El Tribunal Constitucional (TC) ha tumbado la reforma estrella de Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha de reducir de 37,5 horas a 35 la jornada laboral de sus funcionarios. El alto tribunal da la razón al Gobierno de Mariano Rajoy que recurrió esta norma autonómica y que logró que el TC la dejara en suspenso el pasado mes de mayo.

Esta reducción de jornada laboral del personal funcionario y estatutario de Castilla-La Mancha fue una de las promesas de la campaña del candidato socialista cuyo Gobierno está ahora en el aire tras romper Podemos su acuerdo de gobernabilidad. Rajoy acudió al alto tribunal por entender que esta reforma atentaba contra la que él llevó a cabo en el 2012 cuando reguló que la jornada de los funcionarios era de 37,5 horas semanales.

Normas estatales

El alto tribunal da la razón al Ejecutivo Central al explicar que la competencia de las Comunidades Autónomas «de organizar sus propios servicios» no puede «desconocer las normas que el Estado haya podido aprobar» sobre el régimen de los funcionarios y sobre la legislación laboral.

Por ello, los jueces rechazan la reforma de García-Page porque la misma «no ha igualado o ampliado» el horario laboral impuesto por el Gobierno Central. Y le explica que no tiene autoridad para reducir la jornada laboral. «Desconoce una norma que el Estado ha aprobado en el uso de sus competencias», apostilla.

La sentencia cuenta con el voto particular del magistrado progresista Fernando Valdés quien sostiene que el Estado fijó las condiciones de la jornada laboral de los funcionarios en los presupuestos generales del Estado que no puede «ser considerada norma básica del régimen estatutario de los funcionarios».

Las consecuencias

García-Page, uno de los 17 miembros de la Ejecutiva que dimitió el pasado miércoles para provocar la salida de Pedro Sánchez de la secretaria general del PSOE, cuestionó la suspensión de su reforma el pasado mes de mayo y entonces advirtió de que la anulación de esta ley «pondría en peligro la creación de 450 empleos en el ámbito sanitario».