El nicaragüense Daniel Ortega, que lleva 14 años consecutivos en el poder, no quiere dejar ni un cabo suelto de cara a las elecciones presidenciales de noviembre próximo. La líder opositora Cristiana Chamorro está bajo arresto domiciliario desde este miércoles. La policía ha allanado su vivienda.

Está acusada de gestión abusiva y falsedad ideológica, lavado de dinero, bienes y activos al frente de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, que ha tenido que cerrar recientemente por la presión del gobierno. La opositora rechaza estos cargos.

El periodista Carlos Fernando Chamorro, hermano de Cristiana, ha dicho en su cuenta de Twitter que la líder opositora se encuentra aislada y bajo arresto domiciliario. Carlos Fernando, director de www.confidencial.com.ni, acaba de ganar el Ortega y Gasset de Periodismo.

Hija de la presidenta Violeta Chamorro

Carlos Fernando y Cristiana son hijos de la que fuera presidenta de Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro. Ganó las elecciones a Daniel Ortega en 1990. Chamorro estuvo en el poder hasta finales de 1996. Ortega no quiere perder ante un nuevo Chamorro, como le ocurrió en 1990, tras cinco años en el poder.

Cristiana Chamorro ha sido inhabilitada para ocupar cargos públicos, tras aprobarse medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía con el argumento de que no está «en pleno goce de sus derechos civiles y políticos por encontrarse en un proceso penal». Aún no había sido designada candidata de la oposición, pero el objetivo era que encabezara a quienes rechazan que siga al mando.

Según la encuestadora CID Gallup, Chamorro es la aspirante mejor situada para desplazar del poder a Daniel Ortega. Junto a su esposa, Rosario Murillo, Daniel Ortega ejerce el poder de forma autoritaria en Nicaragua. Este surrealista tándem se ha impuesto con medidas represivas, especialmente duras con quienes se han atrevido en participar en protestas contra el régimen. Ortega está alineado ideológicamente con la Cuba de Castro y la Venezuela de Maduro.