Los animales son seres sensibles. Y tenemos la responsabilidad moral y social de garantizar que las condiciones de los animales en las explotaciones reflejen este hecho, que está reconocido en los Tratados de la UE. Sin embargo, la realidad es que, actualmente, miles de millones de animales en todo el mundo se mantienen en condiciones de cría intensiva y miles son transportados a través de distancias muy largas.

A veces, no se tiene en cuenta que cada uno de los animales mantenidos en las explotaciones es capaz de sentir miedo, desesperación y dolor, y no siempre se les trata con la atención y el respeto que merecen; Hacer que esto cambie es una prioridad para la Unión.

El Instituto Jane Goodall ha trabajado incansablemente, en colaboración con los ganaderos y las comunidades locales, para mejorar la vida de las personas, los animales y el medio ambiente, y ha introducido opciones de subsistencia sostenibles que respondan a las necesidades locales. Estos valores reflejan las creencias y ambiciones de la Unión Europea, para quien la sostenibilidad es fundamental en lo que se refiere a mejorar la vida, los derechos y las condiciones de trabajo de sus ciudadanos, así como el medio ambiente.

Además, por lo que se refiere al bienestar de los animales, la evolución de la UE es ejemplar en muchos ámbitos. Desde la adopción de la primera legislación de la UE sobre el bienestar animal, en 1974, se han ampliado y reforzado sistemáticamente leyes, reglamentaciones y múltiples acciones que protegen a nuestros animales, lo que se ha traducido en una mejor calidad de vida de millones de ellos. 

El fuerte compromiso con el bienestar de los animales es una de las preocupaciones y las demandas crecientes de los ciudadanos. Cada uno de nosotros puede contribuir a marcar la diferencia, y en la UE, se ha otorgado a los ciudadanos la facultad de hacerlo.

En 2020, más de un millón de personas se unieron a una iniciativa ciudadana europea (End the Cage Age) que pedía que la UE eliminara el uso de jaulas. Esta iniciativa dio lugar a una acción sin precedentes y al compromiso de la Comisión Europea de proponer, en 2023, la eliminación gradual y, finalmente, la prohibición del uso de jaulas para determinados animales, como cerdos, terneros, conejos, gallinas, patos y gansos. 

Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer. En la medida de lo posible, los animales deben vivir en un entorno en el que puedan comportarse de forma natural, y nosotros, los ciudadanos, debemos avanzar hacia una dieta más basada en alimentos vegetales, con menos carnes rojas y menos carnes procesadas. 

Como bien sabemos, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad amenazan nuestro futuro. La salud de las personas, de los animales, de las plantas, e incluso de nuestro planeta, son aspectos intrínsecamente relacionados. Los seres humanos somos parte de la naturaleza y dependemos de esta para el aire, los alimentos, el agua…todo. Pero también dependemos de unos ecosistemas sanos, constituidos cada uno de ellos por especies animales y vegetales interconectadas. 

Los daños al medio ambiente, impulsados por nuestras actuales demandas de recursos, han conducido a cada vez más sequías, inundaciones y nuevas plagas que amenazan significativamente nuestros hábitats y sistemas alimentarios. Nuestro futuro. Y que solo ponen de relieve la necesidad de sostenibilidad en todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, incluidos nuestros sistemas alimentarios. 

Nuestra tarea es construir un sistema alimentario sólido y resiliente que garantice a los ciudadanos un suministro suficiente de alimentos asequibles, seguros y de buena calidad, y que tenga en cuenta, por encima de todo, el bienestar de los animales de granja. Tanto el bienestar como la salud de los animales son piedras angulares de este cambio y del camino que debemos seguir.

La estrategia ‘de la granja a la mesa’ de la UE constituye un compromiso sin precedentes para hacer que los sistemas alimentarios sean justos y sanos

La ambición de la Comisión es mantener la posición de la UE como líder mundial en lo que se refiere al bienestar de los animales, con ayuda de los ganaderos, la industria, las organizaciones del ámbito del bienestar de los animales y los consumidores. Y solo situando a las personas y las asociaciones en el centro de nuestro enfoque podremos lograr este objetivo. 

La estrategia «de la granja a la mesa» de la UE constituye un compromiso sin precedentes para hacer que los sistemas alimentarios sean justos y sanos, respeten a los animales y el medio ambiente y se basen en modelos agrícolas sostenibles. Un cambio en esta dirección no solo beneficiaría a millones de animales de granja, sino que también sería muy positivo para la calidad y la seguridad de nuestros alimentos y nuestra salud, y para el medio ambiente. 

Con la estrategia «de la granja a la mesa» tenemos una oportunidad única para mejorar la vida de todos los seres vivientes, tanto humanos como animales, teniendo siempre presente, como principio rector, la importancia del bienestar de los animales. Elevemos nuestros objetivos en beneficio de las familias de agricultores, de los consumidores, de los animales y de nuestro planeta.


Esta semana, la comisaria Stella Kyriakides y la doctora Jane Goodall participan en la conferencia de alto nivel «Presente y futuro del bienestar de los animales en la UE», que reúne a los principales operadores en el ámbito del bienestar animal en el territorio de la Unión y más allá de sus fronteras.