La Federación Española de Baloncesto (FEB) no tiene previsto personarse como acusación en el procedimiento penal que instruye un juzgado de Madrid contra el ex presidente José Luis Sáez al entender que no ha resultado perjudicada por la actuación del anterior mandamás, investigado por la presunta comisión de los delitos de malversación de caudales públicos, apropiación indebida, administración desleal y falsedad documental.

Así lo ha transmitido a nivel interno el actual presidente, Jorge Garbajosa, quien justifica esa postura en el hecho de que Sáez ya devolvió el dinero de la Federación que de forma anticipada utilizó para gastos particulares. Como desveló Elindependiente.com, el ex presidente reintegró 25.000 euros el mismo día -10 de diciembre de 2015- que trascendió que el Consejo Superior de Deportes (CSD) había ordenado la realización de una auditoría complementaria a las cuentas de la FEB tras recibir una denuncia del comité de auditoría de la entidad deportiva en la que alertaba de un posible uso indebido de los fondos.

Ese trabajo ha puesto de manifiesto que José Luis Sáez imputó a la Federación gastos de su familia por importe al menos de 11.219,63 euros y que dispuso anticipadamente de dinero para gastos particulares que luego compensaba supuestamente con las dietas que la FEB le abonaba, a pesar de correr con todos sus gastos de alojamiento y manutención.

El juzgado que investiga el caso cita a la Federación en sus notificaciones como “perjudicada”

Frente al criterio que mantiene el actual máximo responsable del baloncesto español, en las cédulas con las que el Juzgado de Instrucción 36 de Madrid está citando a declarar a testigos e imputados se detalla a José Luis Sáez como denunciado y a la Federación Española de Baloncesto como “perjudicada”. Este diario ha intentado conocer en dos ocasiones por boca de Garbajosa si la FEB iba a acusar a su antecesor en el cargo como entidad supuestamente perjudicada, pero ha declinado hacer cualquier comentario a este respecto por “respeto a los jueces” (sic).

En el informe, el auditor llama la atención sobre la existencia de una “sistemática solicitud de anticipos en efectivo” en la que el solicitante firmaba un recibí a cuenta pero “sin justificar la finalidad del anticipo”. De esta forma, la Federación pagó “determinadas actividades particulares del presidente” que “se cargaban en su cuenta” y que luego aquél compensaba con las dietas devengadas.

El técnico ha constatado que, durante los ejercicios 2012 y 2013, José Luis Sáez no reintegró cantidad alguna. Sí lo hizo durante 2014 -concretamente 46.255 euros- y 2015 -otros 44.000 euros, de los que 9.000 euros fueron transferidos el 6 de noviembre y 25.000 euros el 10 de diciembre-.

Garbajosa tampoco es partidario de encargar una auditoría forense, como piden territoriales

“Del análisis de los movimientos de la cuenta de anticipos se detecta que ésta funcionaba como una cuenta corriente, pero no tenía determinados ni los plazos de devolución de los anticipos que se concedían al Presidente, ni un límite de crédito y adicionalmente no devengaba un interés de mercado. En los movimientos cargados en la cuenta del presidente (movimientos al debe) se detectó la existencia de gastos no afectos a la actividad de la Federación, principalmente por gastos de familiares por al menos un importe de 5.808 euros”, detalla la auditoría.

Jorge Garbajosa tampoco es partidario de encargar una auditoría forense de cuentas para conocer con todo detalle la situación económico-financiera de la Federación, cuya realización consideran indispensable algunos dirigentes territoriales al considerar que el trabajo realizado por BDO a instancias del CSD no ha sido exhaustivo y no ofrece una imagen exacta.

Tanto el presidente como su número dos, José Antonio Montero, fueron de los 27 empleados que mantuvieron tarjetas de crédito de la FEB durante el periodo analizado en la auditoría complementaria: 2011-2015. En su calidad de director del área de responsabilidad social corporativa, Garbajosa tuvo tarjeta durante 2014 y 2015. Y Montero, que en los últimos años ejerció el cargo de director de Relaciones Internacionales, la mantuvo desde 2012.

El presidente y su ‘número dos’ también tenían tarjetas de crédito en el periodo investigado

Los gastos imputados por los dos máximos responsables en la actualidad de la Federación Española de Baloncesto a las tarjetas de crédito no han sido escrutados por parte del auditor. Éste se ha centrado en los de José Luis Sáez, el ex secretario general-director económico Luis Giménez y el ex director de Eventos Francisco Barranco.

Mientras, el juez Juan Antonio Toro sigue avanzando en la instrucción de la causa. El magistrado ha citado a declarar en calidad de testigos el próximo 2 de diciembre a Francisco Martín Micó y Germán Monge, presidente y vocal del Comité de Auditoría, Control y Seguimiento de las cuentas de la FEB durante el pasado mandato.

Comisiones

El secretario de este órgano y presidente de la Federación Catalana de Baloncesto, Joan Fa, ya compareció ante el instructor el pasado 3 de noviembre y el pasado lunes lo hizo Alfonso Seoane, ex director corporativo de la FEB y ex director general de la Fundación FEB. Ese mismo día también estaba citado Luis Giménez, pero su declaración se suspendió tras alegar que se encontraba enfermo.

Según ha podido conocer este diario, el juez está centrando sus interrogatorios en las cuentas del Mundial que la Federación Española organizó en 2014, ante la sospecha de que directivos pudieron cobrar comisiones. El instructor ha preguntado a testigos por los motivos que llevaron a la Federación a incrementar del 10 al 12% la cantidad a abonar a Carat por la captación de patrocinios sin contraprestación aparente y en régimen de exclusividad.