Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han detenido a 650 terroristas islamistas en España desde los atentados del 11-M, tras la última operación desarrollada junto al Reino de Marruecos y que se ha saldado con el arresto en Alicante y Ceuta de dos activistas que habían jurado lealtad al Daesh.

El último éxito policial en la lucha contra el terrorismo yihadista ha permitido neutralizar dos células que operaban en España y Marruecos y detener a sus cuatro integrantes, todos de nacionalidad marroquí. En el país norteafricano, los arrestos se produjeron en las ciudades de Tetuán y Castillejos, según ha detallado este miércoles en un comunicado el Ministerio del Interior.

La investigación había permitido conocer que dos antiguos residentes en España se habían integrado en una katiba (unidad) adscrita al Daesh en zona sirio-iraquí que se desdoblaba en dos células ubicadas en España y Marruecos con cometidos concretos. Según Interior, los ahora detenidos habían logrado constituir un entramado colaborador estable tanto en España como en Marruecos, por lo que sus integrantes presentaban elevados niveles de radicalización y profundo compromiso con el ideario de la organización islamista.

Una célula adoctrinaba y la otra captaba a activistas para enviarlos a la zona de conflicto sirio-iraquí

Ambas células desempeñaban funciones diferentes. La desarticulada en Marruecos era la encargada de llevar a cabo el adoctrinamiento a fin de mantener cohesionada la estructura frente a eventuales contingencias externas, mientras que la española desarrollaba labores de selección, captación y adoctrinamiento de nuevos integrantes para el envío a la zona de conflicto. Los integrantes de la katiba conectaban las dos células terroristas con el Daesh, dirigían la estrategia mediante instrucciones concretas de funcionamiento y les proporcionaban el material propagandístico para su difusión.

«La relación entre las dos células desarticuladas se materializaba mediante frecuentes viajes de los detenidos a España y Marruecos con el objetivo de fortalecer la cohesión del grupo, así como para determinar líneas de actuación y apoyo logístico mutuo», detalla la nota de Interior.

Los dos detenidos en España estaban dispuestos a ir al frente para erigirse en mártires

La peligrosidad de los detenidos radicaba no sólo en su capacidad de adoctrinamiento, radicalización y captación de adeptos para la Yihad. También en su predisposición a pasar al siguiente estadio y desplazarse a la zona de conflicto para convertirse en mártires y perpetrar ataques terroristas en su país de origen o residencia.

Los dos activistas detenidos en territorio español habían jurado lealtad al Daesh y mantenían una comunicación directa y constante con reclutadores y dirigentes de la organización terrorista. Uno de ellos se dedicaba a adoctrinar y radicalizar seguidores para la Yihad, mientras que el otro actuaba como líder carismático virtual -un director espiritual o sheik-, lo que le convertía en «una peligrosa arma de convicción y captación».

Medidas de seguridad

Interior ha destacado las estrictas medidas de seguridad adoptadas por los integrantes de esta estructura terrorista, esencialmente en lo que respecta a sus desplazamientos y comunicaciones telefónicas. Así, restringían sus contactos al estricto círculo de confianza para evitar que sus actividades pudieran ser detectadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Con estas dos detenciones, los cuerpos policiales han arrestado en lo que va de año a 47 terroristas islamistas, algo más de la mitad de las registradas durante todo 2015 (75). La cifra alcanza las 650 detenciones desde que se produjeron los atentados terroristas en Madrid en 2004.

Microsoft Word - 3.TABLA OPERACIONES Y DETENIDOS YIHADISMO DESDE

Cuadro resumen con las detenciones de terroristas islamistas en España, en el que no se incluyen los últimos dos arrestos.