Como no podía ser de otra forma el modelo más vendido de Mercedes-Benz tanto en España como a nivel mundial es un SUV. Y como en el término medio está la virtud, de tamaño mediano (segmento D-SUV). Se trata del Mercedes-Benz GLC, que se comercializa con un amplio surtido de propulsores, gasolina y diésel con hibridación ligera, e híbrido enchufable tanto con motor de gasolina como diésel. Todas las versiones cuentan con tracción integral 4MATIC. Recientemente ha aparecido el nuevo Mercedes-Benz GLC con tecnología EQ, que no sustituye a esta Clase GLC térmica sino que la complementa, pues se trata de un modelo cien por cien eléctrico.
El Mercedes-Benz GLC 200 4MATIC constituye la versión de acceso a la gama o Clase GLC, la familia de SUV medianos de la marca de la estrella. Está disponible desde 59.954 euros, y monta un motor de gasolina con hibridación ligera de 48 V que desarrolla 204 CV. Frente a su hermano diésel, el GLC 200 d 4MATIC de 197 CV y asimismo con hibridación ligera, resulta algo más de 5.000 euros más barato dado que el 200 d tiene un precio de 65.205 euros. Aunque en estos niveles de precio esta diferencia no pueda considerarse especialmente significativa de cara a decantarse por una opción u otra, queda claro que frente a la indudable economía de uso que ofrece el diésel la gasolina hace valer un funcionamiento más suave y refinado. La hibridación ligera autoriza el uso de la etiqueta medioambiental Eco, con todas las ventajas que se derivan.

Un familiar para disfrutar de la conducción
Nuestra unidad de pruebas del Mercedes-Benz GLC 200 4MATIC equipaba un kit muy demandado por la clientela, la línea AMG Line exterior, que confiere un aspecto mucho más deportivo y atractivo al vehículo, y está incluida dentro del paquete AMG Advanced (5.654 euros). Un paquete que a nivel de diseño exterior adopta paragolpes delanteros y traseros específicos con faldones AMG, marco de la calandra en negro, pasos de rueda en el color de la carrocería, embellecedores laterales, barras en el techo de aluminio y llantas de aleación ligera AMG de 19 pulgadas con 5 radios calzadas con neumáticos 235/55. En el interior cabe destacar elementos como el volante deportivo en napa, achatado por la parte inferior, los pedales de acero inoxidable o el revestimiento del techo en tela de color negro. Todo este conjunto estilístico se complementa mecánicamente con la adopción de un tren de rodaje deportivo y discos de freno sobredimensionados en el eje delantero. Cabe también destacar de nuestra unidad de pruebas que montaba en opción unas espectaculares llantas de aleación AMG de 20 pulgadas de diseño multibrazo pintadas en negro (2.066 euros). Llantas con neumáticos 255/45 en el eje delantero y en medida 285/40 para el eje trasero.

El Mercedes-Benz GLC 200 4MATIC reúne una serie de cualidades que le posicionan como un producto capaz de satisfacer múltiples necesidades. Es un vehículo con un tacto de conducción de los que hacen disfrutar a quien se sienta tras el volante, en la misma medida que tanto la amplitud del habitáculo como un generoso maletero de 620 l (1.640 l) le confieren una marcada vocación familiar. Aunque el asiento trasero no es deslizable longitudinalmente, en cambio cuenta con los respaldos reclinables. De todas formas tampoco es que se eche en falta un asiento deslizable, dado que los pasajeros de las plazas traseras ya cuentan con bastante espacio con la posición fija que ocupa la banqueta, de la misma manera que el volumen del maletero es de los mejores de su categoría.

Sistema multimedia MBUX
Otro de sus puntos fuertes es lo bien rematado que está el acabado interior; un interior en el que se disfruta de los largos viajes en una atmósfera de total confort además de un modélico aislamiento acústico. El tren de rodaje deportivo consigue ese punto de equilibrio entre dinamismo, que tanto agrada a los conductores que gustan de rodar deprisa, y suavidad de marcha, con el aporte de la tracción integral 4MATIC en cuanto a agarre en cualquier tipo de pavimento. Los más exigentes pueden optar por el paquete de conducción dinámica por 3.976 euros, que incluye dirección en el eje trasero y suspensión neumática. El equipamiento de serie es abundante, incorpora elementos como el aparcamiento asistido, cámara de visión trasera, faros led High Performance, retrovisores calefactados, selector modos de conducción, tren de rodaje Agility Control, asientos delanteros calefactados, climatizador bizona, lunas tintadas, portón trasero eléctrico, cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, tapicería símil de cuero/tela, pantalla multimedia MBUX de 11,9 pulgadas, etc. Un equipamiento más que correcto, aunque el cliente tiene a su disposición infinidad de opciones para personalizar el vehículo, eso sí a golpe de talonario.

El salpicadero del Mercedes-Benz GLC 200 4MATIC transmite una especial sensación de refinamiento, sensación que se amplifica cuando se comprueba la magnífica resolución tanto de la pantalla del cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas como de la del sistema multimedia MBUX de 11,9 pulgadas, colocada verticalmente. El cuadro de instrumentos permite su personalización mediante tres formas para la presentación de la información: Clásico, Deportivo y Discreto.
El sistema MBUX es todo un referente en el mercado, si no el mejor, de los mejores. Responde de inmediato, ofreciendo un funcionamiento rápido a la par que preciso. Asimismo la presentación de las distintas funciones permite un manejo muy intuitivo de las mismas, aunque es tal la cantidad que pone a disposición del usuario que resulta muy recomendable invertir un tiempo de aprendizaje para navegar con soltura por los menús, y así sacarle el máximo partido. Un complemento ideal es el asistente de voz Hey Mercedes, que a la primera recoge las instrucciones del usuario para ejecutar la acción deseada. No es de esos asistentes, que tanto abundan en el mercado, que desesperan porque no entienden o malinterpretan las instrucciones facilitadas. Una vez más la precisión se impone como divisa.

Motor de gasolina con hibridación ligera
Bajo el capó del Mercedes-Benz GLC 200 4MATIC se aloja un motor de gasolina de 4 cilindros en línea con 2 litros de cilindrada y 204 CV de potencia máxima que integra un sistema de hibridación ligera de 48 V, por lo que es portador de la etiqueta medioambiental Eco. El sistema de hibridación ligera de 48 V cuenta con un alternador arrancador integrado cuya función es apoyar al motor de gasolina cuando se demanda potencia, recuperar energía para recargar la red eléctrica principal de 12 V y, finalmente, ejercer la función de motor de arranque. Una función que cumple con una suavidad extrema.
Se cuenta con un selector de modos de conducción que incluye de serie 4 programas: Individual, Comfort, Sport y Eco. Opcionalmente se puede añadir el modo off-road para rodar fuera del asfalto. En este modo la pantalla multimedia muestra al conductor datos como la inclinación transversal, la longitudinal, la pendiente, la altitud, las coordenadas geográficas y una brújula. Con respecto a la transmisión, al igual que toda la gama GLC, adopta de serie tracción total 4MATIC que reparte el par entre los dos ejes en función de las condiciones de adherencia. La caja de cambios automática de 9 relaciones 9G-Tronic, de tipo convertidor, también es un prodigio en lo que a suavidad de funcionamiento se refiere, con unos pasos entre las distintas marchas prácticamente imperceptibles. Como colofón cabe apuntar que muy pocos “peros” se le pueden achacar a este Mercedes-Benz GLC 200 4MATIC, un vehículo que cumple con creces en cualquier apartado. Quizá, el único “pero” su precio.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado