Hoy se habla mucho de movilidad, sobre todo urbana, de vehículos utilitarios polivalentes y de automóviles chinos que llegan con soluciones que pretenden revolucionar el mercado. Sin embargo la veteranía en automoción, como en casi todos los ámbitos, continúa y continuará siendo un grado. Fiat sabe mucho de movilidad y de vehículos urbanos, como lo ha demostrado a lo largo de sus dilatados 127 años de existencia. La marca italiana, que durante el pasado siglo se encargó de motorizar Italia, está especializada en desarrollar vehículos accesibles para todos los usuarios en una envuelta de practicidad, también impregnada de atractivo y original diseño.

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Ese carácter práctico de Fiat se sustenta en la magistral fórmula de hacer grande lo pequeño. Toda una lección de sabiduría el diseñar un vehículo partiendo de unas recortadas dimensiones exteriores para sacar el máximo aprovechamiento posible al espacio interior. El resultado son coches que sorprenden por la amplitud de su habitáculo en relación con una carrocería de contenidas dimensiones. Pero además la firma italiana lleva el concepto utilitario un poco más allá. Así lo demuestra con el Fiat Grande Panda, un vehículo con el que la marca ha vuelto a ocupar un espacio que tenía abandonado dentro del concurrido segmento B. Un segmento crucial para cualquier fabricante, tanto generalista como especialista. Con 4 m de longitud se postula ideal para el entorno urbano, además de coche familiar para viajar sin problemas gracias a unos solventes propulsores, a una buena habitabilidad y a un maletero enorme de 412 l.

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Original frontal el del Grande Panda, con elementos pixelados en la parrilla. Las formas cúbicas de la carrocería evocan al Panda de los 80, en tanto sobre la parta inferior de las puertas destaca el logo Panda embutido en la carrocería

Un evocador y original estilo

El Fiat Grande Panda es uno de esos coches inconfundibles en el tráfico rodado una vez que se le ha echado el primer vistazo. Es la antítesis a esa excesiva uniformidad que actualmente impera en el diseño automovilístico. Ante todo es un contundente ejemplo de la fuerza, creatividad y originalidad inherentes del diseño italiano. Diseñado en el Centro Stile de Turín, está inspirado en el emblemático Fiat Panda de los años 80. Un guiño al pasado, muy del gusto de bastantes usuarios. Resulta evidente que el lateral del Fiat Grande Panda recuerda al del primitivo Panda, y sobre todo las formas cúbicas de la carrocería. No obstante también se encuentran similitudes tanto en el frontal como en la parte trasera.

La trasera asimismo guarda similitudes con el Panda clásico. Sobre la parte izquierda del portón va embutido en relieve el logo Fiat

El original frontal, a base de líneas horizontales, integra una serie de elementos pixelados que ocupan la parrilla y se extienden hasta los faros. Una inédita solución estilística. Los faros PixLed recuerdan al famoso videojuego de los años 80, combinando funcionalidad y estilo. En un extremo de la parrilla, el logo Fiat va sobre la trampilla que oculta el puerto de carga con cable retráctil que adoptan algunas versiones eléctricas. Las ópticas traseras, de forma cúbica, asimismo resultan evocadoras al recordar las ventanas de la fachada de la legendaria fábrica Fiat de Lingotto. Pero si el diseño del Grande Panda rezuma originalidad por los cuatro costados, siendo inconfundible, también cuenta con recursos para dar pistas acerca de su identidad a los más despistados. De esta forma, el logo Panda en relieve va embutido directamente en la carrocería, ocupando la parte inferior de las puertas. Siguiendo la misma tónica, el logo Fiat asimismo va embutido en tres dimensiones sobre la parte izquierda del portón trasero.

Ingeniosa solución la de integrar un cable de carga retráctil en espiral en la parrilla delantera. De esta forma no roba espacio en el maletero

Comparte las directrices del diseño exterior el tratamiento estilístico  que ha recibido el interior, puesto de relieve a través de elementos como el  vistoso salpicadero ovalado inspirado en la forma de la famosa pista de pruebas de la histórica factoría Fiat de Lingotto. Un patrón oval que se repite en el formato de la estructura que acoge tanto al cuadro digital de 10 pulgadas como a la pantalla multimedia de 10,25 pulgadas. Este salpicadero aparte de original resulta muy funcional y ergonómico. Todos los mandos se encentran al alcance del conductor, situados allí donde se espera encontrarlos, donde dicta la intuición. La lectura de la información que facilita el cuadro de instrumentos queda muy visible, lo mismo que la ofrecida por la pantalla multimedia, de muy fácil manejo debido a su sencillez. Algo que se agradece notablemente ante la fiebre de las pantallas para todo, es que el climatizador tenga su propio módulo con mandos físicos.

Tanto el corte del salpicadero como el de la estructura que porta las pantallas del cuadro de instrumentos y sistema multimedia son ovalados. Recuerdan a la pista de pruebas de la legendaria fábrica Fiat de Lingotto. El nuevo motor de gasolina va ligado a un cambio manual de 6 velocidades

Motor de gasolina para completar el trío

La gama Fiat Grande Panda se articula en torno a tres niveles de acabado: Pop, Icon y La Prima. Con todos los descuentos aplicados, los precios de las versiones de gasolina se mueven entre 14.950 y 19.450 euros, los de las híbridas entre 17.250 y 21.750 euros y, finalmente, para las variantes eléctricas la horquilla oscila entre 21.135 y 25.635 euros. Al volante del Fiat Grande Panda se deja sentir su facilidad de manejo, un tacto muy agradable de conducción y una nobleza de reacciones que invita a salir de la ciudad y viajar por carretera. Todo ello aderezado con una comodidad más que razonable. Aunque está homologado para 5 plazas, para emprender trayectos de cierta envergadura lo mejor es que en las plazas traseras viajen solo 2 pasajeros. Eso si, esos cuatro pasajeros dispondrán de un enorme maletero para guardar sus respectivos equipajes. Un maletero por el que el Grande Panda saca pecho, pues no solo es el mayor de su categoría al ofrecer un volumen de 412 l (361 l la versión eléctrica) sino que además es más espacioso que el de algunos vehículos del segmento superior, el de los compactos (C). Sirva como ejemplo el Volkswagen Golf, que con una carrocería de 4,28 m de longitud tiene un maletero de 381 l.

El maletero del Fiat Grande Panda es enorme. Con un volumen de 412 l no solo es el mayor de su categoría, también supera al de algunos compactos del segmento C como, por ejemplo, al del Volkswagen Golf, con un maletero de 381 l

Compuesta inicialmente por las variantes eléctrica e híbrida, la gama Fiat Grande Panda se enriquece ahora con la adopción de una versión de gasolina. Esta nueva variante  incorpora un motor de gasolina de 3 cilindros en línea con 1,2 litros de cilindrada que desarrolla 100 CV, y lleva acoplada una caja de cambios manual de 6 velocidades. Una fórmula que gustará a muchos amantes de la conducción más pura, puesto que encontrar un cambio manual es cada vez más raro. El manejo de este cambio es una delicia, con recorridos muy precisos a la hora de insertar las distintas marchas. En el apartado de las prestaciones, alcanza una velocidad máxima de 160 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 10,6 s, en tanto el consumo combinado WLTP es de 5,7 l/100 km.

El modelo híbrido adopta un sistema de hibridación ligera de 48 V. Monta el motor de gasolina de 3 cilindros en línea con 1,2 litros de cilindrada (100 CV) junto a un motor eléctrico de 29 CV, ubicado en la caja de cambios automática de doble embrague y 6 marchas. Este sistema propulsor arroja una potencia combinada de 110 CV. El modelo eléctrico monta un motor eléctrico en posición delantera (tracción delantera) que desarrolla 113 CV. Adopta una batería de 44 kWh de capacidad para una autonomía WLTP de 320 km. Como ingeniosa solución porta un cable de carga retráctil en espiral, de 4,5 m de longitud, integrado en la parrilla delantera, que al contar con su propio compartimento en la parte delantera del vehículo no roba espacio en el maletero. Con este cable se pueden efectuar recargas a 7,4 kW, pero en caso de optar por el cargador opcional de 11 kW hay que recurrir al puerto situado sobre la aleta trasera izquierda del coche, que además servirá para recargas en corriente continua a 100 kW. A 7,4 kW se invierten 4 horas y 20 minutos en pasar del 20% al 80% de capacidad, en tanto en corriente continua a 100 kW se emplean 28 minutos.