Si tiene cuatro patas, rabo y ladra como un perro… lo más seguro es que sea un perro. El golpe de mano que se produjo este viernes en la junta de accionistas del grupo Prisa (propietario, entre otros activos, del diario El País y la Cadena Ser) huele que apesta a maniobra política, aunque algunos de los protagonistas principales de la defenestración la atribuyen a las «deficiencias de gestión» del, hasta ayer, presidente del grupo, Javier Monzón.

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