«Con nosotros en la Moneda entra la gente. Hoy la esperanza le ganó al miedo». Miles de chilenos, sobre todo jóvenes, han querido celebrar en la emblemática Alameda de Santiago la victoria de Gabriel Boric (Punta Arenas, 1986). Chile ha elegido el cambio generacional y ha dado un giro a la izquierda. El candidato de la izquierdista Apruebo Dignidad será el más joven presidente de Chile cuando asuma el cargo el próximo 11 de marzo. Boric, a sus 35 años de edad, ha logrado 11 puntos de diferencia sobre su contrincante, José Antonio Kast, candidato del Frente Social Cristiano, que ya ha reconocido su derrota. Boric ha logrado el 55,8% frente al 44,1% del candidato conservador, con el 99,94% del recuento escrutado.

En su primer discurso como presidente electo, ha agradecido a los niños, que nos marcan el rumbo hacia un futuro más verde y a las mujeres, que serán «clave en nuestro gobierno», a las disidencias y diversidades «largamente discriminadas en la campaña». Ha dicho «la democracia la hacemos entre todos y todas», y ha enumerado a todos sus rivales en estas elecciones, también a José Antonio Kast. «El futuro de Chile nos necesita a todos. Sabremos construir puentes para que nuestros compatriotas puedan vivir mejor», ha añadido.

Estamos en un cambio de ciclo y no lo vamos a desaprovechar. Seré el presidente de todos los chilenos y chilenas, de quienes me votaron y de quienes no lo hicieron»

gabriel boric, presidente electo

«Nuestro proyecto es heredero de quienes han buscado la justicia, la protección de los derechos humanos y la defensa de las libertades. Estamos en un cambio de ciclo y no lo vamos a desaprovechar. Seré el presidente de todos los chilenos y chilenas, de quienes me votaron y de quienes no me votaron», ha señalado. «Los tiempos que vienen no van a ser fáciles. Hemos de hacer frente a la pandemia y a los motivos de un estallido social. Las demandas por justicia y dignidad siguen presentes en el corazón de la gente», ha remarcado.

Ha asegurado que la cohesión social es fundamental para el progreso económico. También se ha comprometido a «cuidar la democracia todos los días de nuestro gobierno. Es una democracia donde la sociedad civil tenga protagonismo». Y ha abogado por «acuerdos amplios» para que los avances sean «sólidos». Ha subrayado que «el respeto a los derechos humanos es inclaudicable así que nunca podemos volver a tener un presidente que declare la guerra a su propio pueblo». Ha añadido: «Nunca más impunidad en nuestro Chile».

Ha prometido que será «un presidente que escuche» y ha transmitido que siente ya la gran responsabilidad del mandato. «Vamos a sumar ideas, abrir puertas y tender puentes. Iremos paso a paso construyendo una patria justa. Vamos a celebrar con tranquilidad». Y ha asegurado: «Dejaré lo mejor de mí para estar a la altura. No olvidamos: confianza, dignidad, respeto». Al finalizar, en el escenario, se hizo varios selfies junto a su mano derecha, Izkia Siches.

Resultados similares al referéndum de 1988

Los resultados son calcados prácticamente a los registrados en el referéndum de 1988 en Chile, cuando se puso fin a la dictadura de Pinochet: 55,9% por el no y 44,01% por el sí. Más de 8,3 millones de chilenos han acudido a las urnas, un récord de participación con un 55,4%. Boric ha logrado 4,5 millones de votos. Es el presidente que más votos ha recibido de la Historia.

«Voy a dar lo mejor de mí para hacer frente a este desafío. Recibí el llamado de José Antonio Kast y eso habla muy bien de Chile. Seré el presidente de todos los chilenos y chilenas», ha dicho Boric en su conversación por videollamada con el presidente saliente, Sebastián Piñera.

«Cuando nos unimos, a los chilenos nos va bien. Si nos peleamos, nos va mal. Todos esperamos que tenga un buen gobierno para Chile y los chilenos. Cuenta con nuestra colaboración», le ha respondido Piñera, que le ha emplazado a una reunión este lunes para iniciar el proceso de transición.

Boric ha logrado una mayor movilización del voto contra Kast, por sus vínculos con el pinochetismo, a la par que ha convencido a los chilenos de que es un candidato de izquierda moderada que aspira a dar un giro socialdemócrata a la economía del país. «Ganó la esperanza», ha dicho la diputada de izquierda Camila Vallejo. Kast ha reconocido su derrota y así lo ha dado a conocer en su cuenta de Twitter.

«Lo he felicitado por su gran triunfo», ha escrito Kast. Ha agradecido a Dios haber llegado hasta la segunda vuelta. «Tenemos por delante grandes desafíos», ha dicho en su mensaje ante sus seguidores. Ha hecho un llamamiento a la unidad de los chilenos y ha tendido la mano al presidente electo. Además, se ha acercado a la sede del comando de Boric para felicitarlo en persona.

Es la primera vez que llegan a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales los candidatos de dos partidos que no representan al centro derecha y centro izquierda, sino opciones más extremas como son Apruebo Dignidad (Frente Amplio y Partido Comunista) y el Frente Social Cristiano. Es una muestra de la polarización que vive el país, acentuado desde el estallido social de octubre de 2019. En primera vuelta, Kast superó en más de 146.000 votos a Boric, pero en la definitiva el abanderado de Apruebo Dignidad ha logrado una ventaja totalmente inesperada.

«Los votos de Parisi, el tercero en la primera vuelta, no han sido endosables, no han ido a Kast, como pidió Parisi. Ha habido una mayor movilización y se ha movilizado el voto en contra de Kast. Los chilenos no quieren que la ultraderecha les gobierne. El reto para Boric es gobernar con quienes le apoyaron desde el principio, el Frente Amplio y los comunistas, pero también los más moderados», afirma Paulina Astroza, profesora de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales en la Universidad de Concepción.

Apoyo de Lagos y Bachelet

Gabriel Boric, que hace una década era líder estudiantil y ha sido diputado, representa un claro cambio generacional. No vivió los años de la dictadura. Es un presidente milenial. La campaña en esta segunda vuelta ha estado marcada por la moderación de los postulados de los dos candidatos. Sigue abogando por la sanidad pública, la reforma gradual del sistema de pensiones, ahora privado, y por el apoyo a los universitarios que empeñan su futuro económico para pagar los estudios. Pero ha mencionado por primera vez la seguridad, una gran preocupación para los pequeños y medianos empresarios.

A su vez, Boric se ha acercado a los líderes de la Concertación, el centro izquierda. Ha logrado el apoyo del ex presidente Ricardo Lagos y de la ex presidenta Michelle Bachelet. «No da igual a quién votar y por eso voto por Boric», ha dicho Michelle Bachelet, que actualmente es Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Al depositar su voto este domingo, Bachelet ha defendido su derecho a apoyar al candidato de izquierdas.

La jornada ha estado marcada por las quejas por la falta de transporte público, un hecho que perjudica a la población más humilde, votantes de la izquierda. La ministra de Transportes, Gloria Hutt, ha pedido disculpas. «Por supuesto que no quedé conforme en cómo funcionó el sistema», ha dicho la ministra. Al contrario que otros líderes de la izquierda, Boric no ha querido calificar de «boicot» estos incidentes.

Gabriel Boric, que cumple 36 años el 11 de febrero, ha votado en la Escuela Patagonia de Punta Arenas. «Somos nuevas generaciones que entran en la polítia con las manos limpias, el corazón caliente, pero la cabeza fría». Antes del cierre de los colegios, se ha desplazado a la capital chilena.

El candidato ultraconservador José Antonio Kast ha retransmitido a sus seguidores tanto su desayuno como la preparación de su almuerzo. Ha agradecido el apoyo que le ha dado el sábado el tercer candidato en liza en la primera vuelta, Franco Parisi, líder del Partido de la Gente, que ni siquiera pisó territorio chileno. Tiene una sentencia por no pagar la pensión de divorcio.

En su local de votación, en el Paine, Kast ha dicho que la elección sería estrecha. De hecho, pensaba que el margen sería inferior a los 50.000 votos. Incluso ha aludido a que iría a los tribunales si la diferencia era escasa.

Llamamiento de Piñera

Quien más ha madrugado ha sido el presidente saliente, Sebastián Piñera, que ha pedido que el próximo presidente «nunca debe olvidar que va a ser el presidente de todos los chilenos y no solo de quienes lo apoyaron y le quiero desear al próximo presidente, sabiduría, prudencia y éxito, porque los va a necesitar».

Piñera se ha referido al clima de polarización que vive el país. «En los últimos tiempos, meses, estamos viviendo un ambiente de excesiva polarización, confrontación, podemos tener diferencias pero todos somos chilenos y todos queremos lo mejor para Chile y yo siento que el país está mejor que la política, porque veo en mis recorridos que la gente tiene más capacidad de diálogo, en cambio en la política da la impresión de que es una guerra permanente, eso no es bueno».

Para el nuevo presidente será un reto gobernar sin la mayoría en las Cámaras. Estará forzado a buscar consensos. Pero el sólido respaldo que ha obtenido en las urnas, con 4,5 millones de votos, le dan mucha ventaja de partida.

A su vez, está pendiente la tarea de la Convención Constituyente, que ha defendido Boric. «Tendrá que sacar adelante el plebiscito de una nueva Constitución. Habrá propuestas que han de ser plebiscitadas. Incluso existe la posibilidad de que se acorte el mandato el presidente y termine antes de tiempo», explica Nicolás Miranda Olivares, doctor en Estado de Derecho y Gobernanza Global y Máster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Salamanca.

A juicio de Paulina Astroza, «ahora sí podemos decir que terminó la transición y que entramos en un nuevo ciclo político». Gabriel Boric ha hecho historia. Es una nueva generación la que conducirá Chile en este nuevo rumbo. Los chilenos esperan que no les falle.