A escasos días para el inicio de las vacaciones de Semana Santa en España, las expectativas son casi inmejorables para el sector hotelero. Según las últimas estimaciones de la Asociación de Cadenas Hoteleras en España, la ocupación alcanzará el 90%, con destinos como Andalucía, Baleares y Canarias colgando el cartel de lleno pese al incremento de los precios.

Tan favorables perspectivas no han pasado desapercibidas para Meliá en bolsa. La compañía hotelera acumula una revalorización cercana al 30% en los últimos cuatro meses y se mueve en sus niveles más elevados desde noviembre de 2015.

Meliá Hoteles acumula una subida en bolsa próxima al 30% en los últimos cuatro meses

«Una fuerte temporada de vacaciones de Pascua es una buena noticia para las hoteleras españolas (especialmente para Meliá) y confirma nuestra visión que el impulso del mercado en España sigue siendo fuerte, ya que casi no hay competencia de otros destinos mediterráneos, mientras que la demanda local también está en aumento ante la mejora macro», sugieren en Alantra.

La solidez del mercado español es una de las grandes bazas con las que cuenta Meliá para seguir defendiendo su atractivo ante los inversores. La compañía cuenta con alrededor del 50% de sus hoteles en territorio nacional, donde genera entre un 25 y un 30% de su Ebitda, lo que le convierte en una opción de inversión muy válida para tratar de sacar rédito del buen momento de la economía española.

Por si fuera poco, Meliá observa potencial para seguir mejorando su negocio en territorio español, especialmente a través de una subida de los ingresos por habitación de sus hoteles urbanos, que se mantienen en niveles similares a los de 2007.

Con estos argumentos, en Alantra le otorgan un potencial de revalorización en el entorno del 10%, mientras que Beka Finance le concede un recorrido al alza próximo al 14%.

Con todo, conviene tener en cuenta que, como observan en Sabadell, tras la buena evolución de los últimos años del negocio vacacional en España, el margen de mejora podría ser reducido. «Recordamos que el vacacional español ha experimentado un crecimiento acumulado de ingresos por habitación disponible del 51% en 3 años y que la normalidad en otras zonas del Mediterráneo podría limitar esta situación», apuntan.

La compañía aún ve potencial de mejora para su negocio urbano en España

Ante esta posibilidad, no obstante, Meliá presenta un perfil de diversificación geográfica muy elevado. No en vano, sus favorables previsiones para 2017 no reposan únicamente en el mercado español, sino igualmente en la confianza en la recuperación de sus negocios en zonas tan dispares como Francia o México.

Además, la expansión internacional de la compañía podría ir a más en los próximos ejercicios, ya que, según resaltan en Beka Finance, la buena marcha del negocio en los últimos años y el esfuerzo de reducción de deuda que ha efectuado la dirección de la compañía, le permite iniciar «una nueva etapa en la que vuelve a retomar una mayor intensidad en salidas de caja», lo que debería materializarse tanto en una mejora del dividendo como en un incremento de las inversiones.

En cualquier caso, Meliá ha desarrollado en los últimos años un sistema de crecimiento basado en gran medida en la gestión de hoteles sin asumir su propiedad. «Esta fórmula de crecimiento, poco intensivo en capital, alivia la carga de capex (inversión en bienes) en el medio y largo plazo y libera recursos para los planes de expansión», resaltan en Bankinter, donde sugieren que la hotelera mantendrá el foco en los próximos años en la «gama de gestión, reforzando principalmente su presencia en Asia, pero también en el Mediterráneo y EMEA (Europa, Oriente Medio y África)».

Así, mientras se beneficia de la bonanza turística que vive el mercado español, Meliá no descuida su presencia en otras regiones. Cuando el sol se pose sobre otros destinos, la hotelera no quiere dejar de disfrutarlo.