Internacional ENTREVISTA | THELMA ALDANA, EX PRESIDENTA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE GUATEMALA Y EX CANDIDATA PRESIDENCIAL

"Los impuestos de los españoles han financiado una justicia en Guatemala que persigue a jueces y periodistas"

Thelma Aldana, ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia Wolfgang Schmidt

Thelma Aldana gozaba de una popularidad y una determinación de hierro que la convirtió en el objetivo de quienes en Guatemala, su país, querían aferrarse al poder. Desde hace dos años, reside en Estados Unidos, donde le fue concedido el asilo político. Ex fiscal general y presidenta del Organismo Judicial y de la Corte Suprema de Justicia, Aldana (Gualán, 1959) pudo haber reinado.

En 2019 fue candidata presidencial de Semilla, un partido progresista de nuevo cuño, surgido al abrigo de la crisis política que atravesó el país centroamericano. Su candidatura fue rechazada y Aldana fue apartada de la carrera presidencial en base a cargos fabricados.

La abogada, sobre la que llegó a recaer una orden de captura, pagó el precio de enfrentarse a la corrupción endémica del país. En 2015 envió a prisión al entonces presidente Otto Pérez Molina, y abrió investigaciones contra su sucesor, Jimmy Morales. Su labor incansable y arriesgada mereció el Right Livelihood Award, bautizado como el ‘Premio Nobel Alternativo’.

Desde su exilio, Aldana conversa con El Independiente. Habla con preocupación y dolor la degradación judicial de su país. La renovación por otros cuatro años como fiscal general de Guatemala de Consuelo Porras, entre acusaciones de frenar investigaciones anticorrupción a golpe de acciones legales contra abogados y jueces independientes, confirma sus peores presagios.

Pregunta.- La designación es precisamente jarro de agua fría…
Respuesta.- Los guatemaltecos teníamos esperanza de que con la elección de fiscal general se retomara el rumbo del fortalecimiento del Ministerio Público y del sistema de justicia. Sin embargo, el proceso se ha llevado a cabo con tal naturaleza de vicios que me parece que la designación no dará ninguna esperanza para recobrar la actuación del Ministerio Público y que continuará en las manos de personas que persiguen la impunidad y que favorecen al crimen organizado.

P.- Usted fue implacable con la corrupción. ¿Cómo ve su país desde el destierro estadounidense?
R.- Lo que veo es que el sistema de justicia de Guatemala, que se logró fortalecer con guatemaltecos y con el apoyo de la comunidad internacional, fue capturado por grupos oscuros y en este momento, toda esa capacidad instalada está en contra de los operadores de justicia independientes. Se está usando en contra de los defensores de derechos humanos y de la prensa independiente. Todo ese esfuerzo de construir institucionalidad para la justicia se está usando al contrario. Y lo hacen de una manera que aparentan legalidad. ¿Y quién ha dirigido todo este ataque? Es Consuelo Porras, la fiscal general. La situación es más grave de lo que parece para Guatemala y para la región, porque Guatemala a nivel centroamericano ha tenido algún liderazgo y, en este momento, su sistema de justicia está al servicio del crimen organizado.

La justicia hoy en Guatemala está al servicio del crimen organizado

P.- ¿Quién es esa mafia que usted denuncia?
R.- Está integrada por diversos grupos políticos, económicos e incluso criminales. Y los rostros que vemos son los de la fiscal general, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia o los miembros del Congreso de la República. Hay un partido político asociado al narcotráfico cuyo líder, Mario Estada, quería hacer un atentado contra mi persona está condenado en Nueva York por conspiración para el narcotráfico y es una fuerza política en Guatemala. Eso ya nos refleja de qué lado está el control del poder. El crimen organizado en la alianza criminal o el pacto de corruptos que llamamos nosotros, que básicamente se da desde el Congreso de la República.

P.- ¿Por qué debería preocuparnos lo que acontece en Guatemala?
R.- Porque incide en Centroamérica. Este triángulo norte es un foco de atención, porque cuando la gente emigra es porque los países están en malas condiciones y no hay justicia ni oportunidades. Al contrario, hay pobreza, corrupción y falta de oportunidades. En Guatemala hay pobreza y pobreza extrema. Yo diría que un 27 por ciento de pobreza extrema en un país de aproximadamente 18 millones de habitantes antes de la pandemia. 4 millones de guatemaltecos no tienen para comer. Mientras, lo que hace Consuelo Porras es perseguirnos a nosotros. Somos 24 operadores de justicia en el exilio. Es una cifra alarmante. Debería de causar preocupación a nivel internacional.

Guatemala es un Estado capturado

P.- ¿Se siente abandonados?
R.- No. Es la comunidad internacional y Estados Unidos los que nos han apoyado. Estados Unidos nos ha recibido. La comunidad internacional es nuestra fuerza y es nuestra fortaleza. Si no, de verdad estaríamos muertos. EEUU ha hecho lo correcto. Por ejemplo, Consuelo Porras está incluida en la lista Engel de actores corruptos y antidemocráticos. Guatemala es un Estado capturado.

P.- Me pregunto si le gustaría ver ese mismo nivel de implicación en la Unión Europea, en un momento además en el que Bruselas está imponiendo sanciones muy duras contra Rusia por la invasión de Ucrania…
R.- Hemos sostenido muchas reuniones con funcionarios y organizaciones de Europa y recientemente el Parlamento Europeo emitió una resolución de condena a los hechos que suceden en Guatemala junto a los de Rusia y Corea del Norte. Para nosotros eso es muy bueno. El nivel de impunidad en Guatemala es muy grande.

P.- Hablemos de la responsabilidad española…
R.- España debería hacer más porque hay lazos muy profundos. Recuerdo que España a través de su cooperación ha sido el país que más ha brindado para fortalecer el sistema de justicia. Y en este momento, España no ha preguntado por qué ese sistema de justicia que se fortaleció en Guatemala con el dinero de los españoles y de sus impuestos se está usando para criminalizarnos. España debería de preguntarse y preguntarle al Gobierno de Guatemala por qué esa inversión ahora se usa en contra de jueces, defensores de derechos humanos y prensa independiente. Yo esperaría más de España.

P.- ¿Qué acciones concretas podría tomar el Gobierno español?
R.- España podría condicionar su apoyo a la justicia guatemalteca hasta que se designe una Corte Suprema de Justicia independiente, que no pertenezca a la mafia.

La corrupción tiene un nexo muy grande con la pobreza. En Guatemala, durante décadas, el Estado ha saqueado los fondos que deberían de invertirse en la población. Se ha dado corrupción a manos llenas, narcotráfico, crimen organizado y trata de personas

P.- ¿Es Guatemala hoy un caso aislado?
R.- No lo es. No es un caso aislado sino de un Estado capturado. Solo se ve también en Nicaragua y Venezuela, donde el Estado de derecho es prácticamente nulo. Y el Gobierno de Guatemala tiene la particularidad de decirse de derechas y de aparentar formas que no son reales.

P.- ¿Usted volvería a presentarse como candidata presidencial?
R.- Sí. Tengo el derecho de elegir y ser electa. Y no renuncio a mis derechos. [¿Tiene esperanza de regresar?] Quiero regresar cuando Dios me lo permita. Ése es mi anhelo que nunca lo voy a perder. No importa el tiempo que lleve viviendo en Estados Unidos. Lo que no quiero es regresar muerta para que me entierren en Guatemala. Quiero regresar viva y no morir antes de ver que mi país logra una transformación.

Lo que no quiero es regresar muerta para que me entierren en Guatemala. Quiero regresar viva y no morir antes de ver que mi país logra una transformación

P.- No sé si se arrepiente de algo de lo hizo cuando fue fiscal general y persiguió la corrupción…
R.- Lo que hice fue realizar mi trabajo y mi trabajo era nada más que guiar investigaciones y el fortalecimiento institucional. Con una investigación no se cambia un país. Para cambiar un país se requiere el esfuerzo y el apoyo políticos.

P.- Pareciera que ciertas zonas de América Latina resultan tierra fértil para la desigualdad y la corrupción…
R.- Son, a mi juicio, razones históricas. Son países extractivos como Guatemala, donde el ser humano no cuenta. Es suficiente con ver la migración en Guatemala, El Salvador y Honduras. Es que la gente huye de esos países. ¿Cómo se va a huir de un país donde uno está bien? No tiene sentido. Son países donde la corrupción lo roba todo. Roba el futuro de los niños y las niñas y el futuro de los jóvenes. La corrupción tiene un nexo muy grande con la pobreza. En Guatemala, durante décadas, el Estado ha saqueado los fondos que deberían de invertirse en la población. Es muy grave y creo que esto ha sido una constante en los tres países: Guatemala, El Salvador y Honduras. Se ha dado corrupción a manos llenas, narcotráfico, crimen organizado y trata de personas.

Te puede interesar

Comentar ()