Durante la guerra civil Madrid se convirtió en un símbolo de la resistencia republicana frente a las tropas franquistas. Fueron más de dos años de lucha. Con el frente más próximo situado en la Ciudad Universitaria, donde, como recuerda Fernando Fernán Gómez en sus memorias, los milicianos iban a pegar los tiros para luego volver a su casa a la hora de cenar.

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