Prácticamente todos los resortes locales se han activado en el PSOE para responder a las 17 dimisiones presentadas el miércoles en la Comisión Ejecutiva Federal. El movimiento, que hace pender de un hilo el poder de Pedro Sánchez, ha encontrado más críticas que apoyos entre las agrupaciones locales, provinciales y autonómicas, a excepción de las andaluzas y castellano-manchegas, posicionadas abiertamente en contra del secretario general.

El secretario de Organización del PSOE en Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Vaquero, fue uno de los primeros en reaccionar públicamente y replicar las palabras de Antonio Pradas a las puertas de Ferraz, asegurando que «ni Pedro Sánchez es ya el secretario general ni César Luena el secretario de Organización». La federación manchega, liderada por Emiliano García-Page, ha sido la más beligerante en las horas posteriores al terremoto, llegando a publicar en su cuenta oficial de Twitter un mensaje en el que afirmaba que Sánchez «tenía un plan oculto para pactar con los independentistas que quieren romper España».

El tweet, borrado posteriormente, respondía a las declaraciones del líder catalán, Miquel Iceta, que este jueves instó al secretario general del PSOE a explorar una mayoría alternativa que integrase a Podemos y las formaciones nacionalistas.

Galicia, País Vasco, La Rioja y Murcia, con Sánchez

Sin embargo, la unidad en Castilla-La Mancha no es total y Pedro Sánchez también ha encontrado apoyos allí. Por ejemplo, el de Consuelo García, miembro de la Ejecutiva Provincial de Cuenca, que ha presentado su dimisión en el órgano regional «por lealtad» al secretario general. Unos términos que se han repetido desde prácticamente cada rincón.

También «lealtad y apoyo» le ha prometido la gestora que lidera el Partido Socialista de Galicia, alineado con Sánchez pese al reciente fracaso electoral y el sorpasso sufrido frente a En Marea. En Euskadi, donde el hundimiento fue aún mayor el 25-S, el PSE se ha reafirmado igualmente en su «firme compromiso con la legalidad recogida en los Estatutos del PSOE, representada por la Comisión Ejecutiva Federal y su secretario general».

Desde La Rioja, el secretario de Organización del PSOE en la comunidad, Francisco Ocón, ha transmitido el «apoyo unánime» de su federación «a las decisiones adoptadas por Pedro Sánchez y la dirección federal». En la misma línea, tanto el PSC de Barcelona como el PSPV en la provincia de Valencia, pese a que Ximo Puig estuvo entre los dimisionarios en la tarde del miércoles, han manifestado su «pleno y total apoyo» al secretario general.

De hecho, durante la tarde del jueves numerosos militantes se han concentrado frente a la sede del partido en la capital valenciana, portando pancartas de apoyo a Pedro Sánchez y lanzando gritos de «Ximo Dimisión».

Rotundo ha sido también el apoyo que Sánchez ha encontrado en Murcia, desde donde el secretario general socialista en la región, Rafael González Tovar, ha defendido la «legitimidad» del líder. «Es legítimo buscar una vía alternativa, pero no es la vía permitir a los populares continuar al frente del Ejecutivo central», ha asegurado Tovar, que votará a favor del calendario propuesto por Sánchez en el Comité Federal del sábado.

Agrupaciones locales fletarán autobuses para apoyar a Pedro Sánchez en el Comité Federal

Será una cita tensa y de afluencia amplia, más allá de los miembros del propio Comité. Desde el inicio de la semana, ya antes de las dimisiones del miércoles, diversos grupos habían anunciado que viajarían a Madrid para apoyar a Sánchez y poner presión sobre los críticos. Uno de ellos, la agrupación socialista de Tarrasa, ha insistido este jueves en su intención de fletar un autobús de leales al secretario general.

La guerra se libra ya dispersa en todo el territorio nacional, con la fuerza contraria a Sánchez impulsada principalmente desde el sur. Desde allí, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, manifestó este jueves no compartir «en ningún caso» el «atrincheramiento» del secretario general, que valoró como un comportamiento «muy censurable».

Plataforma ‘anti Díaz’ en Andalucía

También en Andalucía, el polémico y mediático alcalde de la localidad granadina de Jun, José Antonio Rodríguez Salas, ha anunciado a través de su cuenta de Twitter la organización de un sector crítico al PSOE andaluz, que preside Susana Díaz, con la que mantiene una actitud hostil en medios y redes sociales desde hace ya varios años.

El alcalde socialista ha reaccionado así tras la dimisión en bloque de 17 miembros críticos de la Comisión Ejecutiva Federal, liderada precisamente por la federación andaluza y el sevillano Antonio Pradas, encargado de entregar las firmas de los dimisionarios en la sede de Ferraz.

Pradas y Rodríguez Salas han mantenido este jueves un enfrentamiento en Twitter, después de que el alcalde de Jun acusase al ex secretario de Política Federal del PSOE de presentar las firmas contra el candidato a la secretaría general, Pedro Sánchez, al que él mismo avaló en su día.

Rodríguez Salas mantiene una relación tensa con Susana Díaz, a la que señala como ideóloga del movimiento para derrocar a Sánchez, desde las primarias andaluzas de 2013, en las que la presidenta de la Junta se impuso como candidata única después de que el regidor de Jun se quedase a apenas 200 avales de los necesarios para concurrir en el proceso.

El edil ha acusado en las últimas horas a sus compañeros de partido de haber organizado «un golpe de Estado» interno con «el único objetivo de perpetuar a Mariano Rajoy en el Gobierno» y se ha mantenido leal a Pedro Sánchez, a quien pretende apoyar a través de una plataforma andaluza que plante cara a la postura ‘oficialista’ dictada por Díaz. «No es traición si tú ganas, ¿verdad Susana?», lanzó el miércoles a través de su cuenta oficial, en un mensaje en el que acusaba a los 17 dimisionarios de «traidores».

No es la única voz discordante en Andalucía. De igual modo, el alcalde de Dos Hermanas Francisco Toscano, en el cargo desde hace 33 años, ha criticado el «golpe encubierto» orquestado por Susana Díaz, a la que ha acusado de ser «experta en cargarse ejecutivas».