El presidente del Consejo Superior de Deportes en funciones, Miguel Cardenal, al que un juzgado de Madrid investiga por la posible comisión de delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación, revelación de secretos, falsedad en documento público e injurias y calumnias, se ha defendido acusando al presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, de liderar una campaña en su contra que el dirigente olímpico sostendría desde hace ya dos años.

En declaraciones al programa El Larguero de la Cadena SER, el presidente del CSD aseguró que la denuncia del ex dirigente de la Real Federación Española de Tenis, José Luis Escañuela, admitida a trámite y por la que actualmente se encuentra investigado, «no es una acción casual». «Hay coincidencias innegables en las declaraciones de algunas personas», valoró Cardenal, que apuntó hacia Alejandro Blanco, con quien sostiene diferencias poco disimuladas desde la gestación de la candidatura de Madrid 2020, de ser el arquitecto de una campaña en su contra ejecutada por los presidentes de las federaciones con las que el CSD mantiene litigios abiertos.

Cardenal señala a Alejandro Blanco, Villar y Escañuela como los arquitectos de una campaña en su contra

Cardenal, en su intervención radiofónica, centró el origen de la estrategia en «una cena en la que Alejandro Blanco se reunió con cinco o seis presidentes, todos con problemas de gobernanza con el CSD y varios de ellos, como Escañuela, ya inhabilitados». Se refería el máximo dirigente del deporte español a una reunión celebrada en febrero del año 2015 en un restaurante madrileño, bajo el pretexto de la celebración del nacimiento del hijo de José Luis Escañuela, a la que acudieron el ex dirigente de la Federación de Tenis, el propio Blanco, Ángel María Villar (RFEF), José Ángel Rodríguez Santos (Vela), Antonio Martín (Boxeo) y Lorenzo Miret (tiro con arco), entre otros.

De los presentes en aquella cena, resisten en el cargo Villar y Martín. Rodríguez Santos fue apartado de la presidencia de la Federación de Vela en octubre de ese año tras una moción de censura (50 votos a favor contra cinco en contra) y Lorenzo Miret dimitió tras confirmarse su inhabilitación por uso indebido de fondos federativos. Este verano, sin embargo, Miret fue distinguido con la Orden Olímpica, concedida por el presidente del COE.

No he cometido ningún acto ilícito», asegura el presidente del CSD

«Tengo la seguridad absoluta de que la querella va a ser archivada porque no he cometido ningún acto ilícito», aseguró Cardenal en la SER, en la misma línea de lo ya expresado por fuentes del CSD a El Independiente en la tarde del jueves. «Lo que hizo (Escañuela) obedece a un fenómeno que llevo padeciendo ya dos años», abundó el dirigente, explícito a la hora de señalar «al grupo de Alejandro Blanco, Villar, Escañuela…», a los que acusó de actuar «unos con declaraciones públicas y otros poniéndome querellas».

El presidente del CSD admitió estar dispuesto «a declarar y aclarar lo que haga falta» e hizo hincapié en su negación de uno de los cargos que se le imputan: la malversación de dinero público por haber costeado el despido de la ex seleccionadora de la selección de tenis, Gala León, con cerca de 70.000 euros procedentes de fondos del CSD. «Garantizo que no se pagó con la subvención del CSD», aseguró Cardenal, que afirmó que fue la propia Federación quien «negoció con la seleccionadora y la pagó con su dinero».

Según Cardenal, que no se ha planteado dimitir «en absoluto», esa es una de las «falsedades enormes» que contiene la querella presentada por Escañuela, quien, recordó, «también puso una denuncia contra el director del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), que también fue admitida, le llamaron a declarar y ya fue archivada».