Vente Venezuela, el movimiento fundado y liderado por María Corina Machado, cierra la puerta a la oferta de mediación realizada en los últimos días por el Gobierno de Pedro Sánchez en busca de “una solución pacífica y negociada” a la crisis que abrió el sábado la 'captura' de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Así lo traslada en declaraciones a El Independiente Omar González, secretario político nacional del que es considerado el mayor partido de la oposición venezolana.
En el rápido desarrollo de los acontecimientos que desató la operación de las fuerzas especiales estadounidenses en Caracas, tanto Pedro Sánchez como el ministro de Exteriores José Manuel Albares han mostrado en público su oferta a servir de árbitro entre la oposición encabezada por Corina Machado y el Gobierno que preside Delcy Rodríguez, apuntalada en el poder por la administración Trump. “España está dispuesta a prestar sus buenos oficios para lograr una solución pacífica y negociada a la actual crisis”, señaló el mismo sábado el comunicado publicado por Exteriores.

"El Gobierno español es un buitre"
Pero la oferta no tiene ninguna perspectiva de prosperar. Omar González, uno de los más estrechos colaboradores de Corina Machado y en permanente coordinación con ella, lo descarta. “Eso es como si Alí Baba fuera a ofrecerse de mediador entre los 40 ladrones y la justicia”, desliza González, representante del círculo más estrecho que rodea a la Premio Nobel de la Paz. A su juicio, el Gobierno español es “un zamuro”, el nombre que recibe en varios países latinoamericanos -especialmente Venezuela, Colombia y Honduras el buitre negro americano, un ave carroñera grande y de plumaje negro que se alimenta de animales muertos y desechos. La expresión, en contextos coloquiales, se usa para citar a “alguien aprovechado o tonto”.
“No confiamos en absoluto en el Gobierno español”, argumenta González. “Está lleno de casos de corrupción, incluso el embajador que nombró Pedro Sánchez en Venezuela, Raúl Morodo [en realidad, fue nombrado por Rodríguez Zapatero] era parte de esta red de delincuentes”, opina. “Se abocó a ser el lavador de los dólares que producía el petróleo vendido en el mercado negro y está siendo procesado por eso. Y cada vez lo vemos más salpicado a Rodríguez Zapatero, en casos de corrupción y en casos de protección; se había convertido en el peón de oro de Nicolás Maduro”, denuncia el político opositor venezolano.
Aquí no hay una negociación posible con una de las protagonistas del régimen
En su opinión, además, “la influencia de Rodríguez Zapatero en el Gobierno de Pedro Sánchez es inocultable”. “Que le rinda cuenta a sus compatriotas de todos los desastres que ha hecho Rodríguez Zapatero y del cual lo ha protegido Pedro Sánchez”, reclama en conversación con este diario. “Aquí no hay una negociación posible con una de las protagonistas del régimen”, ha aseverado tajante González. “Como dijo María Corina Machado, es la arquitecta de todo esto y de los casos de corrupción, como el Delcygate, que involucran a Rodríguez Zapatero de España y varios ministros del Gobierno español y salpican a la administración de Pedro Sánchez”.
Albares ha vuelto a defender esa propuesta de mediación este miércoles en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el primero de 2026. En su línea, el socialista ha repetido la formulación articulada en el comunicado del sábado y ha recordado que lo que han hecho es ofrecer "sus buenos oficios" para lograr una solución pacífica y negociada a la situación y si las partes lo consideran útil, "España va a estar ahí".
Entre dos aguas
Una oferta que tiene pocas posibilidades de prosperar, admiten los observadores de la realidad venezolana. “Con Trump tan beligerante y autocomplaciente, dudo que Estados Unidos acepte a España como interlocutor; de hecho, dudo que consideren necesario tener interlocutores cuando las armas y las bombas son sus herramientas de comunicación preferidas con Venezuela”, comenta a este diario Barry Cannon, profesor de la universidad irlandesa de Maynooth y experto en el país latinoamericano. “Quizás España podría influir en Europa para que se muestre más firme en materia de derecho internacional, y están apoyando a los gobiernos de izquierda de la región latinoamericana en ese sentido, con el comunicado conjunto que condena la acción de Estados Unidos. Sin embargo, el Gobierno de Sánchez es muy débil y, en mi opinión, la mayor parte de Europa es ahora más o menos de extrema derecha, aunque nominalmente no lo sea, por lo que no estaría dispuesta a escuchar a un Gobierno de izquierda débil, ni siquiera de un país importante como España”, añade.
Según Albares, España está en contacto con la oposición venezolana. El sábado telefoneó a Edmundo González, el candidato presidencial exiliado en Madrid que la oposición considera el vencedor en unas elecciones presidenciales de 2024 marcadas por las irregularidades y la ausencia de publicación de las actas. También mantiene contacto con el Gobierno chavista que ha heredado Delcy Rodríguez y ya hay interlocución entre la Embajada de España y las autoridades venezolanas.
Pedro Sánchez insistió el sábado que “España no reconoció al régimen de Maduro” tras los comicios. “Pero tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo. Pedimos a todos los actores que piensen en la población civil, que respeten la Carta de Naciones Unidas y que articulen una transición justa y dialogada”, recalcó.
Una oposición arrasada por la apuesta de Trump
Es la posición que el presidente del gobierno ha mantenido desde entonces y que ha articulado en una declaración conjunta con los gobiernos de izquierdas de Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y México. “Reiteramos que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional. Reafirmamos que sólo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”, subraya la declaración conjunta.
Un planteamiento que, sin embargo, disgusta al círculo de Corina Machado, en un momento de incertidumbre provocado por la decisión de Donald Trump y su secretario de Estado Marco Rubio de descartar a la premio Nobel y la oposición como los elementos adecuados para liderar la transición de la era post Maduro. De hecho, la administración Trump -en un movimiento que ha sorprendido incluso a dirigentes republicanos- ha apostado por que esta compleja fase sea pilotada por Delcy Rodríguez, la que hasta ahora era vicepresidenta de Maduro y uno de los principales rostros del chavismo junto a los ministros de Interior y Defensa Diosdado Cabello y Vladimir Padrino.
A propósito del papel desempeñado desde hace años por Rodríguez Zapatero, que guarda silencio desde el sábado, Albares ha aclarado este miércoles que el expresidente "no actúa en nombre del Gobierno ni con un mandato del Gobierno" en su labor de mediación en Venezuela, pero sí recibe su reconocimiento. "Realiza una labor que el Gobierno reconoce y valora", ha apuntado.
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2 Comentarios
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hace 2 horas
Respecto a lo referente a España.
Blanco y en botella.
Amén!!
hace 9 horas
Postureo de Albares y cía. Solo les queda la verborrea y la demagogia. Les han cogido la matrícula y ya no les quieren en ninguna parte a este Gobierno español, ni en Europa ni en el resto del mundo.
De aquellos lodos vienen estos barros.