El portavoz de Podemos en el Senado, Ramón Espinar, ha defendido este mediodía que la operación por la que compró en 2010 -cuando tenía 23 años y estudiaba un máster en la Universidad Complutense de Madrid- una vivienda de protección en Alcobendas para venderla un año después por 30.000 euros más es «perfectamente legal y perfectamente ética». Espinar, cabeza de lista de Juntas Madrid, la candidatura a las primarias de Podemos de la Comunidad de Madrid, ha restado importancia a estas transacciones, en las que pagó 146.224 euros por una Vivienda de Protección Pública (VPP) sin inscribirse en ningún registro ni estar empadronado en el municipio, según ha publicado este miércoles la Cadena Ser. El portavoz de la formación morada vendió el piso a los nueve meses de su compra por 176.000 euros, obteniendo una diferencia de 30.000 euros, sin llegar a habitarlo porque, ha asegurado, la vivienda terminó de construirse en 2010, cuando firmó las escrituras de compra.

Dice que los precios estaban ‘fijados’, aunque sólo se imponen las cantidades máximas de venta

El senador ha defendido que, en realidad, ganó «entre 19.000 y 20.000 euros» después de pagar el IVA y los «gastos de adquisición, trámites, gestorías y gastos de venta»; ese dinero, ha querido justificar, lo utilizó «para comprar un ordenador portátil mejor que el que tenía y un máster». Espinar ha asegurado que los precios de compra y de venta fueron establecidos por la Comunidad de Madrid, que fijaba un precio máximo por módulo y que, multiplicado por los metros cuadrados del inmueble, el precio oscilaría entre una cifra y otra. Según sus aclaraciones, este precio aumentó en los meses transcurridos entre la compra y la venta, y se refirió al precio de venta como un «precio fijo que te obligan a poner». «Cuando tienes un precio de compra y de venta, compras y vendes al precio que te fijan», ha precisado. Sin embargo, el precio que califica como «fijo» sólo corresponde a la cantidad máxima permitida y, al ser preguntado, ha admitido que podría haber puesto un precio de venta inferior al finalmente establecido: «Entiendo que sí», ha señalado, sin precisar más sobre le asunto.

Espinar, que entonces tenía 23 años y no contaba con un salario reconocido, ya que estudiaba un máster en la Universidad Complutense de Madrid, desembolsó una cantidad inicial de 52.000 euros -«no es una cantidad escandalosa», ha dicho- que fue facilitada por un «préstamo familiar», según ha reconocido. El resto del valor de la propiedad lo asumió a través de una hipoteca subrogada. Cuando vendió meses después el inmueble, ha asegurado que devolvió «hasta el último euro» a sus familiares.

El piso de Espinar fue concedido discrecionalmente, sin someterse a sorteos

La promotora del inmueble, Vitra (Cooperativa de CCOO), construyó 103 viviendas en esa finca , pero solo sacó a concurso el 85% de los pisos, que fueron sorteados por el Ayuntamiento de Alcobendas entre los inscritos en la bolsa de vivienda del consistorio. Sin embargo, el 15% restante fue vendido directamente por Vitra a clientes elegidos discrecionalmente con el único requisito no superar el máximo legal de ingresos, y así fue como Espinar consiguió su vivienda, según la Cadena Ser. En este sentido, Espinar ha evitado valorar las relaciones entre el entonces alcalde de Alcobendas, José Caballero, y su padre, Ramón Espinar, ambos relacionados de la etapa de Caja Madrid.

Alega que vendió la vivienda porque «no tenía dinero para pagarlo»

El senador de Podemos ha reconocido que comenzó a aportar dinero en 2007, con 21 años, cuando arrancó la promoción, pensando que cuando acabara la carrera tendría un trabajo para poder hacer frente a la hipoteca», ha precisado, pero ha asegurado que en 2010 se vio obligado a vender la vivienda porque «no tenía dinero para pagarlo», porque cobraba «una beca de 480 euros» y que para poder venderla tuvo que pedir permiso a la Comunidad de Madrid.

Además, ha defendido que no se trata de una Vivienda de Protección Oficial, sino una Vivienda de Protección Pública, que formaba parte de un programa joven de la Comunidad de Madrid al que se inscribió, donde «el único requisito era tener menos de 35 años». No ha podido precisar, al ser preguntado, si pidió alguna ayuda pública para la compra: «Creo recordar que pedí una ayuda, pero lo tendría que confirmar», ha señalado, a la vez que tampoco ha desmentido que recibiera ayudas públicas: «Creo que no recibí ninguna ayuda, pero lo tendría que mirar», ha apuntado.

Influencia en las primarias

El portavoz de Podemos en el Senado ha asegurado que en cuanto tuvo noticia de las informaciones que se iban a publicar, habló con Pablo Iglesias para informarle, y ha defendido que desde la Ejecutiva del partido mostraron su conformidad: «Cuando recibo el aviso de esta noticia, informo a la Ejecutiva, y entienden que las explicaciones que les doy en ese momento son suficientes», ha reseñado, antes de reafirmar su posición: «Me considero legitimado». En este sentido, ha respondido, a preguntas de los periodistas, que había informado, poco antes de comparecer, a Miguel Urbán, líder del sector Anticapitalistas, integrado en la candidatura Juntas Podemos encabezada por el mismo Espinar.

Espinar ve un «interés» por «influir en el proceso de primarias de Podemos»

En este sentido, ha señalado que estas informaciones «vienen a influir en un proceso de primarias de Podemos en la Comunidad de Madrid». «Hay ciertos poderes que no me quieren como secretario general», ha destacado, sin llegar a precisar las posibles razones de ello y calificando la publicación de una «injerencia en la vida orgánica» y un «ataque a la formación política». Ha señalado que «no es haya una parte de Podemos que me quiera mal», sino «una parte del poder económico del país que me quiere mal».

Eso sí, ha reconocido que Rita Maestre, que encabeza Adelante Podemos, la otra candidatura en disputa, se ha interesado por él y le ha enviado «mensajes de apoyo». «Cuando suceden estas cosas conviene que haya cierto arrope entre compañeros y lo hay», ha sentenciado. Ya a primera hora de la mañana, el senador de la formación morada criticaba esta información a través de las redes sociales por ser, según él, «inexacta, tramposa y buscar influir en unas primarias», por lo que reunirá la documentación necesaria para dar explicaciones a mediodía, según ha confirmado él mismo.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, no ha tardado en reaccionar a esta información y ha salido en defensa de su compañero de partido a través de Twitter señalando al presidente del Grupo Prisa, Juan Luis Cebrián, como responsable de la filtración. En la misma línea ha respondido la diputada Irene Montero, que ha acusado al grupo de información de «desatar la máquina del fango» en plenas primarias.