Se fraguó durante meses en Williamsburg, una de las zonas de Brooklyn (Nueva York) habitadas por la comunidad jasídica ultraortodoxa. Puro boca a boca. Ninguna constancia escrita. Ni posters, ni anuncios, ni tarjetas de invitación. Una boda para 7.000 personas que se consiguió desarrollar completamente a espaldas de las autoridades locales y que ha saltado a la prensa tras filtrarse un vídeo de la celebración en una sinagoga repleta, sin distancias de seguridad de ningún tipo ni mascarillas entre los asistentes.

La boda del nieto de uno de los rabinos de la comunidad jasídica ha sido el evento del año en este barrio. Y amenaza con desatar una tormenta política en Nueva York. «Fue una ilegalidad flagrante. Y una falta de respeto a los habitantes de esta ciudad», dijo el gobernador Andrew Cuomo tras emerger la noticia.

Cuomo confirmó que las autoridades habían prohibido el mes pasado otra boda de un nieto de un rabino que planeaba congregar a más de 10.000 personas. Finalmente sólo acudió la familia. El gobernador deslizó la teoría de que esta nueva celebración haya sido un acto de venganza: «Si resulta que, como detuvimos una boda, la reacción fue organizar otra secreta, sería muy impactante y decepcionante respecto a las conversaciones personales que mantuve con miembros de la comunidad».

Los jasídicos son una rama ultraortodoxa del judaísmo, con su propio idioma -yiddish-, surgida en Europa Central a mediados del siglo XVIII pero que actualmente sobrevive principalmente en Estados Unidos e Israel. Con unos 130.000 fieles, representa a menos del 5% de los judíos a nivel mundial. Sus miembros se aferran a una visión ultraconservadora de la Torá y mantienen una férrea disciplina social con multitud de normas propias. Algunos miembros son especialmente antisionistas y contrarios al Estado de Israel.

La historia, destapada por el New York Post y The Jerusalem Post, cita a un periódico local, en idioma yiddish, que asegura que la boda fue organizada en secreto a espaldas «del Gobierno y de la prensa voraz». Detalla que toda la organización se produjo por boca a boca, sin pistas escritas. Los jasídicos apenas usan la tecnología en su vida diaria, por lo que el evento tampoco hizo saltar alarmas en redes sociales.

En el vídeo se aprecia como el templo, con capacidad para 7.000 personas, se encuentra absolutamente repleto, siguiendo las tradiciones de la comunidad. Los hombres rodean a la pareja, con la mujer cubierta, mientras cantan y bailan. Las mujeres permanecen detrás de la novia.

Actualmente, las restricciones en vigor en Nueva York no permiten que los lugares de culto superen el 50% de su capacidad, y obligan a mantener la distancia de seguridad y a usar la mascarilla en caso de que se junten grupos de no convivientes.

La portavoz municipal Avery Cohen confirmó que la Administración está investigando el incidente y castigará a los responsables «con todo el peso de la ley».