Europa | Internacional

Último intento para evitar la invasión de Ucrania

La cumbre que celebran el jefe de la diplomacia de EEUU, Antony Blinken, y el ruso, Serguei Lavrov, tiene a Europa en vilo

Imagen de satélite de la instalación de Klintsy

Imágenes de satélite que mostrarían tropas en la instalación rusa de Klintsy, cerca de Ucrania. FE/EPA/MAXAR TECHNOLOGIES

«Estamos en un momento decisivo». La gira europea del jefe de la diplomacia de EEUU, Antony Blinken, ha dado sus frutos en Berlín. Estados Unidos y las principales potencias europeas están uniendo sus fuerzas para frenar a Rusia. Este viernes Blinken se ve en Ginebra con Serguei Lavrov, ministro ruso de Exteriores, en un último intento por evitar la invasión de Ucrania. La UE como tal no está presente en unas conversaciones que Moscú siempre ha querido llevar adelante solo con Washington. De momento las conversaciones con el Kremlin no han hecho que cambie un ápice su posición. Rusia considera una agresión que Ucrania se incline hacia Occidente y busque protección, y EEUU y la OTAN defienden la soberanía territorial ucraniana.

«Si un solo militar ruso traspasa la frontera ucraniana» en un acto de agresión, Estados Unidos y sus aliados responderán de forma «unida, rápida y contundente», ha asegurado el secretario de Estado de EEUU en Berlín horas antes de su encuentro con Lavrov. El lunes Blinken se ve en Bruselas con los ministros de Exteriores de los Veintisiete.

Blinken se ha reunido este jueves en Berlín con el canciller, Olaf Scholz, que tiene en su mano presionar a Moscú con el gasoducto Nord Stream 2. También se ha visto con la ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, y diplomáticos de Francia y el Reino Unido, que ha facilitado sistemas defensivos a Kiev. Washington buscaba unidad y ha visto avances sustanciales.

Justo la víspera del primer aniversario de su toma de posesión, el presidente de EEUU, Joe Biden, dio por hecho que habrá invasión. Su única duda es el alcance de la agresión. Si fuera de alcance menor, tendría una respuesta limitada. «Pero si realmente hacen los que son capaces de hacer… será un desastre para Rusia», dijo Biden. «Es muy importante que todos los aliados estemos en el mismo barco», añadió.

La alusión a un ataque «de alcance menor» hizo saltar las alarmas en Kiev. El presidente, Volodomyr Zelensky, dijo en la cuenta de Twitter que «no hay incursiones menores ni naciones menores… igual que no hay heridas menores ni penas pequeñas cuando perdemos a nuestros seres queridos… Lo digo como presidente de un gran país».

Juegos de guerra

Según señala en su cuenta de Twitter, Sam Greene, profesor en el Kings College de Londres, «Biden ha dejado meridianamente claro que todo depende de Putin. Incluso ha quedado claro para los medios rusos». Y nadie sabe qué tiene en la cabeza el líder ruso.

Antes de este viaje a Europa de Blinken, que tuvo como primera escala Ucrania el miércoles, se vio en Washington con el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares. El jefe de la diplomacia española le confirmó el compromiso del gobierno español en la defensa de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.

La ministra española de Defensa, Margarita Robles, ha confirmado este jueves que España enviará en breve la fragata Blas de Lezo al Mar Negro y valora un despliegue aéreo en Bulgaria, como parte de maniobras de la OTAN, anticipadas en vista de la crisis en la frontera de Ucrania.

En Kiev, Blinken advirtió que Rusia ha tomado posiciones para atacar en un plazo «muy corto de tiempo», si bien dijo que aún había tiempo para la diplomacia. El jefe de la diplomacia de EEUU se refirió al despliegue de 100.000 efectivos rusos en la frontera con Ucrania. «Y sabemos que hay planes de aumentar este número, lo que permitiría a Putin actuar contra Ucrania en un plazo breve».

Según imágenes de satélite difundidas por Maxar Technologies, las fuerzas rusas están desplegadas en un área entre 16 y 160 kilómetros de la frontera rusa en Klimovo, Klintsky y la zona de entrenamiento de Pogonovo, cerca de Voronezh. Rusia defiende que tiene derecho a protegerse y a desplegar soldados en su territorio sin reconocer este movimiento de tropas en concreto.

El Ministerio ucraniano de Defensa indica que son 127.000 soldados rusos los desplegado cerca de Ucrania, incluido personal aéreo y de la Marina. Incluso habría transferido incluso misiles.

Rusia también ha comenzado a trasladar tropas a Bielorrusia, aliado del Kremlin después de que Putin apuntalara al dictador Aleksander Lukashenko, tras las protestas en su contra. Van a realizar ejercicios militares conjuntos llamados Determinación Aliada-2022. A su vez fuentes militares rusas aseguran que Ucrania tiene desplegados más de 100.000 efectivos en torno al Donbás, donde el Kremlin intervendría de nuevo si ve sus intereses en riesgo.

A su vez, la Armada rusa ha anunciado maniobras a gran escala en todo su territorio nacional con la participación de 10.000 soldados y más de 140 buques. Serán unos juegos navales en los que participarán también más de 60 aviones y dirigirá el jefe de la Armada, el almirante Nikolai Yevmenov.

El objetivo de las maniobras es «la defensa de los intereses nacionales rusos en los mares» y también «la lucha contra las amenazas militares» para el país, según el anuncio de la Armada rusa. Estos ejercicios se llevarán a cabo en febrero desde el mar Mediterráneo al Mar del Norte y Ojotsk, el oceáno Pacífico y la parte nororiental del Atlántico. Seis grandes buques de desembarco de las Flotas rusas del Norte y el Báltico ya han partido desde el puerto de Baltisk rumbo al Mediterráneo.

No en la OTAN

Putin exige a EEUU y a la OTAN que se comprometa por escrito en que Ucrania no será miembro de la Alianza, algo que considera una agresión en sí misma. Pero son los Estados soberanos los que solicitan su ingreso en la organización y como tal Ucrania puede pedir su adhesión. De todas formas, el tema no está sobre la mesa ni siquiera en la próxima cumbre de la OTAN, que se celebrará en Madrid el 29 y 30 de junio.

En realidad, lo que no desea bajo ningún concepto el Kremlin es que los países que formaban parte de la URSS evolucionen hacia democracias de éxito. El efecto contagio lo ve Putin como una auténtica amenaza. De ahí que se vea legitimado para mover tropas en la frontera con Ucrania para intimidar al gobierno de Kiev. Y quién sabe si ir más allá, aunque vaya contra toda lógica. Ucrania está sufriendo económicamente esta crisis, pero también Rusia, y solo es el principio si finalmente hubiera agresión.

Rusia mantiene que no pretende invadir Ucrania, que todo es una «campaña de desinformación». El ministro ruso, Serguei Lavrov, denuncia que la política exterior de Ucrania está dirigida por Washington.

«Estamos ante una crisis de consecuencias globales» para el sistema internacional de fronteras y Estados soberanos…Quizá no hay ningún sitio en el mundo que haya experimentado como Berlín las divisiones de la Guerra Fría. Parece que Putin quiere volver a esa era», ha dicho Blinken en un discurso en la Academia de las Ciencias de Berlín-Brandemburgo. Rusia ya se anexionó Crimea en 2014 y tiene bajo control el Donbás. Putin ha reconocido que considera a ucranianos y rusos como «hermanos».

Estados Unidos ha impuesto sanciones a dos diputados ucranianos y dos ex funcionarios por estar implicados en una conspiración contra el gobierno de Zelensky. «Rusia ha reclutado a ex funcionarios ucranianos para dar un golpe al gobierno y controlar infraestructuras críticas con una fuerza de ocupación rusa», señala el comunicado del Departamento del Tesoro, que da cuenta de las sanciones. También se registró un ciberataque de gran magnitud en Ucrania hace una semana. No hay una sola manera de librar una guerra en el siglo XXI.

Te puede interesar

Comentar ()