Junts pel Sí (JxS) y la CUP han alcanzado ya un preacuerdo para presentar en el Parlament una propuesta de resolución que prevea la celebración de un referéndum soberanista en septiembre de 2017, tal y como reivindicó la semana pasada el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Esta mañana se han reunido en uno de los despachos del Parlament Raül Romeva, Marta Rovira, Lluís Corominas y Lluís Llach, en nombre de JxS, y Mireia Boya y Gabriela Serra en representación de la CUP, para intentar acordar una resolución sobre el referéndum que votará mañana el Parlament en la segunda y última jornada del debate de política general. Pese a que ambos grupos aún están trabajando en la literalidad del texto que se someterá a votación, fuentes parlamentarias han indicado que ya hay un «preacuerdo» para situar el referéndum como muy tarde en septiembre de 2017.

Ayer, la CUP propuso celebrar el referéndum antes de julio de 2017, en lugar de la segunda quincena de septiembre como había propuesto, «a todo estirar», Puigdemont en el debate de la cuestión de confianza al presidente catalán.

Puigdemont ofrece a la CUP siete mil nuevos empleos públicos

Siete mil plazas públicas de empleo. Ese es el caramelo con el que el Gobierno de Carles Puigdemont, espera atraer a la CUP y conseguir su apoyo a los Presupuestos de 2017. En su intervención inicial en su primer Debate de Política General, Puigdemont no ha mencionado la fiscalidad –caballo de batalla entre JxS y la CUP como ya evidenciaron ayer sus portavoces- pero ha dedicado todo su discurso a intentar demostrar el compromiso social de su Gobierno. Con unas propuestas, eso sí, prácticamente calcadas a las que hace seis meses rechazaron los anticapitalistas.

La gran diferencia es esa oferta de empleo público sin precedentes en la última década en la Administración Pública catalana. El presidente catalán ha anunciado la convocatoria para el próximo año de esas 7.000 plazas, de las que ha concretado 2.500 sanitarios, 2.000 maestros, 500 plazas para mossos d’esquadra, 150 bomberos o 300 funcionarios de la nueva agencia tributaria catalana.

Puigdemont se ha ratificado también, por descontado, en la promesa del referéndum anunciado la semana pasada. Pero se trata de una promesa ya amortizada, un ámbito en el que JxS y la CUP han escenificado una discrepancia de mínimos cuando los anticapitalistas reclamaron ayer avanzar la consulta al mes de julio, reivindicación a la que hoy parecen haber renunciado.

‘Seguir como estamos tiene un impacto directo en nuestras empresas’

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha reafirmado además este miércoles en que su Govern pondrá «las urnas» para que Cataluña se convierta en un Estado y logre tener voz propia en el panorama internacional. «A diferencia de otras épocas y de otros momentos destacados, hoy las decisiones se toman votando. Y el futuro de Cataluña lo deben decidir los catalanes con su voto, por nuestro bien y el de nuestro hijos», ha destacado en su intervención.

Ha aludido así en su discurso a su intención de convocar un referéndum de independencia para septiembre de 2017 con o sin el aval del Estado, y ha advertido de las consecuencias de no ser independientes: «Seguir como estamos tiene un impacto directo en nuestras empresas y en sus trabajadores».