Kim Jong-un anunció en la 5a Sesión de la 14a Asamblea Popular Suprema de la RPDC la intención de restaurar las líneas de comunicación norte-sur. El lunes 4 de octubre, a las nueve de la mañana, Pyongyang le descolgaba el teléfono a Seúl. Cincuenta y cinco días después que estas fueran suspendidas por la parte norcoreana. Quizás no nos tendría que sorprender, porque «están obligados a entenderse» podríamos pensar, pero desde que se hizo este anuncio y se cumpliera lo dicho, no han parado de suceder acontecimientos a ambos lados del paralelo 38º, la línea del armisticio entre ambas Coreas.

El Ministerio de Unificación de Corea del Sur informaba ese mismo día que la voluntad del gobierno surcoreano es establecer las bases para mejorar las relaciones norte-sur, y que espera que el diálogo vuelva a ser fluido para poder hablar de la implementación de acuerdos y los horizontes de paz en la península coreana. 

El martes se dijo que ya se habían tenido las primeras llamadas, una a las nueve de la mañana, y otra a las cinco de la tarde. Y no solo eso: el Ministerio de Unificación comentó que se intentaría que, para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, Corea del Norte y Corea del Sur participasen bajo una misma bandera. 

El miércoles Corea del Norte se comprometía a mejorar sus relaciones amistosas con China, con motivo del 72º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos. Y ese mismo día el Departamento de Estado de EEUU pidió a la comunidad internacional, a través del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que aplicase sanciones a Corea del Norte. 

El jueves desde el Ministerio de Unificación de Corea del Sur se informó de la voluntad de que se abriera un corredor de ayudas humanitarias a petición de tres plataformas cívicas, de las cuales no se ha facilitado el nombre, para ayudar a niños, mujeres embarazadas y ciudadanos en situación de riesgo.

El viernes el viceportavoz del Ministerio de Unificación, Cha Deok-cheol, ha señalado que se mantienen las restricciones terrestres en la frontera norcoreana terrestre entre ambas Coreas, pero no en las marítimas de Corea del Norte. Aunque ha confirmado que ha habido una flexibilización de medidas entre Dandong, China, y Sinuiju, en Corea del Norte.

Ese mismo día el primer ministro japonés, Fumio Kishida, se dirigió a Corea del Sur durante su discurso a la Dieta refiriéndose a ella como un importante país vecino, con el que espera mantener relaciones bilaterales orientadas al futuro. 

Las relaciones entre Seúl y Tokio son tensas desde el fallo de la Corte Suprema de Corea en 2018 que obligó a una compañía japonesa a indemnizar cuatro surcoreanos durante la Segunda Guerra Mundial. Además de las continuas solicitudes de Corea del Sur para que Japón se disculpe y reconozca el caso de las ‘damas de consuelo y descanso’ que fueron violadas, maltratadas y asesinadas durante la ocupación nipona de la península.

Los planteamientos que hace Corea del Norte se basan en la voluntad de establecer vías de diálogo con Corea del Sur sin la influencia de EEUU o de Japón

Los planteamientos que hace Corea del Norte son la voluntad de establecer de nuevo vías de diálogo con Corea del Sur, sin la influencia de Estados Unidos o Japón. De hecho, molestó que el gobierno surcoreano felicitara al nuevo primer ministro japonés cuando desde Japón todavía no han pedido perdón por las atrocidades causadas por la ocupación japonesa de Corea, incluyendo el caso de las llamadas damas de consuelo y descanso, que eran mujeres que forzosamente debían de acompañar a los oficiales japoneses, siendo vejadas y maltratadas en muchos casos por estos.

Aun así, mano abierta. Incluso a negociar con Estados Unidos siempre que cese sus continuadas agresiones con maniobras militares o sanciones. 

Y, por otro lado, los planteamientos que hace Corea del Sur también son la voluntad de establecer nuevas vías de diálogo entre Seúl y Pyongyang, al mismo tiempo que han pedido a Estados Unidos plena coordinación en las medidas que se vayan a tomar para no perjudicar las futuras relaciones y contactos entre ambas Coreas. 

La voluntad de la Cheongwadae, sede del poder ejecutivo surcoreano, también llamada la Casa Azul, es llegar a restablecer los acuerdos surgidos hace dos años, cuando el presidente Moon fue invitado a Pyongyang por Kim Jong-un. Aquellos acuerdos y conversaciones marcaron un punto de inflexión y de no-retorno entre ambos países, y que los principales aliados de ambos, Estados Unidos y China, los apoyan. 

Este fin de semana es muy relevante en la península coreana. El Día del Hangul, este sábado, en el que se conmemora la creación del alfabeto propio coreano, es considerada una de las fiestas más importantes de Corea del Sur en honor a Sejong el Grande (siglo XV). Y mañana domingo, será el Día del Partido de los Trabajadores, que celebra su 72º aniversario. Se considera que es cuando el pensamiento Juche y Songun tomaron forma hasta día de hoy.

Habrá que estar pendientes a lo que suceda estas semanas en Pyongyang y en Seúl, pues la voluntad de ambas partes es el diálogo bilateral, sin intermediarios, ni terceros. Norte y Sur quieren ir solucionando sus problemas, y una vez resueltos, o encauzados para resolverse o mitigarse, entonces ir más allá.


 Guillem Pursals es politólogo, Máster en Seguridad, especialista en conflictos, seguridad pública y Teoría del Estado.