Un conseguidor de ayudas, un chófer oficial que destina dinero público a comprar cocaína, una juez indomable, altos cargos dadivosos con el erario, testaferros, periodistas que tratan de desmadejar el ovillo de corrupción… Ninguno de estos personajes falta en el guion que el cineasta gaditano Rafael Sadoc ha escrito inspirándose en el caso ERE, el procedimiento judicial que instruye desde hace casi seis años un juzgado sevillano y que ha acabado de forma anticipada con las carreras políticas de Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Desde hace semanas, la productora de Sadoc -The Chiriparsa Entertaiment- llama a las puertas de los principales operadores audiovisuales de este país en busca de la financiación que le permita sacar la claqueta a la calle y rodar ERES: secreto de sumario, una cinta que trata de retratar uno de los mayores casos de corrupción que se han descubierto en España. Sería su segundo largometraje tras The beautiful Cádiz, basada en el carnaval.

“Unas productoras están siendo más receptivas que otras, pero hasta ahora nadie ha apostado de verdad por la película. Aún estamos solos en esta aventura”, admite sin el menor atisbo de darse por vencido pese a las dificultades que está teniendo para reunir el dinero.

La productora cifra el coste de la cinta en 200.000 euros, de los que tiene sólo el 25%

De momento, tan sólo tienen el 25% del presupuesto que les permitiría –dice- realizar la película “con un mínimo de calidad”. Si logran reunir 200.000 euros, está convencido de que podrá llevar a la gran pantalla parte de los hechos que recoge un sumario formado por más de 120.000 folios y en el que figuran como imputados cerca de 300 personas, entre ex altos cargos de la Administración autonómica, conseguidores, testaferros, intrusos, mediadores, sindicalistas, empresarios y abogados.

Sadoc no ha dudado en acudir a la Junta de Andalucía, cuyo presupuesto destina dinero a fomentar las obras audiovisuales de realizadores locales. La idea no ha entusiasmado, a la vista de la indiferencia con que ha sido recibida. “Nos hemos presentado a todas las ayudas pertinentes, pero sin suerte. También nos hemos dirigido a Canal Sur, pero parece que no les ha gustado mucho la idea de una película sobre los ERE. No hemos obtenido ninguna respuesta, ni afirmativa ni negativa. La verdad es que aquí somos poco optimistas”, explica resignado.

El autor asegura que le ha presentado el guion a Canal Sur, pero ni le han contestado

Ni es un falso documental, ni una comedia. Rafael Sadoc asegura que la película se encuadraría en el género “dramedia”. “El guion juega entre la realidad y la ficción. Hay mucho de esa realidad que está en los juzgados sevillanos, aunque también hay una gran dosis de ficción”, desvela este sanluqueño, que compagina su trabajo en una bodega con su pasión por la escritura y la realización cinematográficas. Ha dirigido cinco cortos, un largometraje y ha escrito dos novelas (La corona de San Esteban y El efecto Parot).

Aunque se apresura a dejar claro que en ningún caso sería un documental, Sadoc asegura que la cinta tendría también aire de denuncia. “Esta película tendría que rodarse para que no se vuelvan a repetir casos como estos en ninguna Administración pública. Este guion no es un trabajo de periodismo aunque también puede parecerlo; aquí contamos una investigación con final feliz y eso, en la realidad, ocurre pocas veces”, advierte.

Entre Sanlúcar y Sevilla

De conseguir la financiación necesaria, asegura que el rodaje podría iniciarse en un plazo máximo de cinco meses y que tardaría unas ocho semanas en completarlo. Las localizaciones se repartirían entre Sanlúcar de Barrameda y Sevilla, y en el plantel de actores no faltarían seguramente los andaluces Carolina Castellano, Chemi Moreno, Antonio Pagudo, Verónica Barba, Dioni Torres, J.M. Batista, Víctor Gáez, Javier Aguilera, Ander Janín y Ana López Segovia, entre otros.

Mientras el guion está listo desde hace meses, al caso por el que se hizo famosa en toda España la juez Alaya -la magistrada del trolley– le quedan todavía años de investigación. Tan sólo se ha cerrado la instrucción de cuatro de las más de 200 piezas separadas en las que tendrá que desgajarse esta macrocausa y el primer juicio no empezará previsiblemente antes de un año. La duda es si, entonces, ERES: secreto de sumario se habrá hecho ya realidad o por el contrario el guion sigue cumpliendo condena en un cajón por falta de presupuesto. «Seguiremos peleando», apostilla Sadoc.