La frivolidad y la insensatez siguen presidiendo las actuaciones del ministerio de Igualdad, presidido por la señora Irene Montero, que se ve que no ha tenido bastante con el ridículo y la vergüenza que cayó sobre ella con motivo de su famosa ley conocida como la del «sólo sí es sí», un bodrio jurídico que no se tenía de pie.

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