La policía alemana encontró el cuerpo sin vida de un trabajador de la Embajada rusa, presuntamente vinculado a los servicios de Inteligencia, en la sede de la legación en Berlín, la capital del país, el pasado 19 de octubre, según se ha sabido este viernes.

De acuerdo con informaciones de la revista Der Spiegel, el fallecido tenía 35 años. Su cuerpo se encontró en la Behrenstraße en el barrio de Mitte, en Berlín. Todo indica que cayó desde el edificio. O se arrojó él o le empujaron.

El Ministerio de Exteriores alemán ha confirmado que está al tanto del caso, si bien no ha dado más detalles del caso. Fuentes diplomáticas han explicado que la víctima contaba con la acreditación de segundo secretario de la embajada desde verano de 2019. Las autoridades alemanas lo consideraban miembro encubierto del Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia.

Hay indicios de que estuvo relacionado con un funcionario de alto rango del segundo servicio del FSB. Es el departamento que se encarga de la lucha contra el terrorismo. Está vinculado, según los servicios de Inteligencia occidentales, al asesinato de Tiergarten, cuando un exiliado georgiano fue fusilado a plena luz del día en el verano de 2019.

Según Der Spiegel y las plataformas de investigación Bellingcat, The Insider y CNN, este departamento del FSB estuvo involucrado en el ataque contra el disidente ruso Alexei Navalni en el verano de 2020. Navalni fue envenenado cuando viajaba desde Siberia a Moscú.

La presión internacional funcionó y Putin terminó aceptando su traslado a un hospital de Berlín. En la capital alemana hallaron pruebas de envenenamiento con Novichok. Cuando se recuperó, el disidente regresó a Moscú, donde fue detenido en el aeropuerto. Está en prisión desde entonces.

La embajada rusa no aceptó que se practicara la autopsia al diplomático fallecido. Las causas de la caída son desconocidas. Como era diplomático, el fiscal no pudo investigar la muerte.

Para la embajada rusa se trata de «un trágico accidente» que no comenta «por razones éticas». El cuerpo ya se ha trasladado a Moscú. En 2003 un portero de la embajada rusa se cayó desde su apartamento a los terrenos de la legación. El incidente causó revuelo cuando salió a la luz.