Internacional ENTREVISTA | AMINATOU HAIDAR, ACTIVISTA SAHARAUI

"El cambio de España en el Sáhara concede luz verde a Marruecos para eliminarnos a sangre fría"

La activista de derechos humanos, el rostro más conocido de la resistencia saharaui en los territorios ocupados por Marruecos, denuncia la complicidad del Gobierno español con Rabat. "Yo misma soy víctima directa de la traición del PSOE", denuncia en esta entrevista

Aminatou Haidar, activista saharaui. Christian Gustavsson/Right Livelihood

Lleva marcado en su cuerpo las secuelas de las vejaciones que ha padecido. También los estragos de los 32 días de huelga de hambre que protagonizó a finales de 2009, cuando fue expulsada ilegalmente de El Aaiún, en los territorios del Sáhara Occidental sometidos al yugo marroquí. Aminatou Haidar atiende a El Independiente en unas de las visitas médicas que realiza esporádicamente a España. Le duele, dice, la «nueva traición» que el Gobierno español ha perpetrado contra los saharauis, 47 años después de la primera.

«Yo no le llamo un cambio de posición sino lo que es: una nueva traición», repite la activista saharaui, de 55 años y con décadas de lucha a sus espaldas. «La decisión de Pedro Sánchez es vergonzosa porque viola claramente la legalidad internacional, especialmente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y las recomendaciones de la Asamblea General de la ONU que piden claramente una solución que respete y garantice el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui», arguye.

Aminatou habla con determinación, sin esquivar las preguntas. Lo que más le preocupa es que la carta del presidente del Gobierno a Mohamed VI, en la que se respalda el plan de autonomía de Rabat, acabe siendo un «regalo» para la represión marroquí. Un ejercicio kamikaze de arrojar gasolina al fuego. «España está apoyando la vulneración de nuestros derechos legítimos. Es luz verde a un país autoritario como Marruecos para eliminarnos a sangre fría», advierte.

Aminatou Haidar

Más de 30 años de campaña no violenta por la independencia del Sáhara Occidental le han valido a Haidar el sobrenombre de «La Gandhi Saharaui». Comenzó su activismo siendo adolescente y es una de las fundadoras del movimiento de derechos humanos saharaui. Ha organizado manifestaciones, documentado casos de tortura y llevado a cabo varias huelgas de hambre para crear conciencia sobre las violaciones que sufre su pueblo.

«Resulta evidente que Marruecos lo considerará una carta blanca para perseguir a los activistas saharauis y a quienes defendemos la justicia, la democracia y la legalidad internacional. Nosotros, como activistas, pagaremos un precio muy alto por este movimiento imprudente de España: cárceles, maltratos, torturas y persecuciones», subraya. «En la actualidad hay 43 presos saharauis condenados con sentencias muy duras en cárceles marroquíes. Ayer mismo [por el miércoles] dos miembros condenados a cadena perpetua fueron torturados en una de las prisiones».

El rostro más célebre de la resistencia saharaui en el interior del territorio ocupado conoce bien lo que los servicios de seguridad marroquíes son capaces de hacer y todas las líneas rojas que pueden cruzar. Con 21 años, fue detenida tras participar en una manifestación pacífica. Jamás fue juzgada ni le impusieron cargos, pero, a cambio, pasó cuatro años en las llamadas «cárceles secretas» de la dictadura. «Permanecí todo ese tiempo en paradero desconocido, con los ojos vendados y sufriendo todos los tipos de torturas que se pueda imaginar», detalla de su calvario por las mazmorras del reino alauí.

Calvario en las cárceles secretas del reino alauí

Aminatou Haidar Christian Gustavsson/Right Livelihood

«Me aislaron del mundo exterior. Durante todo ese tiempo mi familia no supo de mi ubicación. Recuerdo aún las manos atadas, la ausencia de higiene y la falta de medicación. Pasé un mes sin poder caminar y, cuando salí de la cárcel, mi familia me trasladó directamente a Marruecos para tratarme. Me operé de la espalda, pero sigo con secuelas hasta hoy en día», narra. Su último órdago a las autoridades marroquíes acaeció a principios del pasado diciembre, cuando secundó una manifestación que reivindicaba el derecho a la autodeterminación.

«Me agredieron varios agentes de la policía y los paramilitares. Me estoy tratando de las secuelas por el desplazamiento otra vez de las vértebras», admite. «Muchos otros saharauis han padecido lo mismo. Hay más de 500 desaparecidos, muchos con nacionalidad española», recuerda antes de glosar el caso de una de sus camaradas, Sultana Jaya.

«Es una compañera de la organización que yo presido y sigue bajo asedio. Ha sido violada tanto ella como su madre y su hermana. Han pasado un año y cinco meses bajo asedio policial», admite. Aminatu, que se encuentra en España por motivos humanitarios, denuncia el apagón informativo que padecen los territorios ocupados por Rabat.

Permanecí cuatro años en paradero desconocido, con los ojos vendados y sufriendo todos los tipos de torturas que se pueda imaginar

Hostigamiento y vigilancia

«El acceso de los observadores internacionales está bloqueado», se queja. A las torturas físicas se suma el hostigamiento continuo. Aminatou es una de las cientos de víctimas de Pegasus, un programa malicioso manufacturado por una empresa israelí que ha sido por regímenes autocráticos de todo el mundo para el espionaje masivo a disidentes, intelectuales o activistas. En el caso de la saharaui, la vigilancia fue perpetrada por Rabat.

¿Para qué espía Marruecos mis móviles? No lo necesitan. La policía está diariamente enfrente de mi casa

«Mis dos móviles estaban infectados. Aún hoy mi pregunta a las autoridades es: ¿Para qué me espiaban? No lo necesitan. La policía está diariamente enfrente de mi casa, me siguen cuando tomo el coche y vigilan todos mis movimientos las 24 horas del día. Han instalado cámaras delante de mi casa. Están buscando algo contra mi familia, contra mí, para difamarme y controlar mis contactos», comenta quien fue galardonada hace tres años con el Right Livelihood Award, bautizado como el ’Premio Nobel Alternativo’, que se concede anualmente en Estocolmo.

El régimen de Mohamed VI no solo aplica el chantaje y las amenazas contra individuos, también con Estados como el español…

– Así es. Pero debo decir que los saharauis no entendemos la razón de la debilidad de España con Marruecos. Por eso mismo considero que debe haber algo más allá que se nos escapa y que no sabemos. No es solo el chantaje con la inmigración. A mi me gustaría saber personalmente cuáles son las razones para que España cede a los chantajes y traicione los principios de la ONU.

A Aminatou no le sorprende ya la complicidad del PSOE con el establishment marroquí. Los antecedentes de estos lazos, asevera, se hallan en su caso, su expulsión de Marruecos. «Yo misma soy víctima directa de la traición de este partido. Lo que me sucedió en 2009 fue consecuencia de la absoluta complicidad del Gobierno de Zapatero con Rabat. Sin el PSOE y sin su cooperación, los marroquíes no me podrían haber expulsado con destino a España. Salí de El Aaiún indocumentada».

Yo misma soy víctima directa de la traición del PSOE. Lo que me sucedió en 2009 fue consecuencia de la absoluta complicidad del Gobierno de Zapatero con Rabat

La promesas incumplidas de España

«La colaboración entonces favoreció la represión marroquí, con la detención de otros activistas, el asalto violento al campamento de Gdeim Izik y la persecución judicial. Lo mismo ocurrirá ahora», pronostica. La más combativa de las saharauis que reclaman el derecho de su pueblo a decidir su futuro recuerda la promesa de Felipe González, que en 1976 en la visita a los campamentos de Tinduf (Argelia) prometió: «Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final».

«Qué palabras tan bonitas. Un amigo no te vende así. De aquellas declaraciones, nada. Solo hemos conocido la traición. Los sucesivos gobiernos españoles nos han vendido para garantizar sus intereses personales», murmura. «Ya sabe, Marruecos regala palacios y oportunidades económicas. No solo a los políticos españoles, también a los franceses», deja caer. Sostiene Aminatou que tampoco entiende la actitud de Unidas Podemos, que critica el cambio de posición y a la vez se mantiene en el Gobierno que refrenda la decisión.

«Nuestro problema es que todos los partidos abrazan nuestra causa durante las elecciones pero nunca se concreta nada. Sánchez dice que siguen proporcionando ayuda humanitaria al pueblo saharaui. Yo le respondo que no la queremos. No necesitamos que alivien nuestro dolor. Lo que pedimos es apoyo político; que España asuma de una vez sus responsabilidades históricas y jurídicas, porque sigue siendo la potencia administradora», reclama. «España tiene que ser consciente de que es culpable; de que nos vendió a los marroquíes en 1975 y continua mintiéndonos».

Para serle sincera, tampoco la derecha hizo nada que podamos poner en valor. Cuando llegan al poder, cambian de posición en público o de modo discreto

«Para serle sincera, tampoco la derecha hizo nada que podamos poner en valor. Cuando llegan al poder, los partidos cambian de posición públicamente o de modo discreto», indica la activista, que lanza un recado a la clase política patria. «España no puede decidir en nombre del pueblo saharaui. Que lo sepan todos. El pueblo saharaui tiene que ser soberano para decidir su futuro. La autonomía no puede ser una solución si el pueblo saharaui no lo acepta», replica.

«Esquizofrenia española»

Aminatou solo halla una palabra describir la disociación que el litigio saharaui exhibe en España: «esquizofrenia». «La posición del Gobierno no tiene nada que ver con la con la actitud de la mayoría de los españoles, que muestran una solidaridad de alto nivel». «Reclamamos lo mismo que la sociedad civil español: que este país asuma la responsabilidad, actúe como actor serio y creíble ante la comunidad internacional; y haga justicia con los saharauis. La independencia del Sáhara beneficiaría a España y a la región. El Estado saharaui sería un ejemplo de buena vecindad y estabilidad».

Prefiero estar en la cárcel, pero en mi patria, al lado de mis compañeros

Tras décadas de «impasse», Aminatou no ha renunciado a la esperanza. «Somos conscientes de que nuestra lucha es larga y llena de sacrificio. Y nos toca seguir haciéndolo para demostrar que ninguna solución puede ser seria, creíble y duradera si no se respeta el derecho inalienable del pueblo saharaui a pronunciarse sobre su futuro», apunta. Ella misma está decidida a resistir. «Es muy duro vivir bajo estas circunstancias y ser madre, sabiendo que tus hijos sufren esta situación».

– No ha pensado alguna vez en no regresar al Sáhara…

– Jamás. Volveré en cuanto me operen y me recupere. A pesar del precio que debo pagar. Prefiero estar en la cárcel, pero en mi patria, al lado de mis compañeros.

Aminatou Haidar Christian Gustavsson/Right Livelihood

Adalid de la lucha no violenta

A pesar de las amenazas de muerte y el acoso dirigido hacia ella y sus hijos, Haidar mantiene una campaña incansable en busca de una solución política a uno de los conflictos congelados más longevos del planeta y trata de inculcar los méritos de la acción no violenta a la próxima generación de compatriotas. El jurado internacional del Premio Right Livelihood la reconoció en 2019 «por su acción firme y no violenta, pese al encarcelamiento y la tortura, en busca de justicia y autodeterminación para el pueblo del Sáhara Occidental». “El pueblo saharaui ha estado sufriendo la ocupación marroquí durante más de 40 años, durante los cuales toda oposición ha sido brutalmente castigada. El coraje y la determinación de Haidar para organizar la resistencia no-violenta y levantar la voz internacionalmente es una inspiración para todos los que creemos en la justicia», manifestó Ole von Uexkull, director ejecutivo de la Fundación Right Livelihood. «A pesar de la ocupación militar, de la represión, de las torturas, de las detenciones arbitrarias y violaciones a los derechos humanos fundamentales, el pueblo saharaui mantiene una lucha pacífica y merece ser apoyado por todos para que un día logre su independencia y libertad», declaró la galardonada.

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