En esta semana, en la que las mujeres salimos de nuevo a las calles para reivindicar una igualdad plena que todavía se nos resiste, parece que los partidos de la izquierda han capitalizado (como ya han resaltado mis compañeras en vídeos anteriores) la lucha feminista. PSOE y Podemos se suman los primeros al carro de las mujeres, seguidos incluso por la formación de Albert Rivera, que no ha querido este año cometer el error de no estar presente el 8M.

¿Debemos dejar las mujeres que los políticos hablen en nuestro nombre y hagan suyas nuestras peticiones? ¿Acaso no hay machistas en la izquierda?

La derecha ha sido acusada tradicionalmente de no defender los derechos de las mujeres, pero ahora, más que nunca, debería preocuparnos el machismo en la izquierda: el machismo hipócrita, el silencioso. No podemos consentir que quienes dicen defendernos practiquen en su día a día la discriminación por cuestión de género: las mujeres debemos denunciar estos casos con mayor fuerza porque son incluso más sangrantes. Políticos hombres que dicen ponerse las gafas violetas por el día pero a los que les encantaría azotar a Mariló Montero por la noche.

Los ejemplos son múltiples. La imagen de Nosotras en Podemos, con Iglesias, Errejón y Espinar delante. Gabriel Rufián guiñando un ojo a la diputada Beatriz Escudero.   Los mensajes machistas de un concejal del PSOE de La Laguna: «Yo a follar con empleadas que enchufo». El PSOE, sin una secretaria general en 140 años de historia y Podemos, con un hiperliderazgo masculino más que evidente, anunciando la vuelta de Pablo Iglesias con un cartel en el que lo más destacado es el pronombre masculino.   No es necesario que siga…

Señores políticos, señores políticos de izquierdas, aplíquense sus propias consignas feministas antes del 8M, que están a tiempo. Revisen sus hogares y su entorno más cercano antes de salir a la calle: ¿es su mujer la que se encarga mayormente de sus hijos? ¿Es una mujer quien limpia sus casas? ¿Cuándo dejarán a su compañera de partido que sea ella quien dirija? ¿Cuántos mensajes machistas de whatsapp tendrían que borrar si pudiesen hacerse públicos?

Compañeras, no nos engañemos: nada se parece más a un machista de derechas que un machista de izquierdas.