José Luis Sáez devolvió 25.000 euros el mismo día que trascendió que el Consejo Superior de Deportes (CSD) había ordenado la realización de una auditoría complementaria a las cuentas de la Federación Española de Baloncesto (FEB) tras recibir una denuncia del comité de auditoría de la entidad deportiva en la que alertaba de que el presidente había hecho un uso indebido de los fondos.

Así lo hace constar en varias ocasiones el auditor en el informe especial que ha elaborado a instancias del CSD y que ha sido determinante para que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) haya acordado poner el caso en conocimiento de la Fiscalía General del Estado, como viene informando El Independiente.

El 10 de diciembre de 2015, Sáez tomó dos decisiones importantes. Aquel día, cuando El Mundo desveló que el organismo que preside Miguel Cardenal había encargado la revisión de las cuentas de la Federación, el entonces presidente inició una baja médica que se prolongó durante dos meses -volvió para anunciar que había solicitado al CSD el adelanto electoral y que no optaría a la reelección– e hizo sorpresivamente una transferencia a favor de la FEB por importe de 25.000 euros.

La auditoría ha permitido constatar que Sáez disponía de una cuenta de anticipos en la Federación a la que imputaba “determinados gastos particulares o no afectados a la actividad” y que luego compensaba con las dietas. El informe cifra en 61.014,74 euros la cantidad máxima que llegó a adeudar el presidente (el 27 de diciembre de 2013), siendo el saldo medio de los cinco ejercicios analizados de unos 30.000 euros. A cierre de 2015, el importe pendiente de reintegro ascendía a 6.415 euros.

El mandamás transfirió 1.200 euros a su hija desde la cuenta de anticipos de la FEB

Entre los gastos no relacionados con la actividad federativa que José Luis Sáez cargó a esa cuenta de anticipos llama la atención una transferencia de 1.200 euros a favor de su hija y otra de 982 euros al Colegio Mayor madrileño -Juan XXIII Roncalli- en el que se quedaba aquélla.

El auditor tampoco pasa por alto dos transferencias a favor de la comunidad de propietarios de la urbanización de Sanlúcar de Barrameda en la que tiene su vivienda por importe total de 770 euros, pagos en restaurantes y la suscripción a Canal + en su casa de Sevilla.

“Del análisis de los movimientos de la cuenta de anticipos se detecta que ésta funcionaba como una cuenta corriente, pero no tenía determinados ni los plazos de devolución de los anticipos que se concedían al Presidente, ni un límite de crédito y adicionalmente no devengaba un interés de mercado. En los movimientos cargados en la cuenta del presidente (movimientos al debe) se detectó la existencia de gastos no afectos a la actividad de la Federación, principalmente por gastos de familiares por al menos un importe de 5.808 euros”, detalla la auditoría.

Cuatro tarjetas de crédito

Sáez también disponía de cuatro tarjetas de crédito con las que pagó durante años numerosos gastos, algunos aparentemente sin relación con el cargo de presidente. Así, de las 110 facturas imputadas a las tarjetas que forman parte de la muestra analizada por el auditor, 25 corresponden a consumiciones realizadas en dos conocidos restaurantes de Sanlúcar de Barrameda -Poma y Casa Balbino- por un montante de 13.852,83 euros. Se da la circunstancia de que 14 de esas facturas tienen como fecha de gasto el mes de agosto.

Hay otros gastos no menos llamativos. El 22 de diciembre de 2015, el presidente compró con una tarjeta de la Federación un televisor HD full de 32 pulgadas en un centro de El Corte Inglés de Sevilla –capital en la que tiene fijada su residencia habitual- por 499 euros, hizo una compra de 39,71 euros en el supermercado Mercadona de Sanlúcar de Barrameda el sábado 26 de mayo de 2012, adquirió películas en inglés el domingo 20 de octubre de 2013 que costaron 239,73 euros y se descargó de la plataforma musical Spotify la lista de éxitos de Elvis Presley (12,99 euros).

La auditoría censura que en la FEB no existiera una “adecuada segregación de funciones”, por cuanto “la misma persona que ejecuta el gasto, lo autoriza”. Esta debilidad en el control interno ya lo venía poniendo de manifiesto el auditor de las cuentas anuales desde 2013, sin que se hubiera corregido.

Gastos en los Juegos

El informe también se detiene en los gastos correspondientes a relaciones públicas y atenciones a patrocinadores, que ascendieron a 134.461 euros entre los años 2011 y 2014. En este capítulo destacan compras en Corbatas Arenile por 12.773 euros en un solo año (2014), lotería (740 euros) y puros Montecristo (192 euros), entre otros conceptos.

El análisis de la cuenta de resultados correspondiente a 2012 también ha permitido identificar que la FEB tuvo gastos con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres por 1.206.201 euros. De esta cantidad, 441.723 euros fueron por la reserva de palcos, 298.255 euros entre entradas y abonos, 165.227 euros en alojamiento y 4.556 en dietas a Sáez. También se detallan 1.117 euros en concepto de «teléfono móvil» y 392 euros en Hackett, conocida marca de ropa.