Los jóvenes en Estados Unidos no suelen votar, según las elecciones que hemos vivido hasta ahora. Tradicionalmente son el segmento de edad que menos acude a las urnas. Hace cuatro años la media nacional de participación fue de un 55,5%, 15 puntos más que el voto joven. Las elecciones de 2020 reflejan, sin embargo, una historia diferente.

Muchos estudiantes muestran pegatinas con un «Ya voté» en sus portátiles, en sus móviles y en las botellas de agua. «¿Vas a votar?» se ha convertido en una forma nueva de romper el hielo entre los jóvenes. Las redes difunden mensajes o selfies de gente votando o llamando al voto.

«Está por todas partes en mis redes, en mi entorno», afirma Karsen Staton, estudiante en la Universidad de Minnesota. «Tengo solo 21 años, por lo que no he vivido o no he sido consciente de muchos procesos electorales, pero hay algo diferente en el ambiente. Al menos es mi impresión».

Los datos avalan lo que dice la estudiante. Este año se batirá el récord de voto anticipado entre los jóvenes. En 14 estados clave está subiendo, según confirma Catalist, una empresa que presta servicios a los demócratas y académicos.

En Minnesota, los votantes más jóvenes están acudiendo a votar de forma anticipada: un 7% más que hace cuatro años ya lo han hecho. En el estado de Florida, uno de los más codiciados estados bisagra, han acudido a las urnas casi el doble de jóvenes que en 2016.

En Texas, un estado tradicionalmente republicano, los jóvenes ya han votado siete veces más que hace cuatro años. Texas es ahora un swing state, y sería un hito para los demócratas que se inclinara por la fórmula electoral de Joe Biden y Kamala Harris.

Si bien los jóvenes están votando claramente de forma anticipada, habrá que ver si también se mantienen estos números en los datos globales, cuando acabe el proceso electoral, el 3 de noviembre.

El entusiasmo es grande. En una encuesta realizada por la Universidad de Harvard, el 63% de los estadounidenses con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años aseguran que van a votar sin ninguna duda en las elecciones de noviembre. En 2016 era tan solo un 47%.

Trump versus Biden

Las encuestas muestran que Joe Biden es el favorito entre los jóvenes estadounidenses. El 63% se inclina por el candidato demócrata, mientras que el 25% lo hace por el presidente Donald Trump, según el sondeo de Harvard.

«Muchos votantes jóvenes comenzaron a apoyar a Biden por puro rechazo a Trump», señala Larry Jacobs, profesor de Políticas y Gobernanza en la Universidad de Minnesota. «Creo que esto ha cambiado a medida que avanzaba el año».

Los estudiantes de la Universidad de Minnesota muestran cómo muchos están motivados por los temas que defiende cada opción política más que por los candidatos en sí mismos.

Los republicanos afirman que la economía y el empleo es lo que les lleva a inclinarse por la reelección del presidente Trump. Los que apoyan a Biden aluden a la crisis climática y la lucha por la igualdad racial como principales razones de su elección, junto con el impulso de derrocar al presidente Donald Trump.

«No me entusiasma Biden. Me gusta su enfoque sobre política climática», dice Grace Gibbons, de 20 años, mientras espera para depositar su voto. «Honestamente, lo que me haría ilusión es que no tengamos a un presidente que sea racista».

La campaña de Biden ha invertido tiempo y dinero en las redes sociales para atraer el voto joven. El mayor éxito lo cosechó la congresista por Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, que participó en el juego Among Us en la plataforma Twitch, con un seguimiento de medio millón de jóvenes. AOC aprovechó para animar a los jóvenes a acudir a las urnas.

Shawn Flynn, estudiante de Leyes de 24 años, explica que no es una gran admirador de Trump. «Me preocupaba que no fuera demasiado conservador, pero soy muy partidario de los recortes de impuestos, y muchas de sus acciones en política exterior». Y concluye: «Si bien no soy muy fan de todo lo que ha hecho, pero creo que es el mejor de los dos».

A medida que se aproxima el Día Electoral, el martes 3 de noviembre, queda claro el entusiasmo de los jóvenes estadounidenses en este proceso electoral. Si los datos actuales se confirman, este año los jóvenes serám decisivos en el resultado de estas elecciones.