PSOE, Podemos y Ciudadanos han llevado al Parlamento el debate de la eutanasia. El PSOE ha presentado este martes su Proposición de Ley para regular la muerte digna y los momentos finales de la vida. Unidos Podemos el pasado 18 de Enero su Proposición de Ley Orgánica sobre la eutanasia y el partido de Rivera el 2 de diciembre del año pasado, su Proposición de Ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de la vida.

En el debate de la eutanasia no siempre se manejan las mismas definiciones y en el núcleo de ellas se encuentra siempre la madre del cordero: la ideología. Por ello superar los sutiles o descarados emborronamientos que hacemos de los términos debe ser  la primera de las tareas. Puede parecer entonces que los tres partidos hablan de lo mismo y nada más lejos de la realidad.

Al nombre eutanasia – sobre el que no existe consenso en la definición- le fueron llegando los apellidos; eutanasia activa, activa – directa, activa – indirecta, pasiva, voluntaria, involuntaria.., entre otros. Y los derroteros del debate fueron ampliando el alcance a lo que hoy se conoce como los derechos al final de la vida.

Lo primero que nos debemos de preguntar es qué quiere regular cada uno de los partidos

Los partidos cumplen con sus programas electorales impulsando las proposiciones de ley, pero las pretensiones de unos y de otros, son muy distintas. Lo primero que nos debemos de preguntar es qué quiere regular cada uno de ellos. Remitiéndose a los textos presentados en el Congreso, PSOE apuesta por regular la sedación paliativa y los cuidados paliativos. Ciudadanos fortalecer también los cuidados paliativos y reforzar el testamento vital  y por último Unidos Podemos que quiere despenalizar la eutanasia activa y voluntaria y el suicidio médico asistido (SMA).

En el partido naranja y en los socialistas hay un interés de ocupar el espacio vacío sobre la muerte digna que existe a nivel nacional y que sin embargo ha proliferado mucho en las Comunidades Autónomas con leyes específicas. En el caso del PSOE su proposición de ley es muy similar a la ley andaluza y a la del 2011 que quisieron tramitar pero el cambio de legislatura y de Gobierno lo hizo imposible. De su lectura  pudiera concluirse que la sedación paliativa se convierte en un derecho, pero cuando aparecen términos en la ley que aluden a “cuando lo necesiten”, es menos un derecho y más una decisión médica que a veces puede ser bastante arbitraria. En cualquier caso resultan llamativas las posturas dentro de los socialistas. El pasado 25 de Enero el PSC apoyó una moción presentada por Catalunya Sí que es Pot en el Parlamento catalán para pedir al Congreso de los Diputados que se despenalice la eutanasia y el suicidio médico asistido, yendo mucho más lejos de lo que propone el partido a nivel nacional.   

Los cuidados paliativos cuentan con una estrategia nacional propia desde el año 2007

Ciudadanos poco avanza sobre lo ya legislado, más que en el impulso de las voluntades anticipadas proponiendo para ello la modificación del artículo 11 de la ley 41/2002 y el acceso a los cuidados paliativos. Sin embargo, los cuidados paliativos cuentan con una estrategia nacional propia desde el año 2007. Hubiera sido una buena oportunidad para darle una mayor cabida a los cuidados paliativos en casa y a respetar la decisión del paciente si fuera este su deseo expreso. Pero no es el caso, volvemos a la voluntad del médico de si así lo considera. En definitiva, una propuesta de ley que no amplía derechos ni libertades ciudadanas y que nadie lo confunda.

Pero llegó la propuesta de ley de Unidos Podemos, una iniciativa que modifica el Código Penal en su artículo 143.4, dejando de ser un delito la eutanasia y el suicidio médico asistido. En su definición entienden eutanasia en los casos en los que una persona padezca una enfermedad grave que conduce necesariamente a su muerte o que padece sufrimientos físicos o psíquicos que ella considera intolerable. Este paciente realizaría la petición de forma libre, expresa, informada y reiterada.  Los argumentos sobre los que sostiene la despenalización son el amplio respaldo a la eutanasia de la sociedad española, tal y como recogen estudios del CIS. Al contexto favorable, se añaden otros principios del derecho como son la autonomía, la libertad del individuo, la plena dignidad humana y la beneficiencia y no maleficiencia.

La propuesta de ley no recoge aspectos que ya están regulados, se centra en la regulación de los nuevos derechos, los mecanismos de solicitud, las diferentes obligaciones de pacientes y equipo médico, la objeción de conciencia, y las Comisiones de Evaluación y seguimiento en las CCAA y a nivel nacional sobre el cumplimiento de la ley.

Sobre el PP poco se puede decir. Se ha mantenido siempre lejos de este debate, pero Ciudadanos se lo ha puesto fácil para no soliviantar a su sector más conservador.

Parece evidente el paso adelante en ampliación de libertades que trae la propuesta de Unidos Podemos

Uno podrá estar de acuerdo o no sobre la legalización de la eutanasia, pero lo que parece evidente es el paso adelante en ampliación de libertades que trae la propuesta de Unidos Podemos. Pero que no se asuste nadie,  es un avance en derechos que no obliga a las personas a recurrir a ellos, solo lo garantiza a aquellas que quieran hacerlo efectivo en su caso. No obstante me temo que dejar de obligar a vivir en situaciones irreversibles bajo un sufrimiento extremo, va a parecerle a muchos un debate que ahora mismo no es necesario porque pueda conllevar unas connotaciones éticas y jurídicas que obliguen a una reflexión más profunda. Muy bien, pues hagámosla, empezando por sus señorías.

A lo largo de la historia, los cambios sociales han surgido de la confrontación dialéctica entre posiciones a veces antagónicas, pero eso se llama hacer política. Así ocurrió en España con el debate del divorcio, del aborto o el matrimonio homosexual. Así que no escondamos esta vez el debate sobre la eutanasia, tampoco solucionemos con más leyes lo que se puede fortalecerse con una buena política.

Señorías, por favor, abran el debate de la ampliación de libertades y derechos, y no tengan miedo.


Irene B. Carcelén es socióloga e investigadora.