La Federación Española de Baloncesto (FEB) ultimó la pasada semana la elaboración del plan de viabilidad exigido por el Consejo Superior de Deportes (CSD) para volver al equilibrio económico-patrimonial, tras cerrar el pasado ejercicio con unas pérdidas de más de 3,2 millones de euros y calcular en más de 2,4 millones el déficit que registrará al término de 2016. La Federación tendrá que ejecutar las medidas de ajuste durante 2017 para compensar sus cuentas y evitar que el CSD, presidido por el vasco José Ramón Lete desde hace un mes, le recorte la subvención anual en idéntica cuantía a la cantidad eventualmente desviada.

El máximo organismo del deporte español monitoriza a la Federación de Baloncesto mientras un juzgado de Madrid investiga al anterior presidente, José Luis Sáez, por la presunta comisión de cuatro delitos: apropiación indebida, malversación de caudales públicos, administración desleal y falsedad documental. Una auditoría complementaria encargada por el CSD tras la denuncia presentada por el Comité de Auditoría, Control y Seguimiento de las cuentas de la FEB reveló que Sáez cargó gastos de sus familia a la FEB -al menos 11.219,63 euros entre 2011 y 2015- y que sistemáticamente imputaba a la cuenta de anticipos de la Federación gastos particulares ajenos al desempeño del cargo.

Según confirmaron fuentes del CSD a Elindependiente.com, la Subdirección General de Deporte Profesional y Control Financiero mantuvo a finales de la pasada semana reuniones con la FEB para cerrar el plan de viabilidad, que se ha venido demorando por el proceso electoral en la Federación y por la interinidad del Gobierno. Ambas partes han trabajado para que dicho plan pudiera estar consensuado antes de este lunes, cuando se celebrará la primera asamblea general ordinaria desde que Jorge Garbajosa asumió la presidencia de la FEB el pasado mes de julio en sustitución de José Luis Sáez.

Garbajosa convoca hoy a la asamblea para aprobar las cuentas de 2015, con pérdidas de 3,24 millones

Garbajosa informará hoy previsiblemente sobre el plan de viabilidad, condición exigida por el CSD cuando una Federación entra en pérdidas. No han trascendido las líneas maestras planteadas por el nuevo equipo federativo para tratar de estabilizar las cuentas, aunque algunos presidentes territoriales no descartan que una de las medidas que se adopte para reducir los gastos sea recortar las subvenciones a las federaciones autonómicas.

Entre los puntos del orden del día figura la aprobación de las cuentas anuales formuladas por el anterior presidente y la liquidación del presupuesto correspondiente a 2015. El pasado año, el último gestionado de forma completa por Sáez, la FEB cerró con un resultado negativo de 3.245.007 euros. Ello provocó que el patrimonio neto total de la Federación pasara en el transcurso de un año de 7.672.245 a 4.204.412 euros.

La asamblea también someterá a aprobación el presupuesto del ejercicio que está a punto de acabar. En un documento fechado el pasado mes de julio, cuando se produjo el relevo en la presidencia, la FEB cifraba unos ingresos para este año de 17.139.442 euros y unos gastos de 19.531.124 euros, lo que arroja un déficit de 2.391.682 euros. Algunas fuentes consultadas por este diario consideran que esta previsión era demasiado conservadora y calculan que las pérdidas al final del ejercicio superarán los 3,5 millones de euros.

El presupuesto de la FEB para 2016 prevé un incremento del 20% en los gastos de personal

Llama la atención que, pese a cerrar con déficit en 2015, el presupuesto de la FEB para 2016 prevea un incremento del 19,8% en el capítulo de sueldos y salarios. En concreto, la previsión era que estos gastos pasen de 2.796.290 a 3.350.092 euros.

También es llamativo, no en cifras absolutas pero sí en términos relativos, el incremento de los gastos financieros en el transcurso de un año: de 65.795 a 139.160 euros, lo que representa un repunte del 111,5%. Ello se explica por los intereses de las pólizas de crédito, que han pasado de ser prácticamente inexistentes en 2015 a representar 75.000 euros en 2016.

«No queremos mirar atrás»

Durante la reunión de la comisión delegada celebrada el pasado 2 de diciembre para preparar la asamblea de este lunes, el vicepresidente ejecutivo y ‘hombre fuerte’ de la Federación, José Antonio Montero, repasó la situación financiera ante los 17 presidentes autonómicos que asistieron y se mostró convencido de que, «aunque las dificultades no son pocas, al final de este periodo de cuatro años la FEB estará al máximo nivel de solvencia». «No queremos mirar atrás sino hacia el futuro», proclamó Garbajosa.

Cuando quedan 12 días para que acabe el año, el orden del día de la asamblea general ordinaria que se celebra hoy -en la que se visualizará si Garbajosa tiene un sector crítico- incluye también la aprobación de la remuneración del presidente para el ejercicio 2016 y el nombramiento de órganos disciplinarios federativos.