Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, atribuye a una enemistad de años las puyas que le ha lanzado Francisco Correa durante su declaración, según fuentes de su entorno. Por ello, ha optado por un estudiado «silencio» para evitar que el caso Correa pase a ser el caso Bárcenas sobre todo porque en la pieza que se está juzgando en la Audiencia Nacional su participación se limita al cobro de una comisión en unas obras de Castilla-León y a la fortuna que amasó en Suiza.

Estas fuentes han restado todo viso de credibilidad a la declaración de Correa.»No hay por donde cogerla», afirman. «Ha sido contradictoria», sostienen, y explican que la misma tenía por objetivo «exculparse» por lo que en el supuesto pacto que haya podido alcanzar con la fiscalía o con la acusación que representa al PSOE tenía que ofrecer: «La cabeza del ex tesorero del PP».

Unir ‘los papeles de Bárcenas’ con esta pieza

Fuentes jurídicas muestran su extrañeza por la insistencia del jefe de esta trama de corrupción de vincular esta pieza con la que se va juzgar a continuación, el próximo año, la de los llamados papeles de Bárcenas, que reflejan los donativos de empresarios para financiar al partido conservador. «Tiene que ser una estrategia», apuntan y admiten que a estas alturas del partido no son capaces de entenderlo.

Por ello, las mismas fuentes señalan que la declaración del jefe de esta trama de corrupción «no aclara nada ni siquiera a favor suyo». Y añaden: «No ha sido claro, correcto, y ha dado por buenos hechos que no podía probar». Por ello, subrayan que esta declaración, sobre todo por estar sentado en el mismo banquillo, «no puede romper la presunción de inocencia» del ex dirigente popular.

Bárcenas tendrá que desmontar las acusaciones

El ex tesorero del PP, no obstante, se ha quedado tocado y tendrá que replicar a sus acusaciones e intentar convencer a los tribunales de que el reparto de las comisiones de los empresarios no existió. No obstante, las fuentes consultadas apuntan que «aún queda mucho juicio».

Una versión que no es corroborada por los letrados a los que la declaración de Correa ha dejado mejor parados. Para estos abogados, el testimonio del jefe de la trama corrupta les ha resultado «convincente» y esperan con impaciencia las preguntas que el lunes le va a formular el representante del PSOE, Virgilio de la Torre, porque buscarán beneficiar a los socialistas y perjudicar al PP. Veremos entonces qué parte de su testimonio «refuerza» o donde «afloja» cuando conteste al partido con el que siente más afinidad ideológica por motivos familiares, según explicó Correa el primer día de su declaración.