"Nunca pierde la oportunidad de incitar al odio contra Israel". Las palabras del ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, sobre Pedro Sánchez reflejan bien cómo se han dinamitado los puentes entre los gobiernos de España e Israel. Desde el pasado domingo Pedro Sánchez ha dedicado tres mensajes críticos a Israel en su cuenta de X. En el último, sobre la decisión de la Knesset de aplicar la pena de muerte a palestinos condenados por terrorismo, el presidente del gobierno español asegura que Israel ha dado "un paso más hacia el apartheid". Es un hecho que las relaciones entre España e Israel están en su peor momento en sus 40 años de historia.
Sánchez no ha sido el único que ha criticado la decisión del Parlamento israelí, que probablemente echará por tierra la Corte Suprema. Alemania, el país más afín a Israel en la Unión Europea, ha lamentado la decisión, debido a su rechazo por su oposición a la pena de muerte. Y ha expresado su preocupación por el hecho de que se aplique a los palestinos de Cisjordania. También la UE ha considerado que Israel da "un paso atrás". Pero el tono es radicalmente diferente.
"En 40 años no hubo nunca una crisis tan grave. Diría que si Sánchez se mira en un espejo ve a Netanyahu y Netanyahu ve a Sánchez. Los dos buscan garantizar su supervivencia política. Ambos son rehenes de los grupos minoritarios que forman sus respectivos gobiernos", explica Victor Harel, embajador de Israel en España hace dos décadas y uno de los portavoces de Israel en la Conferencia de Paz de Madrid en 1991.
"En Israel, hay dos ministros de partidos racistas y antidemocráticos. Netanyahu les tiene miedo. El ejemplo más reciente es la votación en la Knesset el lunes. Netanyahu fue especialmente al Parlamento para votarla. Teme perder el gobierno. Quiere llegar hasta octubre. Y Sánchez está en manos de Sumar porque sin ellos no suma. Es la razón por la que ejerce a diario como antisionista y critica al gobierno de Israel de la mañana a la noche. Es de los líderes europeos que peor nos trata", añade el veterano diplomático, en conversación con El Independiente desde Israel.
A juicio de Cosme Ojeda, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad CEO San Pablo en Madrid, "deberíamos movernos en el entorno europeo. Sánchez mira más a la política interior que al exterior. Es una política cortoplacista. No es buena para España, ni para Israel ni para la UE. Es cierto que Netanyahu encabeza el gobierno más extremista de la historia. Los dos gobiernos, en realidad, van a los extremos". Y añade: "Si se trata de defender valores, en Oriente Próximo Israel es la única democracia. Y le exigimos los valores de Suecia. Es fácil hacerlo desde la Unión Europea. Si somos exigentes, también hemos de serlo con Qatar o China. Con China el gobierno Sánchez no es tan exigente".
Máxima fricción
Esta semana Sánchez está especialmente activo contra Israel. El domingo se indignó por el hecho de que Netanyahu impidiese a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén. En su cuenta de X, escribió: "Desde el Gobierno de España condenamos este ataque injustificado a la libertad religiosa y exigimos a Israel que respete la diversidad de credos y el derecho internacional". Italia también respaldó al patriarca latino, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, y horas más tarde Netanyahu se retractó.
Gideon Saar, el jefe de la diplomacia israelí que suele llevar la voz cantante a la hora de responder a Sánchez, recordó que Sánchez no dijo nada cuando un misil iraní impactó cerca de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén. Y también aludió a que el presidente del Gobierno español no felicita la Navidad a los españoles.
El segundo mensaje que dedicó Sánchez a Israel fue a propósito de la muerte el domingo de un casco azul en el Líbano. En X, exigía una investigación y pedía al Gobierno de Israel que detuviera las hostilidades. De nuevo le contestó el jefe de la diplomacia israelí, quien le acusó de tendencioso: "A pesar de que se refiere al trágico incidente ocurrido en la base de la UNIFIL, cuyos detalles aún no están claros, Sánchez adopta una postura parcial e incitadora contra Israel". Hizbulá bombardea esa zona con frecuencia.
Hace diez días, tomó la iniciativa el Ministerio israelí de Exteriores a raíz de una propaganda del régimen de los ayatolás, que daba las gracias a Pedro Sánchez por denunciar la guerra contra Irán, iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. En su cuenta de X, la diplomacia israelí interpelaba a Sánchez por algo que en realidad habían hecho los iraníes. "Pedro Sánchez: el régimen de los mulás de Irán te agradece poniendo tus palabras en los misiles que dispara contra civiles en Israel y el mundo árabe. ¿Qué se siente al saber que tu rostro y tus palabras aparecen en esos misiles? Tenga en cuenta que Europa, incluida España, está al alcance de estos misiles".
40 años de vaivenes
España e Israel establecieron relaciones diplomáticas en enero de 1986, bajo el gobierno del socialista Felipe González. A la par España entraba en la Unión Europea. Durante el franquismo Israel guardó distancias por la relación que había mantenido el dictador con la Alemania de Hitler. Y pasó una década desde la muerte de Franco hasta que se normalizó la relación. Trabajó en ello intensamente Enrique Múgica Herzog, quien fuera ministro de Justicia con González. Su madre era de origen judío, procedente de Polonia.
En 1991 tuvo lugar la Conferencia de Paz de Madrid a la que asistieron el primer ministro israelí, Isaac Rabin, el líder palestino, Yasir Arafat, y el presidente de Estados Unidos, George Bush. Por aquel entonces se vivieron los mejores momentos en la relación hispano-israelí. Entonces el papel de Madrid actuó como lugar de encuentro. La Conferencia marcó el preludio de los Acuerdos de Oslo. Nunca se estuvo tan cerca de la paz entre palestinos e israelíes.
El conservador José María Aznar mantuvo la línea de su antecesor en Oriente Medio y viajó varias veces tanto a Israel como a los territorios palestinos. De hecho, todos los jefes de gobierno de España han viajado a Israel, incluido Pedro Sánchez. Pero fueron sus declaraciones en su visita después del 7 de octubre lo que marcó el principio de una crisis que no hace sino ser cada vez más profunda.
Desde el paso de Rafah, en la frontera entre Gaza y Egipto, cuando no habían pasado dos meses de la mayor masacre de Hamás contra israelíes, Sánchez denunció "la matanza indiscriminada de civiles inocentes, incluidos miles de niños, en Gaza". También dijo que Israel tenía derecho a defenderse pero respetando los parámetros del derecho internacional. Anunció que España iba a dar los pasos necesarios para reconocer el Estado palestino.
Relación diplomática bajo mínimos
El 24 de noviembre de 2023 el Ministerio israelí de Exteriores convocó a la embajadora para pedir explicaciones por esas declaraciones. De ahí se ha llegado a que los dos países han rebajado su representación diplomática a nivel de encargado de negocios. Israel consideró una afrenta que se aprobara un decreto ley por el que se aprobaba el embargo de armas a Israel. También se ha prohibió la entrada en España de cualquiera que participe "en el genocidio, la violación de Derechos Humanos y los crímenes de guerra en la Franja de Gaza".
"El hecho de que no haya embajadores es una lástima. Israel cometió un error al no nombrar un recambio y España lo siguió. El embajador puede explicar las posiciones mejor que nadie. Es un conducto para negociaciones discretas. Los dos países pierden al no tener representación", apunta Víctor Harel, ex embajador en España.
Según Harel, "lo peor de Sánchez es que se ha puesto a la cabeza a la hora de tratar de cambiar la posición de Europa en la guerra contra Irán. Ha adoptado una posición totalmente propalestina. Hay pocos líderes europeos en esta posición. No tiene en cuenta a Israel". El diplomático, crítico con el Gobierno de Netanyahu, pide empatía con una población que vive expuesta a bombardeos.
Restablecer puentes
Cosme Ojeda cree que España tiene mucho que perder en esta crisis. "Dependemos de los sistemas de seguridad de Israel. Es enorme su influencia. Israel pierde la guerra de la opinión pública pero tiene su salvaguardia en los temas de seguridad. No es solo defensa, es investigación, y no nos interesa romper esa secuencia. No deberíamos romper puentes".
Si realmente España quiere que su voz se escuche en la región, debería ser otra su actitud, a juicio de Ojeda. "El gobierno español no entiende que no es cuestión de amigos sino de intereses. Hay que restablecer puentes. El gobierno de Sánchez se significa de cara a sus socios o las minorías más radicales pero eso es poco eficaz. Nos hubiese ayudado a mediar ser más discretos", añade.
¿Es posible resetear la relación? Víctor Harel considera que lamentablemente España nunca ha sido una potencia clave para Israel ni Israel para España. Pero sí cree que si hay cambios de gobierno en los dos países habrá nuevas oportunidades.
"Mi gran esperanza tiene que ver con un nuevo gobierno en Israel, un gobierno que exija los valores democráticos. Netanyahu está destruyendo la democracia de Israel, los valores sionistas y los que nos ha hecho orgullosos de ser israelíes. Se trata de cómo nos miramos a nosotros mismos. Espero que en las elecciones de noviembre llegue el cambio y se puedan revertir las leyes antidemocráticas de estos cuatro últimos años. Con un gobierno más consciente de la relaciones internacionales y un gobierno en España en el que haya menos amenazas de la izquierda se podría renovar la relación. No sería tan difícil", concluye.
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