La invasión rusa de Ucrania es el eje sobre el que pivota la cumbre de la OTAN que este miércoles y jueves se celebra en Madrid. Y su presidente, Volodimir Zelenski, ha sido invitado a participar en el encuentro. Finalmente lo ha hecho por videoconferencia justo el día 126 de la guerra. A los aliados les ha dicho: «Ayudad a Ucrania ahora a terminar esta guerra en el campo de batalla. Necesitamos dar una respuesta muy fuerte a las acciones de Rusia es lo que necesitamos nosotros y toda la Alianza».

Ha añadido: «Con un Kremlin extremadamente agresivo, el mundo necesita una Alianza sumamente valiente». El secretario general de la Alianza y el jefe del gobierno español trasladaron la invitación a Zelenski pero no ha salido de Ucrania por motivos de seguridad.

Zelenski ha reclamado el suministro de sistemas modernos de artillería para enfrentarse la invasión rusa. El presidente ucraniano ha lamentado que los esfuerzos de Ucrania durante estos cuatro meses no hayan merecido un acercamiento a la OTAN. «¿No ha sido suficiente nuestra contribución a la defensa de Europa y de toda la civilización? ¿Qué más hace falta?», se ha interrogado.

Ha indicado que confía en que el año próximo puede intervenir personalmente en la cumbre de la OTAN. «Será un testimonio de nuestra victoria común. Pero el próximo año puede ser una situación peor si no solo Ucrania sino también varios otros aliados, posiblemente aliados, están bajo el fuego de Rusia. Y luego será nuestro fracaso común: Ucrania y la OTAN».

Esta no es una guerra que libra Rusia solo contra Ucrania. Es también una guerra sobre cómo será el futuro orden mundial»

Buen conocedor de que la OTAN defiende unos valores como organización que busca preservar la paz en la zona transatlánica, ha señalado: «Esta no es una guerra que libra Rusia solo contra Ucrania. Es también una guerra por el derecho a dictar las condiciones en Europa, por cómo será el futuro orden mundial”, ha indicado. «Por eso es absolutamente necesario apoyar a Ucrania, incluso ahora, con armas, dinero y sanciones políticas contra Rusia, que detendrán su capacidad de sufragar la guerra». Ha sido concreto sobre sus necesidades de armamento: «Necesitamos romper la ventaja en artillería de Rusia».

Ha puntualizado que Ucrania de 5.000 millones de dólares al mes en gastos de defensa. En la cumbre de la OTAN está previsto que se apruebe un paquete generoso de ayuda. Ha recordado a los aliados cómo «Rusia aún recibe miles de millones a diario y los destina a la guerra. Nosotros tenemos un déficit multimillonario. No disponemos de petróleo ni gas para cubrirlo”, ha insistido Zelenski.

Rusia como Estado terrorista

En Madrid sí han estado el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, y su hermano gemelo, Wladimir. Los dos han llamado la atención sobre la tragedia que vive el pueblo ucraniano. “Si no hacéis todo lo que sea necesario, vais a ser los próximos. Putin no se va a detener”, decía Vladimir Klitschko, a los periodistas en Ifema.

La víspera Zelesnki había participado también por conexión online en el Consejo de Seguridad de la ONU para solicitar una investigación sobre el bombardeo en Kremenchurk, donde el Kremlin bombardeó un centro comercial. Al menos 16 personas perdieron la vida y hay cientos de heridos. 

En su intervención en la ONU vía telemática, instó a privar a Rusia de su representación en la Asamblea General e incluso su expulsión del Consejo de Seguridad, tras calificar al régimen de Putin de “Estado terrorista”.

El presidente ucraniano también dijo que la ONU tiene poder para llevar a un Estado terrorista, como sería el caso de Rusia a su juicio, ante la justicia. Según Zelenski, la Carta de la ONU también prevé la posibilidad de establecer un tribunal internacional especial para investigar las acciones de los ocupantes rusos en suelo ucraniano. «La palabra ‘genocidio’ se ha escuchado muchas veces», agregó el jefe de Estado.  

Asimismo, Zelenski se dirigió al G-/ reunido en Elmau, Baviera, el pasado fin de semana, para pedirles que aplicaran más sanciones al régimen de Vladimir Putin. La batalla del presidente de Ucrania por lograr el apoyo de los dirigentes occidentales es imparable. Al G-7 les dijo que si los ucranianos recibían suficiente ayuda sería posible que la guerra acabara antes de fin de año.