A pesar del empeño mediador del presidente de Francia, el líder ruso no está satisfecho con la respuesta de Estados Unidos a sus exigencias sobre seguridad, si bien aún está por anunciar qué pasos dará a continuación. Después de una conversación de más de una hora, el Elíseo ha retrasado su comunicado. Pero el servicio de prensa del Kremlin, del que se han hecho eco medios rusos, ha dicho que «Vladimir Putin ha indicado que la parte rusa estudiará cuidadosamente las respuestas escritas recibidas el 26 de enero de Estados Unidos y la OTAN para redactar acuerdos sobre garantías de seguridad, después de lo cual decidirá sobre sus acciones futuras».

Putin ha subrayado en la conversación que «no» se han tenido en cuenta «preocupaciones tan fundamentales de Rusia» como evitar la expansión de la OTAN, o negarse a desplegar armas de ataque cerca de sus fronteras. Y ha insistido en que los aliados no atienden al principio de indivisibilidad de la seguridad, según el cual nadie debe fortalecer su seguridad a costa de la seguridad de los demás países.

Macron, que se ha erigido en mediador-en-jefe, conversa esta tarde con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, que también tuvo ocasión de hablar el jueves con el presidente de EEUU, Joe Biden. Macron y Putin se han puesto de acuerdo «en la necesidad de continuar el diálogo», según fuentes del Elíseo que cita la agencia Efe. «Es difícil el diálogo», reconocieron, «ya que hay desacuerdos muy importantes».

Hay más de 120.000 soldados rusos en la frontera rusa, tanto en su territorio como en Bielorrusia, haciendo maniobras. El presidente de Bielorrusia, Aleksander Lukashenko, acaba de confirmar que se pondrá del lado ruso en caso de enfrentamiento.

Al mismo tiempo que Putin y Macron mantenían esta conversación, el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, ha dado una entrevista difundida en varias radios y televisiones rusas, en las que ha remarcado que Rusia «ha elegido el camino de la diplomacia desde hace numerosas décadas; es nuestro principio». Según Lavrov, «si depende de Rusia, no habrá guerra. No queremos guerras. Pero no permitiremos que nos ignoren, que no se atiendan nuestros intereses. Las conversaciones no han acabado».

Todo depende de Putin

A este planteamiento, el ministro francés de Exteriores, Yves Le Drien, replicaba en la emisora RTL: «Confrontación o concertación, depende de Vladimir Putin», según informa Le Figaro. Lavrov hablará con la jefa de la diplomacia alemana, Annalena Baerbock, este viernes.

A pesar de este avance, Putin aún no ha dado a conocer cuál será el paso que dará una vez conocida su insatisfacción por el documento escrito con el que Estados Unidos y la OTAN daban al Kremlin su interpretación sobre los problemas de la seguridad europea. En ningún caso los aliados están dispuestos a cerrar la puerta a Ucrania, como pretende Putin, ni a retirar tropas de Europa Oriental o los Bálticos.

Ha llamado la atención cómo el líder ruso ha mantenido esta semana una cumbre con los principales directivos de empresas italianas, ya previsto antes de que estallase la crisis sobre Ucrania. Putin no quiere dar voz a las instituciones europeas y prefiere jugar a la división entre los países de la UE y siempre que puede poner encima de la mesa la carta de los intereses comerciales de cada Estado miembro.

La conversación de Macron con el líder ruso culmina una intensa semana diplomática del presidente francés, que se ha erigido en el pacificador en la crisis sobre Ucrania. Esta semana Macron se desplazó esta semana a Berlín, donde junto al canciller, Olaf Scholz, lanzó un mensaje común con el fin de conseguir la desescalada.

Reunión de rusos y ucranianos en París y Berlín

En París también se ha celebrado la primera reunión desde diciembre de 2019 de rusos, ucranianos, alemanes y franceses, a nivel de embajadores, en el llamado formato de Normandía. Acordaron un alto el fuego en el Donbás y seguir negociando en Berlín dentro de dos semanas.

Olaf Scholz ha dado un paso hacia atrás, una vez retirada la canciller, Angela Merkel, y está dejando que Macron lleve la voz cantante. Los ucranianos, y también Estados Unidos están siendo muy críticos con Alemania, que se ha limitado a enviar un hospital de campaña y 5.000 cascos a Kiev. Más problema suscita el gasoducto Nord Stream 2, un proyecto muy querido por Moscú y que los aliados quieren que Alemania ponga sobre la mesa sobre elemento de presión. El canciller alemán viaja el 7 de febrero a Washington para verse con Biden. Pero antes, el próximo lunes hay reunión del Consejo de Seguridad convocada por EEUU debido al «comportamiento amenazante» de Rusia sobre Ucrania.

Horas antes de la conversación de Putin y Macron, el presidente de EEUU, Joe Biden, habló con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, a quien dijo que EEUU «responderá de manera decisiva si Rusia invade Ucrania», según informó la CNN. Hubo discrepancias entre Biden y Zelensky, ya que el líder ucraniano no está de acuerdo en esa insistencia en la inminencia de la amenaza por parte del presidente de EEUU.

«El presidente Biden indicó que Estados Unidos proporcionó a Ucrania más de 500 millones de dólares en asistencia humanitaria y para el desarrollo en el último año, y está explorando un apoyo macroeconómico adicional para ayudar a la economía de Ucrania en medio de la presión resultante de la acumulación militar de Rusia», según reza el comunicado oficial de la Casa Blanca.

El presidente Biden también le dijo a su homólogo ucraniano que Estados Unidos apoya los esfuerzos del formato de Normandía para ayudar a alcanzar una resolución del conflicto actual. «Nada sobre Ucrania sin Ucrania», mantiene Biden, según le expuso al presidente ucraniano. Rusia cuenta a su favor que depende sus propias fuerzas y es solo Putin quien decide.