Pedro Sánchez ha propuesto en su discurso de investidura el logro de una meta política de altos vuelos. «Recomenzar», esa ha sido la palabra clave de toda su intervención. «Recomenzar» significa, según ha explicado, poner fin a una etapa política que se inició con la aprobación de la Constitución en 1978 y empezar una nueva fase que se caracteriza por el «diálogo» como método para resolver el problema territorial y, en especial, el conflicto catalán. Ahí es nada.

Para poder acceder a este y otros contenidos debes de ser suscriptor.

Opciones de suscripción

¿Todavía no estás seguro? Consulta aquí todas las ventajas de suscribirte a El Independiente.

¿Ya eres usuario Premium?

Identifícate