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Alemania abre la vía para que otros países entreguen Leopard 2 a Ucrania

Polonia, Finlandia y Dinamarca están a favor de una coalición internacional que entregue estos tanques a Kiev

Leopard 2A5 del Ejército alemán

Maniobras de Leopard 2A5 del Ejército federal alemán. WIKIMEDIA COMMONS

«No hay ninguna explicación que justifique que Ucrania no haya recibido aún carros de combate occidentales», dijo el presidente Volodimir Zelenski la semana pasada. Todas las miradas están puestas en Alemania desde que Polonia diera este miércoles un paso adelante al anunciar su disposición a enviar Leopard 2 a Ucrania «como parte de una coalición internacional». Este carro de combate pesado, fabricado por la empresa Krauss-Maffei-Wegmann, requiere la licencia de reexportación del gobierno federal. El ministro de Economía y Energía, Robert Habeck, ha dicho este jueves que «Alemania no debe interponerse cuando otros países tomen decisiones para apoyar a Ucrania, independientemente de lo que haga Alemania».

Las palabras del vicecanciller ecopacifista anticipan que si se forma una coalición internacional para proceder a un envío conjunto de los Leopard 2, Alemania no se va a oponer. Varios países europeos, entre ellos Dinamarca, Grecia, Finlandia, y también España, disponen de Leopard.

España iba a enviar los Leopard A4 que tiene almacenados en Zaragoza, pero incluso la ministra española de Defensa, Margarita Robles, ha reconocido que no están operativos y por ello no podrán darse a Kiev. «Están en condiciones lamentables. Serían un riesgo», dijo en agosto Robles. España tiene otro centenar de Leopard 2A4 operativos en Ceuta y Melilla.

Los Verdes alemanes dentro de la coalición del gobierno federal, encabezada por el socialdemócrata Olaf Scholz y también integrada por los liberales, son los más claros defensores de la ayuda a Ucrania. La ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, acaba de volver de Járkov, donde se vio con el jefe de la diplomacia ucraniana, Dmytro Kuleba. Baerbock declaró que estaba impresionada por «la locura absoluta» de la invasión rusa, visible en la segunda ciudad de Ucrania.

La ministra alemana de Defensa, Christine Lambrecht, ha sido más tibia que el vicecanciller. Ha señalado que el gobierno aún no estudia el envío de los Leopard 2, pero «no excluye nada». La semana que viene, cuando se reúne el grupo de Ramstein de apoyo a Ucrania, es posible que se consolide la coalición.

Tampoco se descarta que Macron aproveche la próxima cumbre franco alemana para anunciar conjuntamente ese impulso a Kiev. Macron ha dado luz verde al envío de AMX-10RC, un tanque ligero, en lo que sería la primera entrega de carros de combate occidentales a Kiev, aunque son diferentes a los Leopard 2, más similares a los Lecrec también franceses. También Alemania ha aprobado que dará 40 vehículos de infantería Marder. En la misma línea que el Leopard 2 estaría la decisión del Reino Unido de hacer llegar a Ucrania los Challenger 2, que Sky News anticipa.

La presión internacional es inmensa, no solo de Polonia, también de Finlandia y Dinamarca… El argumento de que se descarta para no ir por libre ya no es válido»

hauke friedrichs, ‘die zeit’

«La presión internacional sobre el canciller es ya inmensa, no solo por parte de Polonia, sino también de Finlandia y Dinamarca. El miércoles, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen también hizo campaña a favor del siguiente paso. Dijo que Ucrania debe recibir todo lo que le ayude militarmente. Gran Bretaña también está considerando la posibilidad de enviar carros de combate Challenger 2. Así pues, el argumento del Gobierno alemán, que hemos escuchado tantas veces, de que descarta ir por libre y se orienta hacia socios internacionales, ya no es válido», escribe Hauke Friedrichs en el semanario alemán Die Zeit titulado Los Panzer de los otros.

Según Friedrichs, «ningún otro carro de combate occidental se adapta mejor a la situación actual. El Leopard 2 está equipado con un cañón de 120 milímetros. En su última versión pesa casi 64 toneladas. Con munición adecuada puede destruir objetivos a cinco kilómetros de distancia».

Hasta ahora los países occidentales aliados de Ucrania han evitado transferir carros de combate como los Leopard o los Abrams estadounidenses a Ucrania para que la implicación en la guerra fuera menos directa. Polonia entregó a Kiev el pasado verano 240 carros de combate T-72 de fabricación soviética. También envío varias decenas la República Checa.

Alemania, sin embargo, ha sido muy reacia. Según Jesús M. Pérez Triana, analista militar y autor de GuerrasPosmodernas.com, «la actitud de Alemania en esta guerra ha sido calculadamente ambigua para no quemar puentes con Rusia». Berlín está condicionada por los vestigios de la Ostpolitik y el temor a que la quema de todos los puentes con el Kremlin sea aún más contraproducente y conduzca a una Tercera Guerra Mundial.

«El envío de los Leopard 2 es posible que se apruebe la semana próxima y Alemania levante el veto a la reexportación. Se habla de que necesitarían unos 90, aportados por varios países, y se sumarían a los 90 T-72 pendientes. Los carros son relevantes pero por sí solos no rompen las líneas rusas en el este y el sur de Ucrania», señala Christian D. Villanueva, director de la Revista Ejércitos.

El envío será importante si en el futuro Ucrania pretende lanzar una ofensiva, pero no hay soluciones mágicas»

christian d. villanueva, director de la revista ejércitos

Las tropas a cargo de estos Leopard 2 necesitarán entrenamiento. Cada carro de combate precisa cuatro soldados y personal de apoyo. «Complicará la logística pero puede ser importante si en el futuro Ucrania pretende lanzar una ofensiva, ya en primavera, pero no hay soluciones mágicas. Lo más parecido, durante una fase de la guerra, fueron los HIMARS, pero ahora estamos en otra fase», añade el experto en asuntos militares.

En cualquier caso Alemania cuenta paradójicamente con pocos Leopard 2, así que difícilmente participará en la coalición internacional. Como señala Die Zeit, aunque no se dan números oficiales, se calcula que la Bundeswehr apenas cuenta con 300 unidades. Desde los años 90 se han vendido muchos a países aliados. Hasta ahora se han fabricado 3.700 y siguen operativos unos 2.700.

El temor a una escalada mayor aún y a que Rusia recurra a esta excusa para atacar a algún país de la OTAN ha refrenado hasta ahora al gobierno federal alemán. El momento es crucial: el invierno está ralentizando el curso de la guerra pero tanto rusos como ucranianos se están preparando para nuevas ofensivas en primavera.

Ahora la batalla más cruenta se libra en el este, en Donetsk. En Soledar, una localidad que llegó a tener 10.000 habitantes, apenas quedan unos cuantos ucranianos que resisten y luchan casa por casa con los rusos del Grupo Wagner, comandados por Yevgueni Prigozhin. Wagner tiene en su objetivo recuperar Bajmut, que lleva más de seis meses bajo un fuego feroz. El reciente cambio al frente de las fuerzas rusas en Ucrania con la sustitución del comandante Surovikin apenas tres meses después de ser designado confirma el pulso entre diferentes fuerzas en el Kremlin.

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