El portavoz de la Gestora del PSOE, Mario Jiménez, ha lanzado este miércoles una advertencia al PSC. El dirigente andaluz ha diferenciado posturas «individuales» de diputados contrarios a la abstención con un posicionamiento político colectivo como el que quiere alcanzar el PSOE catalán, que afectaría a sus siete parlamentarios. «Si se toma una posición colectiva diferente a los que decida el Comité Federal, que es el órgano legítimo del partido, la situación tendría que evaluarse responsablemente, con honestidad y claridad», ha asegurado.

La ejecutiva del PSC convocará el Consejo Nacional del partido el próximo lunes si, como parece probable, la ejecutiva federal del PSOE aprueba este domingo abstenerse para facilitar la investidura de Mariano Rajoy. Lo hará en 24 horas para pedir que ratifique su decisión de romper la disciplina de voto y mantener el no al Gobierno del PP antes de que comience el debate de investidura.

Así lo ha anunciado hoy su primer secretario, Miquel Iceta, para dar cuenta de la conclusiones de su encuentro ayer con Javier Fernández. Iceta ha argumentado que por su política económica, por su implicación en casos de corrupción y, sobre todo, por su papel en la situación de bloqueo que se vive en Cataluña, el PSC no puede apoyar un gobierno del PP.

Respecto a las consecuencias de su postura, el dirigente catalán ha asegurado la voluntad del socialismo catalán de mantener «la misma relación federal con el PSOE desde 1978» y ha apuntado que, aunque Fernández le advirtió de que la ruptura de la disciplina de voto generará una situación de difícil gestión entre ambos partidos «también quiere que se mantenga esta relación». Iceta ha señalado que la reunión con Fernández fue «cordial y muy larga» y ha asegurado que no trató con él las fórmulas posibles de la abstención porque «la opción del PSC es votar no».