"Lo hemos logrado. Hemos hecho historia en Sajonia-Anhalt. Es una señal que mira hacia Berlín". El líder de Alternativa para Alemania (AfD) en este Land de 2,1 millones de habitantes, Ulrich Siegmund, estaba anoche exultante tras la victoria del partido de extrema derecha en las elecciones de este domingo. Roza la mayoría absoluta, a falta de tres escaños, pero ve posible que los rojipardos liderados por Sahra Wagenknecht (BSW) le brinden su apoyo. Sus cinco diputados son cruciales para AfD o para la alianza de los otros partidos (CDU, SPD, Verdes y Die Linke). Si no se logra acuerdo en 30 días, habrá nuevas elecciones. El éxito de AfD se ve respaldado además con una participación histórica, de un 78%.
AfD consigue 39 escaños del total de 83 en juego. Es el 44% de los votos. Hace dos años, en Turingia, también fue la fuerza más votada, pero en esta ocasión está a solo tres escaños de la mayoría absoluta. La CDU pierde 25 diputados y se queda con 15. Apenas el 17,4% de los votos. En 2021 fue la fuerza más votada. Cuentan con ocho escaños cada uno socialdemócratas, verdes y la Izquierda. Y consigue entrar con cinco diputados la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), una escisión de la Izquierda con tintes rojipardos.
Movilización a favor de AfD
Alternativa para Alemania ha combinado en la campaña la promesa de la vuelta a un tiempo pasado mejor, con especial énfasis en la seguridad y en la protección a las familias. AfD ha logrado movilizar a quienes se quedaron en casa en otras elecciones. El 61% de los trabajadores ha votado por AfD.
Ha reivindicado el orgullo de "ser alemán" frente al énfasis en la cultura del recuerdo. Y ha abogado por la "remigración", en un Land envejecido que necesita a los inmigrantes, sobre todo a los que trabajan en los servicios de salud pública. Los cambios que quieren introducir en educación convertiría a Sajonia-Anhalt en un laboratorio para la extrema derecha.
Si finalmente la extrema derecha gobierna en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, de 35 años, se convertirá en el primer ministro presidente de extrema derecha en Alemania desde 1932, cuando los nacionalsocialistas se impusieron en las urnas en Mecklemburgo-Schwerin.
AfD, abierto a pactar
En la campaña electoral, Siegmund insistió en que solo gobernaría si AfD consiguiera los escaños suficientes para no pactar con nadie. Su argumento es que si habían sufrido durante años el cordón sanitario, ahora ellos no aceptaban las coaliciones. Pero, tras conocerse los resultados, ha declarado que "siempre tenderá la mano a todas las fuerzas que quieran lograr junto a nosotros un cambio político radical en este estado". Aunque aclaró: "Hay temas que no son negociables".
La portavoz federal de la AfD, Alice Weidel, ha asegurado que AfD tiene un claro mandato de gobernar en Sajonia-Anhalt. "El partido más votado siempre tiene el mandato de formar gobierno", ha dicho Weidel. Y también subrayó: "La AfD está dispuesta a dialogar en lo que respecta a los socios".
Weidel se refirió en la ZDF a la CDU "o sectores de la CDU". Aquí está Weidel intentando provocar un seísmo en la CDU. El canciller Merz ha dicho que haría todo lo posible para que AfD no gobernara: si hubiera disidentes, su poder quedaría cuestionado. La secretaria general de la CDU, Franziska Hoppermann, afirmó: "No colaboramos con los extremos y, sobre todo, no con la extrema derecha". La AfD de Sajonia-Anhalt está clasificada desde 2023 por la Oficina de Protección de la Constitución de ese estado como un partido de extrema derecha. Weidel despreció a la institución en público. "Es extraña", replicó.
La rojiparda Wagenknecht, 'queen maker'
Lo más probable, una vez que se confirmó que los rojipardos de Wagenknecht superaron el 5%, es que sean quienes faciliten que la extrema derecha gobierne por primera vez en un Land desde la Segunda Guerra Mundial. Claudia Wittig, candidata en Sajonia-Anhalt por BSW, se ha mostrado abierta a colaborar con la AfD en cuestiones concretas. En su opinión, dado el éxito electoral de la AfD, sería "totalmente antidemocrático no incluirla de alguna manera en el Gobierno".
Wagenknecht encabeza una escisión de La Izquierda que gira en torno a su controvertida figura. Ella misma se define como "conservadora de izquierdas". Tiene un discurso claramente contrario a la inmigración y también es contraria a armar a Ucrania. En el Kremlin habrán brindado con vodka este domingo.
En Moscú habrán celebrado el golpe que ha recibido el Gobierno federal, especialmente el canciller Friedrich Merz. Alemania ha apuntado directamente a Moscú como el responsable del atentado fallido del aeropuerto de Leipzig el 4 de agosto. Y al Kremlin no le ha gustado que le desenmascaren.
El incierto futuro del canciller
El jefe del grupo parlamentario de la Unión, Thorsten Frei, la victoria electoral de la AfD supone un "punto de inflexión para nuestro país". Sin embargo, Frei descartó que sea el momento de hablar de un cambio de liderazgo en la CDU y en la cancillería.
Pero la CDU ha cosechado una derrota monumental en Sajonia-Anhalt. AfD ha crecido tanto como ha menguado la CDU. Pierden más de la mitad de sus escaños. El actual ministro presidente es de la CDU y gobierna con socialdemócratas y liberales. CDU y SPD apenas suman ahora 24 diputados y los liberales ni siquiera han entrado en el Parlamento.
"Va a incrementarse la presión sobre el canciller pero también sobre la coalición federal", afirma el alemán Mario Kölling, profesor de Ciencia Política en la UNED. "Hay un descontento con los partidos que forman parte del gobierno del Land y del gobierno federal. Los votantes atribuyen mayor capacidad para solucionar los problemas en casi todos los ámbitos a la AfD", añade Kölling.
Tina Handel, de la ARD, se plantea en un análisis en www.tageschau.de cuánto tiempo más aguantará Merz. El canciller apenas ha participado en la campaña, ya que el grado de insatisfacción de los votantes con su gestión es altísimo. Y se hace eco la periodista de la demanda de Tim Brand, de la Unión Juvenil de Brademburgo, una de las primeras voces internas en pedir la dimisión de Merz como canciller y como líder de la CDU. "La cuestión es si estas peticiones también se plantearán en las altas esferas del partido en los próximos días y semanas", apunta Handel. Muchos se fijan en Reino Unido, donde la derrota de los laboristas en elecciones regionales y locales sepultó a Keir Starmer el pasado verano. El Burnham alemán es ministro presidente de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst.
En el semanario Der Spiegel, destacan que en la CDU hablan del "problema del canciller". Y Dirk Kurbjuweit, redactor jefe del semanario, titula: "Merz es obviamente el hombre equivocado en este puesto en este momento". Recuerda Kurbjuweit cómo el candidato ganador es "un peligro para la democracia" por banalizar el nazismo.
Para el redactor jefe de Der Spiegel estas elecciones "suponen un salto en una nueva dimensión, ya que AfD alcanza la zona de poder". Y destaca también como ni el candidato local de la CDU ni el canciller han ofrecido una oferta atractiva para el votante conservador y eso ha sido una ventaja adicional para la extrema derecha. Concluye Kurbjuweit con un llamamiento a que haya una reacción en la coalición en Berlín. "Necesita una hora cero, un nuevo comienzo, y eso concierne a Friedrich Merz".
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