El espacio aéreo sobre El Paso, en la frontera entre Estados Unidos y México, ha permanecido cerrado durante apenas unas horas tras una decisión inusual de la Administración Federal de Aviación (FAA) que inicialmente preveía una restricción de diez días. La medida ha quedado sin efecto a primera hora de este miércoles, hora local, en medio de versiones contradictorias sobre su origen.

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El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, ha asegurado que drones supuestamente operados por un cártel mexicano penetraron el espacio aéreo estadounidense y que la actuación conjunta de la FAA y del Departamento de Defensa permitió “neutralizar” la amenaza. “No existe peligro para los viajes comerciales en la región”, ha afirmado en la red social X, tras anunciarse la reapertura.

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La FAA había emitido la noche del martes un aviso por “razones especiales de seguridad” que suspendía todos los vuelos desde y hacia el Aeropuerto Internacional de El Paso a partir de las 23:30 hora local. La restricción abarcaba un radio de unos 16 kilómetros en torno a la ciudad texana y la vecina Santa Teresa, en Nuevo México, y estaba prevista hasta el 20 de febrero. Sin embargo, poco antes de las 7:00 del miércoles el organismo ha levantado la orden y ha comunicado que “no hay amenaza para la aviación comercial” y que las operaciones se reanudaban con normalidad.

Prueba militar y tecnología antidrones

Según ha informado The New York Times, dos personas conocedoras de las explicaciones ofrecidas por responsables de la Administración de Donald Trump han señalado que el cierre no respondió a una incursión activa de drones, sino a una prueba de nueva tecnología antidrones por parte del Departamento de Defensa. Esa tecnología se habría ensayado en la base militar de Fort Bliss, próxima a El Paso, y la FAA habría optado por cerrar preventivamente el espacio aéreo ante el riesgo que pudiera suponer para otras aeronaves.

El diario subraya que las autoridades federales han ofrecido explicaciones divergentes. Mientras Duffy y portavoces de la Casa Blanca y del Pentágono han atribuido la decisión a drones de cárteles mexicanos, las fuentes citadas apuntan a un test de capacidades antidrones como desencadenante de la medida.

En julio, el subdirector del programa antidrones del Departamento de Seguridad Nacional, Steven Willoughby, había advertido ante el Congreso de que en el primer semestre de 2024 se registraron 27.000 vuelos de drones a escasa distancia de la frontera, operados por organizaciones hostiles a las fuerzas del orden, aunque no detalló la tecnología empleada para contrarrestarlos.

Críticas locales por la falta de información

La congresista demócrata por El Paso, Veronica Escobar, ha cuestionado la versión de la incursión de drones. “No es la información que se nos ha trasladado en el Congreso”, ha declarado en rueda de prensa. A su juicio, “no había amenaza”, lo que explicaría que la restricción se levantara con rapidez. También ha señalado que las incursiones de drones desde México “no son nada nuevo” y que no tenía constancia de ningún episodio extraordinario.

El alcalde de El Paso, Renard Johnson, ha denunciado por su parte la falta de coordinación con las autoridades locales. Según ha explicado, la decisión provocó desvíos de vuelos médicos de emergencia hacia Las Cruces, en Nuevo México, y generó “caos y confusión” en la comunidad. “No se puede restringir el espacio aéreo de una gran ciudad sin coordinarse con la ciudad, el aeropuerto, los hospitales y los responsables comunitarios”, ha afirmado, calificando de “inaceptable” la falta de comunicación previa.

El aeropuerto de El Paso presta servicio a amplias zonas del oeste de Texas y del este de Nuevo México, con conexiones directas a varios grandes centros urbanos del suroeste y otras ciudades del país. La interrupción, aunque breve, obligó a compañías como Southwest y United Airlines a suspender operaciones y emitir exenciones de cambio para los pasajeros afectados.

Respuesta de México

Desde Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha asegurado que no existe información sobre el uso de drones de cárteles en la frontera. “No hay ninguna información de uso de drones en la frontera. De cualquier manera, el gabinete de seguridad lo investiga”, ha declarado en su conferencia matutina. Ha pedido evitar especulaciones mientras se esclarecen las causas y ha insistido en mantener la comunicación bilateral.

El episodio se ha producido en un contexto de tensión entre Washington y México, después de que el presidente Donald Trump haya reiterado amenazas de posibles acciones en territorio mexicano contra los cárteles, a los que su Administración ha designado como organizaciones terroristas. La rápida rectificación de la FAA no ha despejado, por ahora, las dudas sobre el motivo real de una decisión que aisló temporalmente a una de las principales áreas metropolitanas de la frontera sur de Estados Unidos.