Todavía vivía Franco, se acababa de estrenar Jesucristo Superstar con dos años de retraso, y el flamenco estaba a punto de entrar por la puerta grande en el Teatro Real de Madrid. Aquel 18 de febrero de 1975 se hizo realidad algo que llevaban tiempo maquinando el Ministerio de Educación y Ciencia, con Cruz Martínez Esteruelas a la cabeza, y la Sociedad Musical de la Universidad de Madrid. Se habían aliado para darle su sitio al mejor guitarrista del mundo: Paco de Lucía. Flamenco, sí, pero actuó en el Real. Al triunfo de Fuente y Caudal, siguió este recital del que salió, simbólicamente, a hombros. El éxito de esta figura estaba escrito.

El pasado viernes, 46 años después, volvía, de alguna manera, el fallecido al Real. Al mismo salón, el Falla. Sus patronos dieron a conocer al mundo la creación de la Fundación Paco de Lucía. Pepe, su hermano, rebuscaba en su móvil las frases que dijo con naturalidad haber apuntado al salir del hotel, pero resultó mucho más tremendo en las que improvisó de corazón, emocionado. “Hablo en nombre de mi padre, que fue el fundador de la familia, cuando digo que nuestro benjamín es más eterno que nunca”, acertó a decir con un hilo de voz. Siguió el Patrono honorífico recordando sus tiempos de niñez junto a su hermano en ese mismo barrio madrileño, y la ocasión en la que cierto guitarrista reconoció que en realidad no sabía tocar, al ver cómo lo hacía Paco. Era Mark Knopfler.

Un lugar en el mundo en el que sumergirse en una realidad sorprendente para el profano y fantástica para el amante de este arte

Acompañaba al cantaor otra figura flamenca universal y también Patrona, Sara Baras, que celebró la creación de la institución que “permitirá que los jóvenes que no le conocieron, puedan disfrutar de su legado”. Anunció, además, la creación del Centro de Interpretación Paco de Lucía en Algeciras. Un lugar en el mundo en el que sumergirse en una realidad sorprendente para el profano y fantástica para el amante de este arte. Y no será la única noticia que dará esta recién nacida organización: ya se está trabajando en la creación de la Casa del Flamenco en Madrid y en un gran estudio para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia del género desde un punto de vista económico, social, cultural y de posicionamiento de marca país.

Gabriela Canseco, la que fue esposa del músico y es ahora Presidenta de la Fundación, agradeció al resto del patronato, Alejandro Sanz incluído, su trabajo. Además, lanzó como reto preservar y divulgar su obra, «y también de aquello por lo que tanto luchó: poner al flamenco donde se merece, entre las primeras músicas del mundo». El trabajo va a ser intenso: las Universidades de México y Brasilia están ya digitalizando y catalogando grandes cantidades de material, inédito o no, del artista.

La jugada maestra viene con la reedición, y en vinilo, de una importante cantidad de horas de música grabada que acabó siendo descatalogada

Un material que veremos en las tiendas y en formato digital gracias al decidido apoyo de su discográfica, Universal Music. Narcís Rebollo, su Presidente para España y Portugal, lo tiene claro: “el flamenco está más vivo que nunca”, afirmó con rotundidad al tiempo que anunciaba un concierto homenaje para el próximo 30 de julio con la participación de grandes del género. La jugada maestra viene con la reedición, y en vinilo, de una importante cantidad de horas de música grabada que acabó siendo descatalogada o simplemente jamás se había publicado. Ese material que pronto colgará de los estantes incluirá, precisamente, lo ocurrido en ese mismo lugar aquella noche de 1975. No puedo evitar ser egoísta al pensar que regalar un disco nuevo de vinilo de Paco de Lucía siempre te hace quedar bien. Una suerte poder hacerlo pronto.

Al dejar atrás el Real tras la presentación, tenía la sensación de haber asistido a un acto en el que el genio estaba entre nosotros. Por algo su hermano Pepe nos dejó una reflexión cargada de razón: “el gran ausente es ahora el más presente”. Sin duda, el presente también es suyo.