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Momento decisivo en Soledar: batalla sangrienta por los túneles cerca de Bajmut

El fundador de Wagner destaca la importancia del avance, mientras que Zelenski destaca el gran coste en vidas para Rusia

Guerra en Ucrania: momento decisivo en Soledar

Las fuerzas ucranianas atacan con un lanzamisiles cerca de Bajmut. EFE

«El ejército ucraniano lucha valientemente y con honor en Bajmut y Soledar. Se están librando combates muy duros y sangrientos en la zona. La guinda de la tarta para nosotros en Bajmut y Soledar son las minas y los túneles». Son palabras del fundador del Grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin, quien ha elogiado la fiereza de las tropas ucranianas con el fin de dar valor a la que será la primera victoria rusa en meses. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, también ha ensalzado a sus soldados en Soledar, «donde apenas queda una pared en pie». Según Zelenski, «gracias a nuestros guerreros hemos ganado tiempo adicional y fuerza adicional».

De esta manera, Prigozhin está trasladando a los rusos que los mercenarios de Wagner luchan contra un enemigo feroz y logran imponerse, a la vez que Zelenski prepara a los ucranianos para esta derrota en Soledar, a unos 15 kilómetros al norte de Bajmut, en Donetsk, una de las cuatro regiones ilegalmente anexionadas por la Federación Rusa.

Los combates para tomar Bajmut, una localidad con relevancia más simbólica que estratégica para la Federación Rusa, se prolongan desde hace más de seis meses y cada vez son más sangrientos. De hecho, como dicen los ucranianos los rusos están avanzando sobre sus propios cadáveres. Es decir, cada paso que dan los rusos es a costa de numerosas bajas y mucha munición. Zelenski ha minimizado así el avance en Soledar.

«La zona está cubierta de cadáveres de los invasores y cráteres por los disparos de la artillería», dijo Zelenski, quien ha asegurado que Ucrania no va a parar hasta recuperar el Donbás. En diciembre visitó la línea de frente en Bajmut, la víspera de hablar ante el Congreso de Estados Unidos, donde reclamó más ayuda para vencer al Kremlin.

Ha sido el Ministerio británico de Defensa la primera fuente occidental que ha certificado que Soledar está prácticamente en manos rusas. Soledar contaba con unos 10.000 habitantes pero casi no queda nadie allí. La ciudad alberga unas minas de sal, con unos túneles subterráneos con capacidad incluso para emplazar vehículos blindados.

El oligarca Prigozhin ha destacado la importancia de estas «ciudades subterráneas» y asegura que este avance de los últimos días es obra exclusiva de Wagner. Hace tiempo allí se celebraban conciertos y partidos de fútbol. Según Newsweek, la Filarmónica de Donetsk dio ayer un concierto al que asistieron 350 persona en 2007.

«La relevancia de Soledar estriba en su red de minas en donde puede refugiarse un numeroso grupo de gente o emplazarse tanques a 100 metros de profundidad», mantiene Prigozhin. Las minas de sal de Soledar eran las más grandes de Europa Central y Oriental. Según Prigozhin, la ciudad es un «centro logístico relevante».

Este oligarca hizo fortuna con empresas de hostelería, luego puso al servicio del Kremlin una granja de trols que intervino en las elecciones estadounidenses en las que ganó Trump y ahora comanda a los mercenarios, que incluso aceptan a presos en sus filas.

La intención del Grupo Wagner, los mercenarios curtidos en diversas guerras en África y en Siria, es envolver Bajmut desde el norte y cortar las líneas de comunicación ucranianas, según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, que destaca que «es improbable que Rusia logre hacerse con Bajmut de forma inminente porque las fuerzas ucranianas mantienen sus líneas defensivas estables y controlan sus líneas de suministro».

«La zona comprendida entre Soledar, Oktine, Bajmut es donde se concentra la mayor cantidad de acciones defensivas y ofensivas. Wagner presume que ha conquistado Soledar en exclusiva y Bajmut está parcialmente ocupada por Ucrania y otra parte por la Federación Rusa. Las acciones más violentas se producen en esa zona. Es un frente de unos diez kilómetros con una concentración de fuerzas muy poderosa», indica Francisco José Gan Pampols, Teniente General en situación de reserva.

Bajmut es una ciudad fortificada en la que hay que combatir casa por casa, algo muy gravoso para el que defiende y para el que ataca»

francisco j. gan pampols, teniente general en la reserva

«Bajmut es una ciudad que está fortificada porque las viviendas están conectadas unas a otras en una formación defensiva muy tupida, en la que hay que combatir casa por casa. Esto es muy gravoso para el que ataca y el que defiende. Lo que intentan las fuerzas ucranianas es que no quede rodeada para evitar otro Mariúpol», añade Gan Pampols. Mariúpol sirvió en primavera para que las tropas rusas se concentraran allí hasta que se hicieron con la ciudad, que quedó muy dañada. La defensa de la ciudad ayudó a que Ucrania pudiera avanzar en otras zonas. Según el teniente general en la reserva, Bajmut no tiene valor operacional, «más allá del sentido figurado que se le dé para la construcción del relato de dos voluntades que se están dejando muchas vidas y material». Aleja la artillería ucraniana de las vías de comunicación que son vitales para abastecer lo que se ha conquistado ya. Gan Pampols apunta que la acción se va a ralentizar por la crudeza del invierno. «Las reacciones ofensivas, de producirse, no se darán hasta finales de marzo o abril siempre y cuando el suelo permita los movimientos».

Una batalla de desgaste

En el Donbás, y en concreto en torno a Bajmut, se está librando una batalla de desgaste. «Rusia busca la ruptura del frente ucraniano. Aunque Ucrania ha logrado resistir bastante bien, lo hace a costa de sustraer recursos de otros frentes como Melitopol o Crimea. Lo peor para Ucrania es que los grandes envíos de armamentos de las potencias occidentales coinciden con el éxito de sus ofensivas: en Kiev, Kypyansk y Jersón. Rusia espera que Ucrania se desangre y no logre las armas pesadas necesarias para la ofensiva», afirma el politólogo Victor Vasilescu, quien destaca que «es imperativo que si se rompe el frente ucraniano, logren encontrar las reservas para volver a estabilizarlo».

Afrontamos un momento crucial en la guerra en Ucrania, cuando se van a cumplir ya 11 meses desde que el líder ruso, Vladimir Putin, ordenó la «operación militar especial» para «desnazificar y desmilitarizar» Ucrania el 24 de febrero de 2022.

Rusia cometió muchos errores en la primera parte de la ofensiva y dudo que los repitan»

victor vasilescu, politólogo

«Rusia cometió muchos errores en la primera parte de la ofensiva y es difícil que los repitan. Ucrania, que tiene una espada de Damocles por Bielorrusia y Moldavia, necesita mantener reservas. Aguantará mientras tenga con qué hacerlo. Estamos ante una batalla de paciencia y voluntad de seguir armando a Ucrania», añade Vasilescu.

En la próxima reunión del grupo de donantes en formato Ramstein, el día 20, es posible que se adopte alguna decisión sobre el envío de unos 90 carros de combate Leopard 2 por parte de aliados europeos como Polonia, Finlandia y Dinamarca, que necesitarían el visto bueno de Alemania para la reexportación, como informa la Revista Ejércitos. También el Reino Unido se plantea contribuir con una decena de carros Challenger 2. En todo caso, tardarían meses en llegar al frente. En el mejor de los casos para la primavera cuando se reactiven las ofensivas previsiblemente.

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