Oriol Junqueras tiene un doble. O un admirador secreto. O un Oriol fake fuera de la cárcel de Lledoners (Barcelona) que ha asistido al Plenario del Parlamento Europeo el 15 y el 16 de enero y ha firmado en el registro de asistencias en su nombre. Así lo ha desvelado en su cuenta de Twitter el ex eurodiputado catalán Ignasi Guardans con datos del think tank VoteWatch Europe, el más seguido por los miembros de la Eurocámara.

El líder de ERC, elegido eurodiputado en las elecciones del 26 de mayo pasado, ha sido condenado por sedición y malversación a 13 años de cárcel, según la sentencia emitida por el Tribunal Supremo el 14 de octubre de 2019.

Salió de la cárcel cuando compareció ante el Supremo, y este martes estuvo ante la comisión del Parlamento catalán sobre el artículo 155, impulsada por los independentistas para investigar los perjuicios políticos, económicos y sociales que tuvo la intervención de la autonomía.

«Es evidente que se trata de un error administrativo o alguien ha querido hacer una broma», aseguran fuentes de Esquerra a El Independiente.

Junqueras no asistió a estas sesiones del Parlamento Europeo. ¿Quién firmó en su lugar? La hoja de firmas está a la entrada del Pleno, donde acceden exclusivamente los eurodiputados.

Solo podría haber firmado otro miembro del Parlamento Europeo, según aseguran dos experimentados políticos españoles. Dado que la firma aparece en el registro dos días seguidos se descarta que se trate de un error burocrático, como plantea el partido.

340 euros por sesión

Los eurodiputados cobran 340 euros por sesión a la que asisten en el Parlamento Europeo, de modo que teóricamente a Oriol Junqueras le corresponderían 680 euros gracias a su doble. Sin embargo, el Parlamento Europeo no reconoce a Junqueras como eurodiputado desde el 10 de enero, tras recibir la comunicación del Tribunal Supremo respecto a su condena en firme, así que lo lógico es que detecten el error antes de proceder a cualquier tipo de pago.

«Junqueras no recibe nada del Parlamento Europeo, ni dietas ni nada de nada», insisten en ERC, donde no se explican qué ha podido suceder. La firma de Junqueras i Vies aparece entre la de la diputada lituana Rusa Jukneviciene y el polaco Krzysztof Jurgiel.

El líder de ERC, Oriol Junqueras, fue elegido vicepresidente del grupo Los Verdes-Alianza Libre Europea (ALE) el pasado 7 de enero de 2020. Esta formación cuenta con 74 eurodiputados de 16 Estados miembros, en el reparto previo a la salida del Reino Unido de la UE, efectiva a partir del 1 de febrero próximo. Dado que no podrá sentarse en el Parlamento Europeo se trata de una designación simbólica.

A principios de este año, los compañeros de grupo de Junqueras confiaban en que pudiera sentarse en su escaño en breve. A mediados de diciembre el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) dictaminó que los eurodiputados lo son desde el mismo momento en que son elegidos en las elecciones. En el caso de Junqueras esta decisión suponía que se vería beneficiado por la inmunidad al tener derecho a su acta de diputado.

«Esperamos recibir a Junqueras en Estrasburgo la semana que viene para que pueda ocupar su escaño y asumir la vicepresidencia del grupo ALE», dijo entonces François Alfonsi, eurodiputado de ALE, quien consideraba «una vergüenza» que al líder de ERC se le haya «impedido asumir su mandato democrático durante tanto tiempo».

Tras el dictamen del TJUE, el Tribunal Supremo aclaró que no procedía solicitar un suplicatorio para Junqueras, ya que el ex vicepresidente de Cataluña había perdido su condición de eurodiputado como consecuencia de la sentencia firme emitida el 14 de octubre en el procés.

El tribunal del procés desestimó el recurso de súplica planteado por Junqueras contra el auto del 9 de enero por el que se negaba el permiso para que se desplazara al Parlamento Europeo o se solicitara un suplicatorio.

Finalmente quienes pudieron atenerse a el dictamen del tribunal europeo fueron Carles Puigdemont y Toni Comín. Mientras que Junqueras cumple pena de cárcel, el ex presidente de la Generalitat, fugado de la Justicia española, vive en Waterloo. Mientras el Parlamento Europeo decide si aprueba el suplicatorio por el que levantaría su inmunidad puede asistir a los plenos.

Puigdemont y Comín no fueron aceptados en Los Verdes/ALE y finalmente retiraron su candidatura antes de provocar una división en el grupo parlamentario, donde Junqueras es muy respetado. Los liberales de Renew Europe tampoco lo quieren. Parte del grupo de Los Verdes invitó a ambos a unirse a los Conservadores y Reformistas, donde coexisten los ultranacionalistas flamencos del N-VA, aliados de Puigdemont, junto con Vox, que lo considera su enemigo público número uno.

Mientras tanto, se busca al fantasma que se hace pasar por Junqueras. Al líder de ERC le gustaría que cambiaran los papeles.