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Movimiento en el Kremlin: Putin asciende al checheno Kadírov a coronel general tras pedir el uso de armas nucleares

El checheno Ramzan Kadírov, en Moscú durante la firma de la anexión de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón.

El checheno Ramzan Kadírov, en Moscú durante la firma de la anexión de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón. EFE

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha ascendido al líder checheno Ramzan Kadírov a coronel general del Ejército, un movimiento de mucho calado militar que le aúpa al tercer escalón del entramado militar ruso y que desvela movimientos de profundidad en el Kremlin.

El propio Kadírov ha desvelado en su canal de Telegram este miércoles que Vladimir Putin le ha informado del ascenso en una llamada telefónica para interesarse por la situación de la región en el ‘día de Grozny’, su capital.

«Estoy inmensamente agradecido a nuestro supremo comandante en jefe por el reconocimiento de mis méritos. Es un gran honor para mí. Doy mi palabra de que justificaré la confianza que he recibido», ha escrito para sus casi 3 millones de seguidores.

El ascenso llega cuatro días después de que el propio Kadírov se despachara contra los mandos militares rusos por las constantes derrotas en Járkov y pidiera usar armas nucleares como solución a los retrocesos en la guerra.

Tras la caída de Limán, Kadírov publicó un comunicado durísimo en el que atacaba directamente contra el coronel general Alexander Lapin, al que acusaba de ser responsable del fracaso ruso en esa operación.

«Siempre he dicho que no hay nada mejor que la verdad, aunque sea amarga y ofensiva. Es la única manera de avanzar, y no me puedo quedar callado sobre lo que ha sucedido en Limán», arrancaba en el mensaje, en el que aseguraba que el coronel general Lapin, con quien ahora comparte gradación, había movilizado soldados de Lugansk y otras regiones hacia Limán, pero que una vez allí «no les había proveído con las necesarias comunicaciones, interacciones y suministros de munición».

Además, aseguraba que Lapin había establecido su puesto de mando a más de 150 kilómetros del frente de batalla. «¿Cómo puedes manejar unidades a 150 kilómetros de ellas? Debido a la falta de logística militar elemental, hoy hemos perdido multitud de asentamientos y una gran porción de territorio», protestaba.

En el escrito, el checheno Kadírov, ahora ascendido por Putin, aseguraba que era una «vergüenza» tener a un coronel general «mediocre» como Lapin, y cargaba también contra «el hecho de que esté protegido por los líderes del Estado Mayor». «Si dependiera de mí, habría degradado a Lapin a soldado raso, le habría despojado de sus condecoraciones y, con un arma en la mano, le había enviado al frente para lavar la vergüenza con sangre», se despachaba.

El ahora coronel general del Ejército ruso, jefe de la República de Chechenia desde 2007 y muy cercano a Vladimir Putin, profetizaba que el «nepotismo» en el Ejército «no conduce a nada bueno» y reclamaba militares en los puestos de mando «con carácter fuerte, con coraje, con principios, que se preocupan por sus soldados, y que sepan que un subordinado no puede ser abandonado sin ayuda ni soporte».

Kadírov cargaba, en general, contra el ministerio de Defensa, con Serge Shoigu al frente, y aseguraba no saber «qué le reporta el ministerio» a Vladimir Putin. «Pero en mi opinión personal, se deben tomar medidas más drásticas, desde la declaración de la ley marcial en zonas fronterizas al uso de armas nucleares tácticas».

«Ayer fue un desfile en Izium, hoy una bandera en Limán. ¿Mañana qué será?», se preguntaba Kadírov. De entonces a hoy, Rusia ha seguido acumulando golpes en Lugansk y muy especialmente en Jersón, donde siguen luchando miles de voluntarios chechenos enviados por el propio Kadírov.

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