Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021 se asemejan a un mero documento contable, con el que se busca hacer política general, pero no diseñar la política económica adecuada a la situación actual de crisis y de cambios estructurales, necesaria, además, para estimular la recuperación, de forma que no incorporan ni explican su sentido económico.

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