Ada Colau podría verse desbancada en los próximas semanas de la alcaldía de Barcelona, si progresan los movimientos en contra de su mandato que hoy ha hecho públicos el porvatoz de PDC (antigua Convergència), Joaquim Forn, pero que también podrían liderar otros grupos, como advierte Carina Mejías desde Ciudadanos (C’s). Los nacionalistas, segunda fuerza en el consistorio, han anunciado una ronda de contactos para formar un gobierno alternativo al de Colau, que gobierna en minoría con el apoyo del PSC -15 regidores de 41- que comenzará el próximo miércoles. Pero Ciudadanos no están dispuestos a entregar la alcaldía a una coalición independentista como la que gobierna la Generalitat, que sería la primera opción del PDC.

El planteamiento del Partit Demòcrata pasa por una alianza en el gobierno municipal con ERC, con la que sumarían 15 regidores, uno más de los que apoyaban a Xavier Trias en el anterior mandato, y el apoyo del resto de la oposición para desbancar a Colau. Una vez en la alcaldía buscarían acuerdos puntuales con el resto de las formaciones, como ya hizo Trias. Cuentan a su favor con la condición de ser el primer grupo de la oposición y con la retirada ya anunciada de Trias, lo que lo convierte en el candidato, creen ellos, que más consenso puede concitar.

Este argumento no es suficiente, sin embargo, para C’s, elemento indispensable en la ecuación. Mejías ha advertido en declaraciones a El Independiente que «C’s no facilitará que sea alcalde alguien de un partido que defiende la independencia y quiere romper España». Pero señala también que «hoy se ha puesto de manifiesto el fracaso de Colau» y apunta a otras fórmulas posibles para desbancar a la actual alcaldesa. Se trataría de sumar los votos de las fuerzas no independentistas, PSC, C’s y PP, a los de CiU, en favor de la ciudad.

El momento clave, la aprobación del presupuesto

En este sentido, la ronda de contactos anunciada para la próxima semana podría convertirse en un primer tanteo para la auténtica batalla que los grupos esperan durante el próximo mes a cuenta de la aprobación de los presupuestos, para los que el equipo de gobierno no ha buscado apoyos todavía. Los grupos de la oposición sospechan que Colau confía en asociar los presupuestos, que el año pasado ya se prorrogaron, a una moción de confianza, como en su día hizo Trias. Esta fórmula permite aprobar las cuentas en minoría si en el plazo de 30 días no se presenta una candidatura alternativa a la alcaldía con el apoyo de 21 regidores. Y ese sería el momento para presentar una alternativa a Colau.

En todo caso, la batalla que Xavier Trias no se atrevió a dar hace un año y medio, cuando se vio superado por un regidor en el consistorio, la dará ahora, presumiblemente de la mano de Esquerra. Los nacionalistas han dado el paso después de que Colau haya visto en las últimas dos semanas como la oposición se unía para tumbar su Plan de Acción Municipal -es el primer gobierno de Barcelona que no logra aprobarlo- y sus Ordenanzas Fiscales. La puntilla la ha dado hoy la resolución presentada por el PDC y que ha contado con el apoyo de C’s, ERC y PP en contra de la gestión de Ada Colau. Una victoria que, según fuentes nacionalistas, se fraguó ayer y ha dado alas a sus expectativas.

Hasta ahora BComú confiaba en la incapacidad de la oposición para pactar una alternativa, pero esa opción ya se ha puesto sobre la mesa, como señala el líder del Grupo del PP, Alberto Fernández. Los populares no quieren descartar ninguna opción, quieren ver cual es el punto de partida de Trias. Pero Fernández lleva días situando como prioridad la movilización para conseguir un gobierno alternativo al de Colau.

El presidente del grupo municipal de ERC, Alfred Bosch, ha asegurado que están dispuestos a reunirse con PDC para explorar una alternativa. Alfred Bosch ha explicado que, «sin dejar de lado sus convicciones», los republicanos están «dispuestos a hablar con todo el que quiera un gobierno de cambio real en Barcelona (…) que resuelva los problemas que tiene la ciudad y que sea respetuoso y leal al país y sus instituciones». El concejal republicano ha insistido en que el gobierno de Ada Colau hace política «de run run» en vez de afrontar los problemas reales que tiene la ciudad.