El golpe que recibió el PSOE este miércoles, con la dimisión de 17 miembros de su Ejecutiva Federal, fue el primero de todos los que llegaron horas después. A lo largo de esa jornada, el partido socialista recibió «miles de solicitudes de baja» de militantes, aseguran fuentes de Ferraz, ante la previsión de que la presidenta andaluza, Susana Díaz, se hiciera con la dirección.

La idea de los críticos era que su renuncia en bloque forzara a la creación de una gestora y que Verónica Pérez, presidenta del Comité Federal socialista y mano derecha de Díaz, fuera instituida como la autoridad legítima del PSOE, tal y como ella misma se proclamó ayer -para ser luego desautorizada por lo que quedó de Ejecutiva-.

Ante la posibilidad de que los críticos andaluces se impusieran, muchos militantes mostraron su apoyo a Pedro Sánchez a través de las redes, donde se han organizado concentraciones este sábado, durante la reunión del Comité Federal extraordinario, para escenificar su postura.

El PSOE pide refuerzos policiales tras los mensajes de «rodear Ferraz»

El departamento de Seguridad del PSOE, advertido por mensajes en redes que instan a «rodear Ferraz», ha pedido a la Delegación de Gobierno desplegar refuerzos policiales en la zona, con el objetivo de evitar posibles enfrentamientos entre simpatizantes.

Sánchez, que no ha hecho declaraciones tras las dimisiones del miércoles, tampoco intervendrá a puerta cerrada al inicio Comité. En la orden del día de este sábado no figura la intervención del secretario general al comienzo de la reunión, frente a lo que viene siendo habitual en el funcionamiento de este órgano.

La ‘contra concentración’ de Ferraz

El PSOE ha emitido este viernes un comunicado invitando a la «responsabilidad» y «madurez» de su militancia para evitar las concentraciones convocadas en la sede socialista en Ferraz. Otras voces socialistas han instado ya a sus militantes a mantener la calma y evitar un «espectáculo bochornoso». Incluso, los socialistas han solicitado a la Delegación del Gobierno en Madrid un refuerzo policial para disuadir de posibles incidentes.

En el documento emitido por el PSOE, la Comisión Ejecutiva Federal se presenta como «en funciones», reconociendo su situación de interinidad hasta que un nuevo congreso elija a la nueva Ejecutiva; una expresión que puede interpretarse como un guiño al sector crítico, que ve deslegitimada esta Ejecutiva y que no descarta presentarse mañana en el Comité.

«Ahora más que nunca», señala el documento, «es necesario que los socialistas seamos un referente de madurez y prudencia». Apelando a esta responsabilidad, la dirección del PSOE manda un mensaje de calma a la militancia «para evitar cualquier tipo de concentración frente a nuestras sedes y locales».

Estas concentraciones como las que se produjeron ayer en apoyo a Pedro Sánchez en la sede del PSOE de Valencia y que se están organizando a través de las redes para asistir mañana la sede socialista en Ferraz. En algunas federaciones del partido estos llamamientos se habían hecho de forma oficial, como ha ocurrido en el PSC de Terrassa, donde promocionaron la concentración en apoyo al secretario general. Tras el comunicado oficial del PSOE, la federación ha tenido que cancelar estas movilizaciones.

El PSC de Terrassa había fletado dos autobuses -con 110 viajeros en total- que estaban previstos para llegar a Ferraz a primera hora del sábado, coincidiendo con el inicio del Comité Federal. Desde PSC de Terrassa destacaron el éxito del anuncio, con un total de 900 llamadas recibidas para sumarse a la propuesta. Pese al alto reclamo, la federación ha tenido que suspender la organización tras la petición expresa de la dirección socialista, tal como ha anunciado en un comunicado.

La Comisión de Garantías, para la recogida de avales

Uno de los asuntos clave tras la dimisión en bloque de 17 miembros de la Ejecutiva socialista era la convocatoria o no de la Comisión de Garantías del PSOE para que dirimiera los pasos a seguir, entre la creación de una gestora o la convocatoria de un Comité Federal Extraordinario, tal y como finalmente ocurrió.

Este órgano, compuesto por cinco miembros, de los que tres son críticos con la dirección, fue solicitado el jueves por la presidenta del Comité Federal socialista, Verónica Pérez, y negado por la propia presidenta de la Comisión de Garantías, Isabel Celáa. Horas más tarde, los tres miembros críticos del órgano reclamaban su convocatoria en menos de «24 horas» bajo amenaza de emitir una «opinión fundada en Derecho» sobre la situación del partido.

El viernes, a menos de 24 horas del ultimátum, Celáa ha convocado la Comisión Garantías tras la reunión del Comité Federal, pero en lugar de solicitarse para debatir sobre los derroteros del partido, tendrá como único punto del día el de aprobar los modelos de recogida de avales para las primarias del 23 de octubre. La dirección -autoproclamada «en funciones»- salva así el escollo propuesto por los miembros de este órgano en lo que Pérez ha definido como una «argucia reglamentaria» que, a juicio de los críticos, «no le sirve a nadie».