Pedro Sánchez dimitía como secretario general del PSOE a las 20.21 horas de este viernes, después de casi 12 horas de reunión en el Comité Federal. Menos de diez minutos después del anuncio, algunos de los principales líderes políticos nacionales ya reaccionaban al anuncio, que fue mal recibido tanto por Podemos, como por los dirigentes socialistas más partidarios de un gobierno alternativo, como el líder del PSC Miquel Iceta.

El líder de la formación morada, Pablo Iglesias, lanzaba un mensaje a través de las redes donde lamentaba la caída del hasta ahora líder socialista que, a su juicio, va a facilitar un gobierno del Partido Popular. Una opinión extendida en la formación y compartido por varios de sus dirigentes. Todos ellos lamentan la caída de Sánchez, a quien habían respaldado las últimas semanas y a quien habían invitado a «resistir» la presión de los barones territoriales.

«Se imponen en el PSOE los partidarios de dar el gobierno al PP», sostenía en las redes sociales Iglesas, que desde hace semanas viene advirtiendo de las consecuencias de esta deriva y de la incompatibilidad de Podemos con los sectores críticos socialistas.

El secretario general de la formación morada anunciaba sus siguientes pasos, señalando que, «frente al gobierno de la corrupción», seguirían «con y por la gente». Íñigo Errejón, secretario Político y número dos del partido, mostró su «preocupación» por la posibilidad de que «se mantenga el gobierno corrupto e ineficaz del PP».

En el mismo sentido se ha pronunciado la líder andaluza de Podemos, Teresa Rodríguez, que vio en esta dimisión una forma de facilitar el gobierno a los populares. «El PSOE pone la alfombra roja al PP», señala, para matizar que se produce «con la inestimable ayuda de Susana Díaz» y anunciar que, en caso de que lleguen a cumplirse sus sospechas y haya «cuatro años más de austeridad», se opondrán.

A esta idea se unía rápidamente el candidato de Izquierda Unida, Alberto Garzón, que señalaba a través de las redes que «el PP ha ganado la votación en la calle Ferraz», sugiriendo que la nueva deriva socialista alentaría un gobierno de Mariano Rajoy.

Eso sí, matizaba poco después sus palabras e igualaba a los dos líderes socialistas en disputa, «Pedro y Susana», apuntando a que los últimos movimientos serían consecuencia de «una lucha de poder, burocrática» y «no ideológica».

Una reacción muy diferente a la que ha trascendido desde las filas de Ciudadanos, donde no parecen recibir la noticia con sorpresa, y vuelven a instar al PSOE a «pensar en el país antes que en los problemas internos», una frase repetida por su presidente, Albert Rivera, hasta la saciedad.

En esta ocasión se ha pronunciado el secretario de Organización de la formación naranja, Fran Hervías, que ha insistido en esta idea para asegurar que «ninguna silla está por encima de España», e invitando al PSOE a «ponerse a trabajar, desde el diálogo y el consenso», para «poner el país en marcha».

El PSOE ‘sanchista’ lamenta la dimisión

Los miembros del PSOE partidarios de la propuesta de Sánchez de formar un gobierno alternativo con Podemos y fuerzas separatistas lamentaron la decisión del hasta ahora secretario general socialista. El que se pronunció más claramente, tal como ha hecho durante las últimas semanas, fue Miquel Iceta, el secretario del PSOE catalán.

En un mensaje en Twitter, reconocía que la de hoy era, bajo su punto de vista, «una decisión equivocada» frente a la propuesta que él defendía, la de un Congreso que «hubiese dado la palabra a la militancia para decidir un tema crucial». Este mensaje también fue compartido por Meritxell Batet, miembro de la Ejecutiva Federal socialista.

Iceta también agradeció «una vez más su valentía» a Pedro Sánchez ante lo que consideró una decisión «inevitable» tras el aluvión de sucesos ocurridos este viernes, 1 de octubre. Desde el PSC se pronunciaron también miembros como la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Núria Parlon, que anunció «un día triste» para los socialistas catalanes.

Otros diputados socialistas también se expresaron a través de las redes para mostrar mensajes de solidaridad con Pedro Sánchez, como fue el caso de María Luz Martínez Seijo, que agradecía la «valentía y lealtad» al PSOE del ex secretario general.

César Luena, número dos del PSOE y mano derecha de Sánchez, ha asegurado a su salida de la sede en Ferraz, más allá de las diez de la noche, que «siempre» apoyará a Pedro Sánchez, dejando sin respuesta a preguntas de periodistas, de si haría o no lo propio con Susana Díaz.