El grupo socialista ha corregido el nuevo reparto de escaños que había comunicado hoy a la Mesa del Congreso para que el ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez no ocupe la quinta fila del hemiciclo sino la cuarta, y que sea su rival en la primarias, Eduardo Madina, quien se siente en ese escaño. Así lo ha acordado hoy el grupo socialista a petición del propio Madina en su primera reunión tras la dimisión de Sánchez y la creación de una gestora en el partido, según han informado fuentes socialistas. Por la nueva disposición, Madina ocupará su escaño habitual y Pedro Sánchez se sentará a la misma altura, pero una fila por delante.

El diputado vasco lanzó esta petición a la dirección del Grupo Parlamentario Socialista por respeto al que hasta ahora era su secretario general, dimitido desde el pasado sábado. Así, a partir de la semana que viene serán estas las posiciones oficiales en el Hemicilo, después de Sánchez renunciara a abandonar su escaño. Este cambio altera la petición que el grupo socialista había remitido horas antes a la Mesa de la Cámara un nuevo reparto de escaños por el que Pedro Sánchez se iba a sentar en la quinta fila del hemiciclo del Congreso, justo en el lugar que ocupaba hasta ahora Madina. Al conocer esa nueva ubicación, que le colocaba justo por delante de ex líder socialista, el diputado vasco ha solicitado intercambiar los escaños, de forma que sea Sánchez el que se siente por delante de él.

Por su parte, el escaño que hasta ahora ocupaba Sánchez, justo encima de banco azul del Gobierno será ocupado por el portavoz parlamentario, Antonio Hernando. Le acompañarán los mismos diputados que hasta ahora. A su lado, el secretario general del grupo y socialista andaluz, Miguel Ángel Heredia, y a continuación las secretarias generales adjuntas Isabel Rodríguez y Meritxell Batet.

Los diputados más afines a Sánchez han sido relegados a posiciones más discretas en la bancada socialista

No obstante, sí se observa una mejora de posiciones entre los miembros de la actual gestora en detrimento de los diputados más afines a Sánchez, algunos de los cuales pasan directamente al «gallinero» del hemiciclo. Antonio Pradas, destacado socialista andaluz y que fue el encargado de presentar las cartas de dimisión de 17 de los miembros de la Ejecutiva del PSOE, quien mejora su posición en el hemiciclo y se sitúa en la segunda fila del partido. También, la diputada por Córdoba María Jesús Serrano, miembro de la gestora que dirige el PSOE, pasa de la última fila del grupo -el gallinero- a la segunda, al igual que el extremeño José Ignacio Sánchez Amor, que ocupará un puesto más destacado.

Lo mismo le sucede a otro compañero en la gestora, Ricardo Cortés, diputado por Cantabria quien, de la última fila, pasa a segunda del grupo. Por contra, los más leales a Pedro Sánchez son relegados como su líder a posiciones más discretas en la bancada socialista. Destaca su secretario de Organización, César Luena, que pasa de la segunda fila del PSOE, justo detrás de Sánchez, a la quinta. También Pilar Lucio, Adriana Lastra, María González Veracruz o Susana Sumelzo son trasladadas a los escaños más alejados de la tribuna. La antigua militar Zaida Cantera, apuesta de Sánchez en las listas por Madrid, también ocupará a partir de hoy un escaño en el «gallinero» del PSOE.

Por su parte, la ‘número dos’ por Madrid, Margarita Robles, se mantiene en la segunda fila de su grupo y mejora algo su escaño, ya que se sitúa justo detrás de los cargos orgánicos del grupo parlamentario. Ya este mediodía, el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, había asegurado que no le compete decidir en qué sitio se tiene que sentar Sánchez, pero había defendido que fuera en «un lugar digno».

Los ‘Pedristas’ se reúnen con el presidente de la gestora

Diputados socialistas afines al dimitido secretario general Pedro Sánchez han acudido escépticos a la reunión del grupo parlamentario con el presidente de la gestora, Javier Fernández. «Vengo a escuchar a ver que dice la gestora después de tantas deslealtades», ha dicho la asturiana Adriana Lastra. En la misma línea, la que fuera número dos de Sánchez por Madrid, la independiente Margarita Robles, se ha mostrado dispuesta a escuchar a quien ahora dirige el partido, pero ha advertido de que ella no encuentra «ninguna razón para cambiar la posición que el PSOE tomó en su momento de votar que no» a un gobierno del PP.

Patxi López ha abogado por un «debate serio y profundo» en el seno de su partido

Lastra, en cambio, ha defendido a su llegada a la reunión que una «decisión tan trascendental los únicos que pueden tomarla son los militantes», mientras que otra ex dirigente como ella de la ejecutiva de Sánchez, la extremeña Pilar Lucio, se ha declarado «muy decepcionada» en su cuenta de Twitter. A la también ‘pedrista’ Susana Sumelzo le han preguntado si está de acuerdo con que el PSOE se ha «podemizado» -como ha sostenido esta mañana en la Ser Javier Fernández-, a lo que ha respondido tajante: «para nada, todo lo contrario».

Otros diputados que han pertenecido al círculo de confianza de Pedro Sánchez se han mostrado más conciliadores con los críticos, entre ellos el ex presidente del Congreso Patxi López, que ha abogado por un «debate serio y profundo» en el seno de su partido que reafirme su «proyecto socialdemócrata». Ante la posibilidad de que los diputados de Cataluña y Baleares decidiesen romper la disciplina de voto del grupo, si el PSOE cambia su posición de votar en contra de investir a Mariano Rajoy, López ha asegurado que no lo contempla: «cuando votemos, el partido ha decidido y ya está», ha pedido.

Por su parte, el diputado Antonio Trevin, del sector crítico, ha pedido a los ‘pedrista’ que piensen que «el grupo en este mes es uno de los principales elementos que tiene el PSOE para recuperarse» y ha pedido «un esfuerzo a todos», igual que ha hecho la expresidenta del PSOE, Micaela Navarro, una de las diecisiete miembros de la ejecutiva que dimitieron el pasado miércoles.