Pamplona se suma a la larga lista de consistorios de Navarra, País Vasco y Cataluña a los que la justicia ha obligado a poner en lugar «preferente” la bandera de España o el retrato del Rey Felipe VI. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 ha condenado al Consistorio de la capital navarra, gobernado por EH Bildu, a ubicar en un lugar significado todas las banderas oficiales y el retrato del Jefe del Estado en el Salón de Plenos.

La resolución resuelve una denuncia presentada por la Abogacía del Estado después de que el ejecutivo municipal decidiera desplazar a un rincón del salón de plenos estos símbolos, contraviniendo así la legislación que obliga a que en los edificios públicos ocupen un lugar “visible y de honor”. La sentencia aún puede ser recurrida.

Hasta ahora el lugar elegido para situar las banderas y el retrato estaba alejado de la zona de presidencia del salón de plenos, donde se encontraban. Así, la decisión de situarlos en el fondo de la sala, junto a los accesos y detrás del público, es considerado por el juez inadecuado al no poderse considerar un lugar con la relevancia debida.

El consistorio había justificado el cambio de ubicación por razones de comodidad y reorganización del espacio, un argumento que es rechazado por considerar que deja en un lugar inadecuado los símbolos que requieren por ley una colocación “preferente”.

Esta es la segunda sentencia en contra que recibe el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, quien ya fue condenado por izar la ikurriña durante el chupinazo de los San Fermines de 2015. La Justicia consideró un «fraude de ley» la colocación de la enseña oficial de la Comunidad Autónoma Vasca. Asirón justificó la medida asegurando que respondía a un gesto con los parlamentarios de Bildu del País Vasco que habían sido invitados.