América Latina | Internacional ELECCIONES BAJO SOSPECHA

Daniel Ortega se atribuye la victoria en Nicaragua con más del 80% de abstención

El presidente de EEUU, Joe Biden, habla de "pantomima" y España considera "una burla" los comicios

Daniel Ortega y Rosario Murillo, copresidentes de Nicaragua, en una alocución justo después de votar, en una pantalla de ordenador

Daniel Ortega y Rosario Murillo, copresidentes de Nicaragua, tras votar, en la pantalla de un ordenador. EFE

A nadie ha sorprendido que Daniel Ortega haya clamado victoria en la convocatoria a las urnas en Nicaragua con un 75% de los votos y un 65% de participación, según el Consejo Central Electoral. Aún queda recuento por delante pero es un resultado anunciado. El presidente dice haber logrado un cuarto mandato consecutivo.

Sin embargo, el Observatorio Ciudadano Urnas Abiertas estima un promedio nacional del 81,5% de abstencionismo. Con la campaña #YoNoVotoMiVoto la oposición ha llamado al boicot electoral para poner en evidencia la farsa.

En las primeras horas de la jornada electoral se registraron unos 200 hechos violentos en centros de votación en los diferentes departamentos del país, según Urnas Abiertas, informa el Confidencial de Nicaragua. Y hasta en víspera electoral siguieron las detenciones de opositores. Los siete principales posibles rivales de Daniel Ortega y Rosario Murillo, copresidenta, están entre rejas.

En un informe realizado por Urnas Abiertas para Confidencial, el investigador Pedro Fonseca señala que el proceso electoral se ha realizado «bajo el control del partido de gobierno; sin espacio para los medios de comunicación independientes, bajo constante presencia policial».

Daniel Ortega y Rosario Murillo, copresidentes desde finales de octubre, lanzaron un último llamamiento al voto justo antes de depositar su papeleta. Ha vuelto a acusar de terrorismo a quienes se manifestaron en las calles en la primavera de 2018. Más de 300 personas murieron víctimas de la represión policial.

«El voto no mata a nadie, no causa herida alguna en ninguna persona, el voto no llama al terrorismo, a la guerra, a hacer tranques en la patria y que se paralice la economía. No podemos olvidar a quienes sembraron el terror», dijo Daniel Ortega, que lleva en el poder desde 2007. Es su versión de «yo o el caos».

Antes había estado al frente del país desde 1979, tras participar en el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza, hasta 1990, cuando le derrotó en las urnas Violeta Chamorro, viuda de Pedro Joaquín Chamorro y madre de la opositora Cristiana Chamorro, encarcela, y del periodista Carlos Fernando.

Condena internacional

Costa Rica ha sido el primer país en anunciar que no va a reconocer los resultados. En Costa Rica se han exiliado muchos disidentes y periodistas, entre ellos Carlos Fernando Chamorro, el director del Confidencial. El régimen de Ortega y Murillo ha impedido que los periodistas accedieran al país de modo que la mayoría han seguido el proceso electoral desde la vecina Costa Rica.

«Ante la ausencia de condiciones y garantías requeridas en democracia para acreditar las elecciones como transparentes, creíbles, independientes, libres, justas e inclusivas, Costa Rica no reconoce el proceso electoral en Nicaragua», ha señalado el gobierno de Costa Rica en un comunicado.

España considera «una burla» esta convocatoria electoral y rechaza los resultados «por las inaceptables y arbitrarias condiciones en que se celebraron». En un comunicado del Ministerio de Exteriores, se subraya que «al igual que el resto de países de la Unión Europea y buena parte de la comunidad internacional, el Ejecutivo español constata que los comicios de han carecido de las mínimas garantías democráticas exigibles».

El gobierno español denuncia a su vez «la ausencia de la oposición, al estar sus líderes en prisión, de observadores internacionales y de prensa independiente, con la persecución de periodistas críticos y el veto a los enviados especiales de medios de comunicación internacional».

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha calificado las votaciones como «una pantomima que no fue ni libre ni justa». Ha anunciado que Estados Unidos va a utilizar «todas las herramientas económicas y diplomáticas, en coordinación con otros miembros de la comunidad internacional, contra Ortega y Murillo, a quienes ha comparado con los Somoza.

Biden está a punto de firmar la Ley Renacer, que endurece las sanciones contra Daniel Ortega y su clan. Además, coloca bajo supervisión los créditos internacionales que necesita Nicaragua.

Hace unos días, el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, dijo que la situación en Nicaragua es gravísima. «Me preocupa Nicaragua, donde hay elecciones que son completamente un fake… El señor Ortega ya se encargó de encarcelar a todos los opositores políticos que se presentaban a las elecciones. No podemos esperar que este proceso arroje un resultado legítimo que podamos considerar, sino todo lo contrario».

Daniel Ortega y la Chayo Murillo, así como su clan, cuentan con el apoyo de la Venezuela de Nicolás Maduro. Es de los pocos que este lunes les felicitarán.

Te puede interesar

Comentar ()