La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, se ha pronunciado esta semana sobre la crisis que está dejando maltrecho al PSOE y ha dado su visión sobre las sucesivas derrotas cosechadas en las últimas citas electorales aludiendo que son “consecuencia de que nos hemos desconectado de la sociedad. Hay gente en el país que nos mira y no nos identifica”, reconoció.

El profesor de Opinión Pública de la Universidad Complutense de Madrid José Antonio Ruíz San Román distingue principalmente tres errores en la comunicación política de la formación, algunos de los cuáles se han cometido desde el inicio de la legislatura de Mariano Rajoy. Desde su punto de vista, “no han sabido defender las ventajas de ser la oposición dentro de la socialdemocracia” y no han encontrado el discurso adecuado para atraer a los votantes.

El PSOE no ha sabido defender las ventajas de ser la oposición dentro de la socialdemocracia»

Asimismo, señala que para que la comunicación sea clara y pueda llegar al ciudadano, el mensaje no debe tener contradicciones, pero las distintas posturas que han adoptado los miembros del PSOE respecto a “cuánto a la izquierda se encuentra” han dado lugar a múltiples contradicciones, según el análisis del profesor. Remontándose a la historia de la formación, el docente señala que “al PSOE le ha ido bien cuando ha utilizado discursos más moderados” y afirma que de esta forma consigue el voto incluso de los votantes que se encuentran más a la izquierda del espectro político pese a no sentirse tan identificados: “Si se deja arrastrar por el discurso más radical es cuando pierde votos. Eso dice la experiencia”, argumenta.

Por último, el experto ve un fallo importante que cree que está “costando caro” al partido y que, aunque no lo parezca, también forma parte del aspecto comunicativo: “El PSOE ha dejado gobernar a su oposición en la izquierda en ciudades importantes», afirma, y pone de ejemplo la capital española, donde gobierna Ahora Madrid. De esta forma pierde “visibilidad comunicativa” cediendo protagonismo a otro partido, según sus palabras, y “el mensaje que se manda es que hay otra izquierda que también puede gobernar”, lo que perjudica gravemente al PSOE.

Problema estructural

Aunque la comunicación es un aspecto muy importante para las formaciones políticas, los expertos consultados por El independiente coinciden en que en el caso concreto del PSOE, no ha sido tan determinante como la definición de su estrategia y la falta de una estructura sólida.

El consultor político de Redondo Asociados, Iván Redondo, pone el foco en la base socialista. En su opinión, la formación actual “carece de un material ideológico claro» que defina el partido. “Mientras que el PP tiene delimitado un espacio constitucionalista, el PSOE no lo tiene. Tiene que conquistar a los votantes de menos de 40 años, que es el 34% del censo, muchos de los cuáles se han pasado a Podemos”, apunta.

Pedro Sánchez, por su carácter, no ha sabido «encantar» a los barones, según Arroyo

A su vez, la organización no es todo lo sólida que debería. “En un partido tiene que haber debates, son buenos, pero no hay una unidad de mensaje”, señala. Esto hace que haya mucho ruido y un elector potencial se quede en la abstención, explica: “Desde las elecciones de diciembre ha habido mucho ruido en torno al PSOE, y eso hace que no llegue un mensaje claro, sobre todo a los potenciales votantes, por eso ha perdido 600.000 indecisos”, señala. Ambos aspectos, sumados a una falta de dirección política y cultural fuerte sitúa al partido en la situación actual, según su análisis.

Para Redondo, la solución, muy a largo plazo pasa por conseguir un equilibrio ideológico y crear un espacio para recuperar a sus votantes.

El consultor de comunicación y director de Asesores de Comunicación Pública, Luis Arroyo, cree que el problema reside “en la imagen de división interna que lleva trasladando el partido” que, aunque se ha acentuado en los últimos meses, se hizo patente en el momento en que Pedro Sánchez fue elegido secretario general. Por otro lado, acusa al mismo de poseer un carácter que no ha sabido “encantar” a los barones y a Susana Díaz. Este mismo aspecto, según Arroyo, le ha hecho distanciarse de los medios de comunicación históricamente más próximos al partido, algo en lo que coincide el profesor de la Universidad Carlos III y editor de Politikon, Pablo Simón, que señala la falta de aliados externos que respalden al partido y la ausencia de consenso dentro de la organización. “Todo ello se entremezcla con la falta de una postura clara en cuanto a la abstención”, añade.

Simón, por su parte, resta culpa al papel de Sánchez como responsable de las consecutivas derrotas electorales: “Sería injusto achacar la ruina de la empresa sólo a Sánchez. Él ya la cogió mal y no ha sabido llevarla a flote”, argumenta.  En su opinión, el partido no ha sabido renovarse tras el final de la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero: «si lo hubiese hecho quizás no habría nacido Podemos», apunta, y coincide con Arroyo en la imagen del PSOE como un «partido envejecido al que le ha salido un competidor».

Ninguna opción adecuada

Los problemas vienen de largo, pero en la actualidad las opciones que se le presentan al partido y que tendrán que consensuarse en el Comité Federal son tres: Por una parte, si Sánchez «gana», pide el respaldo de los militantes y lo consigue, «seguirá adelante con la mitad de su partido en contra» y eso se verá reflejado de forma muy negativa en las elecciones, explica Simón. Por otro lado, tanto si ganan los críticos como si se forma una gestora que decida abstenerse para favorecer la investidura de Rajoy, conseguirá «otro descalabro porque muchos votantes no estarán satisfechos», además de provocar la dimisión de Sánchez, como él mismo anunció ayer. Con cualquier decisión, el futuro inmediato del partido es claro y así lo expone Simón: «A corto plazo, el PSOE sólo puede perder».